icono-sumario Cuarto festejo de la Feria de Hogueras

Vídeo del triunfo de López Simón en Alicante I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

JOSE MIGUEL ARRUEGO > Alicantelinea-pie-fotos-noticias

Por resultado y balance fue la corrida de la feria, y por el peso y la importancia cuanto sucedió en el ruedo, también. Por eso, más allá de lo que reflejan las orejas, hay que decir que frente a un excelente encierro de Juan Pedro (han embestido las cuatro corridas del abono, por cierto) Manzanares cuajó la mejor faena de su trayectoria en esta plaza, con dos series al natural de antología, que a López Simón se le vio más suelto de mente y muñecas, menos impostado, y aunque triunfara fuerte en el sexto, fue al tercero al que toreó con lentitud y suavidad. Hasta Ponce se salió de su línea habitual para echar las rodillas al suelo como si fuera un novillero ayuno de contratos. La reacción de la gente, que casi pasó más tiempo de pie que sentada en su localidad, fue la prueba irrefutable de que aquello les había tocado la fibra.

Al primero de la suelta le faltó fuerza, raza y pujanza con la que complementar su nobleza. Le puso mucho Ponce, que incluso fue capaz de hacer sonar la música y saludar una ovación. El cuarto fue otro toro noble y de medido empuje. Pero tuvo calidad. Ponce además le potenció sus virtudes en una labor que se salió un tanto de su repertorio habitual, pues estrenó una variedad del tres en uno (cinco en uno, con trincherazo, cambio de mano por la espalda, molinete, afarolado y pase de pecho), incluso a final de faena, después de la ya célebre poncina, se echó de rodillas como si de un novillero se tratara, y le cuajó una serie extraordinaria por el pitón derecho. Lo quiso matar recibiendo, la espada se fue a lugar no deseado y por eso sólo cortó una oreja.

Con dos largas cambiadas de rodillas en el tercio saludó Manzanares a si primero, toro con codicia y humillación al que el alicantino cuajó por el pitón derecho, por donde acompañó con porte la embestida del toro en varias series que tuvieron armonía y estética y pusieron en pie a sus paisanos. Por el lado zurdo hubo menos conjunción. Se empeñó en matarlo en la suerte de recibir, el toro se mostró remiso y el torero lo pinchó en una ocasión antes de asegurar la estocada (y la oreja) al volapié.

En el quinto en cambio lo bordó al natural. Fue faena compacta y rotunda, con el mejor toro del envío, por la profundidad en su embestida, pero Manzanares por encima del toreo con la mano diestra, de mucho calado y entidad por su ligazón y fluidez, esculpió con la zurda dos series de antología. Por su empaque, encaje, compás y reunión las mejores del abono. Esta vez reventó al animal de un soberano espadazo en la suerte de recibir. Le pidieron el rabo.

El tercero, alto y estrecho, tuvo temple, pero estaba cogido con alfileres. Le cogio el pulso perfecto López Simón, lo afianzó en las primeras series, y sin tirones, sin toques bruscos, lo toreó al ralentí por el pitón izquierdo sobre todo. Faena de mucho pulso, suavidad y despaciosidad y obra de mérito evidente porque al mínimo desajuste el toro podía medir la arena. Cerró su obra con luquecinas de rodillas y una estocada entera. La oreja se antojó premio escaso. Cerró plaza otro toro de nota, y López Simón estuvo a su altura. Faena muy de su corte, pero quizá menos envarada, con más soltura y profundidad en los muletazos. Una gran estocada coronó su importante tarde.

Hierro de Juan Pedro Domecq - España Plaza de toros de Alicante. Cuarto festejo de la Feria de Hogueras. Casi lleno. Toros de Juan Pedro Domecq, bien presentados, de variadas hechuras y excelente juego en conjunto salvo el primero, que careció de fuerza y empuje. De gran clase los dos últimos. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Enrique Ponce, ovación y oreja tras aviso;
José María Manzanares, oreja tras aviso y dos orejas;
López Simón, oreja y dos orejas.