icono-sumario ‘Lo único malo fue no haber podido triunfar el domingo’

icono-sumario ‘Estaba dispuesto a sangrar, pero no contaba con una lesión’

icono-sumario ‘Si se hubiera roto el codo, la temporada se habría ido al garete’

511Juan Miguel, lesionado en Las Ventas este domingo I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

MARIBEL PÉREZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

 

 

Dos regresos, un triunfo y una lesión. Una oreja de ley para ganarse la repetición en Madrid. La misma con la que sueña a diario. Por la que daría su vida, como él mismo dice. Sin embargo, lejos de aquellas mieles que había saboreado una semana antes, dos duras volteretas y un seco golpe de un geniudo Gabriel Rojas truncaron toda opción de triunfo y además dislocaron la articulación de su codo izquierdo en forma de luxación. Tras un día de ingreso en el Hospital San Francisco de Asís, el novillero Juan Miguel ya se recupera en casa de un percance que le mantendrá tres semanas inactivo. Mientras tanto, seguirá soñando con ella y viviendo por ella. Con la ilusión de su alternativa. Porque su historia va unida a Las Ventas.

MUNDOTORO: ¿Qué duele más, la lesión o no haber podido triunfar después de ganarte la repetición?

JUAN MIGUEL: ‘Lo único malo fue no haber podido triunfar el domingo. Yo iba a lo que sucediera, y ese novillo era el último cartucho, y aunque a lo mejor no fue el más adecuado, yo solo quería triunfar en Madrid, no quería otra cosa. Me daba lo mismo lo que le pasara a mi cuerpo, por encima de todo estaba el triunfo. Al menos pude demostrar que yo iba a lo que iba, pero las cosas no salen como uno quiere a veces, aunque la actitud cuenta mucho para que salgan las cosas’.

‘Tengo una luxación en el codo, son 15 días de escayola y luego rehabilitación otras dos semanas o 10 días. El tiempo dependerá de la evolución y de los daños que haya podido causar en ligamentos y tendones. Dentro de lo malo, es lo mejor, porque si se hubiese roto el codo o hubiera provocado la rotura de algún tendón o ligamento, habría que haber operado y a lo mejor estaríamos hablando de que la temporada se habría ido al garete. Pero ahora no tengo novilladas para torear y me lo tomo con tranquilidad y a seguir entrenando por el lado derecho, a dar mis paseos y a mantener mi mente y mi cuerpo en forma para que cuando me quiten la escayola vuelva a estar listo para volver a torear’.

MT: Serías consciente de que aquel geniudo novillo podía llevarte al hule…

– J.M: ‘Ya desde que lo toreé por tafalleras me di cuenta de el novillo ya sabía donde estaba yo sabiendo que en cualquier momento me podía coger. Pero la verdad es que me daba igual una que diez cornadas, sólo quería triunfar. Primero me pegó una voltereta muy fuerte, sin consecuencias, quitando muchos golpes y varetazos, incluso recibí en la cabeza uno muy fuerte con la pezuña de atrás, y yo me mareé y no sabía por qué. Me volví a poner otra vez de nuevo por la derecha y se coló de nuevo. Ahí cogí la mano izquierda, apostando a dejársela puesta y si me tenía que coger, que me cogiera. Con la mala suerte de que me atrapó en una segunda voltereta por el lado izquierdo, y al caer lo que no esperaba era que se me fuera a salir el codo, porque yo estaba dispuesto a sangrar por lograr un triunfo, pero no contaba con una lesión’.

‘Apoyé el brazo en el suelo y se torció para el lado contrario de la articulación y cuando me fui a levantar, casi me vuelve a coger porque tenía casi encima el novillo y yo no podía apoyar el brazo ni levantarme. Pero intenté coger la muleta y no podía ni doblar los dedos, y con todo el dolor del corazón me tuve que ir a la enfermería. Sé que tuve una lucha de poder a poder y que si no me pasa esto en el brazo, no sé si una ovación, si una vuelta al ruedo, si una oreja… porque en Madrid hay buenos aficionados y cuando uno se juega la vida de verdad saben reconocerlo’.

MT: ¿Cómo fue ese regreso un domingo después del triunfo?

– J.M: ‘Fue una vuelta y un premio al sacrificio, y para mi fue una alegría estar ahí de nuevo en mi plaza, porque Madrid es la que me ha dado todo y tener la oportunidad de triunfar habiéndomelo ganado el domingo antes y lo que quería era triunfar por encima de todo. Por Madrid daría la vida. Porque Madrid me lo ha dado todo y me daba igual entregar mi vida esa tarde con tal de conseguir el triunfo. No me importaba nada, a lo mejor está mal decirlo por la gente que me quiere, por mis familiares, mis padres, pero a mí la vida no me importaba, solo quería el triunfo, aunque luego si no hay vida no hay triunfo, ni qué disfrutar, pero sentí que era el día y que daba igual todo, que había que triunfar y si no salía por una puerta, salía por otra, no quería otra cosa.’

MT: Después de la oreja del domingo anterior en Madrid, ¿ha sonado el teléfono?

– J.M: ‘La semana pasada me llamaron de varios sitios y he hecho cuatro novilladas, pero en otros sitios que llamaron las condiciones no creo que sean las adecuadas. Hay unos valores que respetar, el torero se juega la vida y si no te respetas a ti mismo, no haces nada. Torear por torear no sirve de nada. En total tengo seis novilladas y creo que pueden salir más. A lo mejor no es un premio grande, por lo que conlleva cortar una oreja en Madrid pero espero que la temporada al final se alargue. Pero creo que esa oreja me va a valer, porque habrá sustituciones. Sé que la temporada esta avanzada y los carteles casi rematados y cerrados. Pero como se dice siempre, unos las firman y otros las torean. He triunfado en Madrid, he dado la cara en Madrid y voy a encontrar sitios donde torear. No quiero que le pase nada a nadie y mira mi caso, ahora yo no tengo sitios donde torear, pero si los tuviera, torearían otros en mi lugar’.

MT: ¿Alternativa en la Feria de Otoño?

– J.M: ‘Quiero tomar la alternativa a finales de año. Tomar la alternativa en Madrid sería lo que más deseo. Ha sido la plaza que me lo ha dado todo. Este año busqué un triunfo y me lo dio otra vez. Es la única plaza la que me puede arreglar la vida. Llevo a Madrid en el corazón y para mí no hay otra. De Madrid al cielo. Me encantaría que así fuera, yo estoy encantado con Madrid pero veremos si puede ser, en Otoño o después. Tengo novilladas y haré todo lo posible para que mi nombre siga sonando. Intentaré tocar a la empresa para ver si tiene ese gesto conmigo, pero vamos a ver qué se decide’.