icono-sumario En un futuro no lejano, llamar ‘asesino’ a un torero, no sólo no sea querellable, sino la descripción de un delito

icono-sumario Existe una estrategia de comunicación excepcionalmente planteada desde hace décadas, hacia una ética de bienestar animal

icono-sumario Un ejemplo: Nestlé dedica ya más del 75% de sus recursos al mercado animal, no al humano

mono-editorial-interiorSandra ‘un sujeto no humano titular de derechos fundamentales’ I ECUAVISAlinea-punteada-firma1

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Un tribunal argentino ha otorgado a la orangutana llamada ‘Sandra’, un nuevo estatus inexistente hasta ahora. El de ‘persona no humana’. Añade la sentencia que es ‘un sujeto no humano titular de derechos fundamentales’. En rigor de ley, estamos ante un sujeto con los mismos derechos de un ser humano (nos resistimos a escribir lo de ‘persona humana’, expresión que hasta ahora merecía suspenso de la facultad de periodismo por redundante) y, sin embargo, con ninguna obligación inherente al ser humano.

Que nadie piense que es una anécdota. Es más bien la primera piedra para que, en un futuro no lejano, llamar ‘asesino’ a un torero, no sólo no sea querellable, sino la descripción de un delito. Porque el asesinato de personas (humanas y ahora las ‘no humanas’) será el mismo delito. Esta noticia, puede causar risa a alguien, pero esa risa desembocará en una mueca.

En Estados Unidos se debate un tribunal de justicia conceder al simio ‘Tommy’ de un ‘habeas corpus’, figura jurídica inglesa que reconoce el derecho a las personas de no ser privadas de libertad sin acusación y juicio previo. Es decir, que se concede al tal ‘Tommy’ derechos idénticos a las personas. En la actualidad, hay una campaña internacional con centenares de casos similares en los Tribunales de Justicia de varios países democráticos y constitucionales.

Para que lo entiendan. Hoy, en Argentina, el abogado Joaquín Moeckel no podría querellarse contra Peter Jansen por gritar ‘asesino’ a Morante. Al contrario. Morante podría ser acusado de asesinato. No exageramos. ¿Qué tiene que ver un simio con un toro? Mire usted, nada. Pero, contestemos a esta pregunta. Hasta la fecha, ¿Qué tenía que ver un ser humano con un orangután? Además, advertimos que no solo es el gran simio quien reclama de la mano de organizaciones ser receptor del ‘habeas corpus’. También, y solo de momento, los elefantes, los delfines…

Del caso, no nos sorprende que haya sido en Argentina el lugar de la invención jurídica de ‘persona no humana’. Por la ciudad de Rosario y otras más se focalizaron embriones animalistas organizados, que luego pasaron a México, Perú, Ecuador… partiendo todo desde Estados Unidos… y a Holanda. Y a Bélgica… y a Barcelona. Leonardo Anselmi Rafaeli. ¿Les suena? De Rosario, Argentina. Resaltamos esta información sobre el nacimiento jurídico internacional de la denominada ‘persona no humana’ a sabiendas que lo que denunciemos no va a tener eco. Lo lamentamos.

Lamentamos que, hace ya años, nadie nos echara cuenta con Anselmi. Y nos formó un alboroto. Nadie cree que, desde la década de los ochenta se observa la coincidencia de tres patas de un mismo banco. Una legal: la modificación de las leyes de defensa de los animales (abundando en el llamado bienestarismo) de todos los países, estados o regiones de cultura democrática en Europa, América y Asia. En España se han modificado todas las de las comunidades autónomas y el nuevo gobierno de España lo hará (lo llevan en sus programas Ciudadanos, PSOE y Podemos).

La segunda pata: pocos años antes de esta escalada de modificaciones legales de leyes de bienestar animal, se constata, en los países citados, un crecimiento poblacional humano negativo que alertó a las economías occidentales, y sobre toro de EEUU y Europa. El Centro de Estudios del Capitalismo, en la UFM, publicó lo siguiente en febrero de 2001.

La población europea actual (731 millones al 2011) representa el 10.6% de la población mundial (6,897 millones al 2011), cuando para principios del siglo pasado representaba el 27% de la mundial. Comparándola con la población mundial en tan sólo 24 años la población africana se habrá doblado, la asiática en 37 años y la población europea será doblada hasta dentro de 266 años. La natalidad se encuentra en un preocupante descenso que tendrá efectos negativos en el PIB de los países más desarrollados.

Los índices de natalidad en retroceso y los cambios de tendencia de las sociedades, provocaron que las empresas de alimentación, servicios y sanidad, etc.. dejaran de producir de cara al mercado humano y se centren en la producción destinada a los llamados animales de compañía. Un ejemplo: Nestlé dedica ya más del 75% de sus recursos al mercado animal, no al humano. Lo mismo que las grandes multinacionales como Purina, Mars, Procter, etc. Estas transnacionales se refundan y se implantan en países latinos como Mexico, Ecuador, Perú, Venezuela, España… En este país, Cataluña es el núcleo de producción y distribución más importante. El diario Expressen de Estocolmo, afirmó en un reportaje, en 2003, que el mercado de la mascota ya tenía volúmenes de beneficios superiores a los del boom del petróleo en los años 70.

La tercera, que coincide en tiempo, espacio y forma con las dos anteriores, es más reveladora y más sutil, pero igualmente demostrable. En primavera de 1980 se funda PETA (Personas por el Trato Ético a los Animales) en Estados Unidos y, en esa década se desarrollan sucursales en todo el mundo. Existe un PETA Latino muy activo, por cierto. Tras los años 90, el desarrollo de la tecnología expande a los movimientos animalistas, cuyas webs, blogs y cuentas de redes sociales, superan hoy en número… ¡a las del fútbol en todo el mundo! Tras el año 2000, comienzan a aparecer los partidos políticos activos animalistas. No confundir con ecologistas o ‘verdes’.

No nos cabe duda alguna que existe una estrategia de comunicación excepcionalmente planteada desde hace décadas, hacia una ética de bienestar animal, cuyo banderín de enganche o primer reclamo emocional o ético fueron los siguientes: punto final a la cría de la oca para el paté, la caza del zorro, el circo, el zoo… y la tauromaquia. Entre otras. Es decir, se usaron los resortes emocionales ya existentes y controvertidos, para provocar el primer paso hacia una ética del buen trato al animal. Quien crea que no existe relación comunicativa entre el negocio de la mascota y esta escalada de anti/toros/oca/circo/zoo/zorro/caza… cae en el error cometido por quienes creyeron que eso tan infantil de ‘La chispa de la vida’ era una estupidez inconclusa que nada tenía que ver con… la Coca-Cola.