Video de la actuación de Morante I JETlinea-punteada-firma1

MARCOS SANCHIDRIÁN  > Brihuega (Guadalajara)linea-pie-fotos-noticias

La Corrida de Primavera de Brihuega comenzó con una odisea: con el primer toque de clarín salieron dos toros al ruedo, primero y sexto. Uno de los toros destrozó la puerta del chiquero en el momento en que encontraron en la manga. Inevitable. Después de veinte minutos, todo volvió a la normalidad.

Morante de la Puebla y Alejandro Talavante dejaron lo mejor de una tarde que tuvo dos faenas superiores y dos para mirarlas a fondo de una corrida de Juan Pedro noble y con dos otros importantes. Las del tercero y cuarto tuvieron el premio y las del primero y sexto fueron para verlas más allá. Una palabra: personalidad. El extremeño toreó al bueno y al manso. Con el primero desplegó su tauromaquia, su toreo más allá de las normas. Y Morante está feliz en el ruedo y eso se nota. Manzanares pechó con un lote sin posibilidades.

Alejandro Talavante cortó una oreja en el tercero. No se lo pensó dos veces Talavante para recibir al primero de su lote, un punto montado con la vuelta del capote. Continuó a la verónica que ligó con chicuelinas y un tremendo remate mirando al tendido. Medido en el castigo y bien lidiado en banderillas, el toro era pronto y colocaba la cara ahí abajo. Talavante está fraguando una tauromaquia de personalidad absoluta. Más Talavante. Desde la forma irreverente de mirar al tendido, a la forma de cruzarse al pitón contrario en una gran tanda al natural. Los remates de los saca de la chistera en cualquier momento. Bravo el de Juan Pedro. Cerró por manoletinas y dejó un pinchazo hondo que tuvo que rematar con un descabello.

A pesar de todo, Talavante fue a por la Puerta Grande. A pesar de que el toro no quería pelea, que se daba la vuelta en cada muletazo. El extremeño consiguió sujetarlo tapándole la salida y otras veces componiendo mientras pasaba en su huída. Faena de mérito. Talavante quiere. El pinchazo previo a la estocada evitó que redondeara el triunfo. Ovación.

Morante miraba con media sonrisa la dantesca situación. Para cuando la situación estaba controlada, el sevillano se abrió de capa y sin dejar de escapar la oportunidad, lo llevó a los medios a golpe de verónica. Tenía poco poder el de Juan Pedro pero la calidad suficiente para que pasasen cosas. Y pasó una bella faena de Morante que comenzó con un inicio a dos manos marca de la casa. Se lo sacó a los medios pero fue en el tercio donde mejor se desplazó el toro y más templó el torero. Con la espada no lo vio nada claro y perdió lo que había ganado con la muleta.

Con verónicas de menos alta recibió Morante al cuarto. Buen son el de este también. Carretero se lo enseñó por el derecho. Ahí, le dijo con la mirada en banderillas. Y Morante, que no se prodiga mucho en quites, brindó al respetable. Montera hacia arriba. Poca superstición, mucha torería. El sevillano toreó con expresión, con gran ajuste y llevando al toro más allá de la cadera. El toreo en redondo, no en línea. Lo distinto tiene un valor incalculable. Por eso Talavante, por eso Morante. El toreo alegre se refleja en la sonrisa de la salida de cada suerte. Dejó media estocada en dos tiempos un punto baja y paseó una oreja.

Video de la actuación de Talavante I JETlinea-punteada-firma1

Le faltó transmisión al noble segundo. José María Manzanares cuajó una faena ligada sobre la que destacaron los pases de pecho. Otro hecho inusual fue que pinchase hasta en dos ocasiones antes de dejar media sin puntilla. De los pocos toros a los que no matará a la primera.

Sonó la música al salir el quinto y Manzanares toreó de bandera a la verónica. La media, a cámara lenta. El de Juan Pedro tenía virtudes e incluso derribó al picador, apretando con los riñones. En el capotazo que preparó el tercer par de banderillas, el toro dio una vuelta de campana sobre los pitones y no volvió a ser el mismo. Tuvo que abreviar el alicantino.

La tarde comenzó con una anécdota casi inaudita. Al toque de clarín, se abrió la puerta de chiqueros y salieron dos toros. Uno colorado con la divisa y otro negro. Hermanados y emplazados en los medios, no hubo manera de separarlos, ni con los cabestros. Algo menos de media hora estuvieron sudando la gota gorda el personal de plaza y los toreros para que el espectáculo pudiese comenzar. Afortunadamente, en el ruedo se quedó el toro que correspondía en el orden de lidia al primero de la tarde.

Hierro de Juan Pedro Domecq - España Brihuega (Guadalajara). Tradicional Corrida de la Primavera. Lleno aparente en los tendidos en tarde soleada aunque algo fría al final. Toros de Juan Pedro Domecq, correctos de presentación y de juego desigual. Mejores tercero y cuarto. El quinto, que tenía cualidades, se inutilizó en el segundo tercio. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Morante de la Puebla, silencio y oreja.
Jose María Manzanares, silencio y silencio.
Alejandro Talavante, oreja y ovación.