icono-sumario Más de 70 reses de ganaderías de primer nivel recorrieron las calles del 23 al 25 de abril.

icono-sumario La localidad vecina de Beas de Segura también celebró San Marcos con idéntica tradición.

 Las desencajonadas son siempre emocionantes I NACHO MORÁNlinea-punteada-firma1

SERGIO RECUERO > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Es en el mes de abril, concretamente el día 23, cuando las localidades de Beas de Segura y Arroyo del Ojanco comienzan a multiplicar su población con motivo de su particular tradición taurina.

Alcurrucén, López Gibaja, Las Ramblas, Prieto de la Cal, Partido de Resina son algunas de las ganaderías que han lidiado sus toros por las calles de Arroyo del Ojanco y es que en esta fiesta no es raro encontrarse en la misma plaza con más de una decena de toros a la vez, cada uno de ellos aportados por una peña diferente o por la hermandad de la localidad.

GALERÍA FOTOGRÁFICA DE LAS DESENCAJONADAS 

El 23 de abril comienzan los desencajonamientos, este día sirve como aperitivo, ya que se sueltan en su mayoría vacas y animales de menor edad para fomentar la afición de los más pequeños. El día 24 a las 16:00 horas, siguiendo con la tradición comienzan a llegar los camiones a la explanada donde los aficionados llenan las gradas, barreras y ruedo, y de uno en uno, van siendo desencajonados los toros para ser recortados y corridos por las calles de la localidad hasta los chiqueros.

Al amanecer del día 25, tras la diana, de nuevo uno a uno los toros son sacados por las peñas y llevados hasta los postes donde son vestidos con un mantón y un collar de cascabeles, muy útil para evitar percances. Cabe resaltar que la soga, solamente sirve para dirigir al toro a chiqueros y para evitar peleas entre la multitud de reses que se dan suelta. Al caer la tarde, la fiesta pone su broche final y los aficionados comienzan ya a descontar los días hasta el ‘San Marcos’ del año siguiente.