Luque remata a una mano el saludo de capa al cuarto, esta tarde, en Mont de Marsan I ROLAND COSTEDOAT-TERRES TAURINESlinea-punteada-firma1

ANDRÉ VIARD > Mont de Marsan (Francia)linea-pie-fotos-noticias

Daniel Luque demostró el momento dulce que atraviesa en la cara del toro y se erigió esta tarde en el primer nombre propio de la Feria de la Madeleine en Mont de Marsan (Francia). El sevillano cuajó a un excelente y enclasado cuarto de La Quinta, que envió al otro lado de los Pirineos un encierro al que faltó entrega, con el que Emilio de Justo, ovacionado en ambos, dejó dos faenas de buen toreo y Thomas Dufau mostró actitud y pundonor ante sus compatriotas.

El precioso flor de gamón que hizo cuarto embistió de cine y Luque lo toreó al compás, manos bajas y riñones metidos. El de La Quinta tomó dos varas empujando bien -más una al relance en el de reserva- y evidenció su buen tranco, lo que el sevillano aprovechó para quitar por chicuelinas, sin llegar al tendido y saliéndose algo suelto el toro.

Luque anda ahora mismo en figura del toreo. Le valen todos los toros. Somete los malos, puede con los bravos y pulsea a los que tienen el dón de embestir despacio, como este flor de gamón al que templó con la izquierda en una faena de dulces recorridos muy valorada por el público. El final fue algo menos lúcido, al desentenderse el toro un poco. Le costó trabajo cuadrarlo. Se tiró encima para enterrar la espada arriba y salió trompicado de tanto atracarse. Oreja de peso -que pudieron haber sido dos- y gran ovación al toro.

El primero de La Quinta, muy entipado y serio, pasó de los capotes y solo se calentó en el caballo, donde cumplió en dos encuentros. Más fijo y menos bruto, siguió sin celo en el segundo tercio, pero volvieron las brusquedades en la muleta. Daniel Luque le pudo, se justificó por ambos pitones y abrevió con razón. Lo mató de estocada casi entera. Fuerte ovación.

El segundo, más bajo y agradable, tuvo buen son en el capote, permitiendo a Emilio de Justo ajustarse por verónicas y ceñirse en dos medias. El de La Quinta fue bravo en dos encuentros. Toreo clásico y caro por el derecho antes de sufrir una colada. Por el izquierdo, el toro no tuvo la misma calidad, pues humilló menos. De vuelta por el derecho, el argumento de la faena cambió, exigiendo más el torero y adornándose en los de pecho, que levantaron ovaciones. Mató de una estocada baja en el segundo viaje y saludó desde el tercio.

El quinto no rompió del todo en el capote, quizás por parecer algo acalambrado, pero peleó bien en dos varas. Tampoco rompió en la muleta de Emilio de Justo, muy firme por ambos pitones, al que le costó trabajo levantar el nivel por culpa de la poca transmisión del toro, que embestía al paso pero sin humillar del todo. Hubo muletazos buenos y templados, pero faltó ligazón. El ambiente remontó al final cuando el torero apretó más al toro. Se pasó de faena por querer agradar y hasta se echó de rodillas… Antes de pinchar y matar de un estoconazo en el segundo intento. Ovación tras aviso.

El tercero no se empleó en el capote, topó en varas y cortó algo en banderillas donde Manolo De los Reyes saludó. Algo tardo y sin finales, el toro no permitió mucha ligazón a Thomas Dufau, que puso voluntad y dibujó muletazos estimables por ambos pitones, sin convencer a sus paisanos, que se pasaron de rigurosos con él. Mató de media y media algo trasera, antes de descabellar varias veces.

El sexto evidenció temperamento de salida y el picador Esquivel fue ovacionado. No dudó Dufau en citarlo con la derecha desde el centro, pero en cuánto se acabaron las inercias, empezaron las complicaciones y, en un traspié el toro, le echó mano al torero. Tuvo mucho que torear sin aparentarlo y el mérito de Dufau fue de crecerse después del susto, cogiéndole el sitio y el ritmo a lo largo de dos tandas por el izquierdo. Pinchó. Silencio tras aviso en ambos.

Hierro La Quinta - España Plaza de toros de Mont de Marsan (Francia). Primera de la Feria de la Madeleine. Casi lleno. Toros de La Quinta, bravos en el caballo en distintos grados de clase. El 1º, complicado; el 2º, bueno por el derecho sin durar y luego corto; el 3º, tardo y sin finales; el 4º, de mucha calidad, fue ovacionado en el arrastre; el 5º, de poca transmisión y sin emplearse del todo; y el 6º, temperamental. Incidencias: En banderillas, se desmonteró en el 3º, Manolo de los Reyes. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Daniel Luque, fuerte ovación y oreja.
Emilio de Justo, ovación y ovación.
Thomas Dufau, silencio tras aviso en ambos.

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