icono-sumario El sevillano colapsó la localidad portuguesa, único ruedo donde, por ley de excepción, se permite matar a las reses durante unos días de agosto, donde regresó 27 años después

Morante de la Puebla, homenajeado por el alcalde y las autoridades de Barrancos I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

MUNDOTORO > Madridlinea-pie-fotos-noticias

La expectación era máxima en Barrancos. El eslabón perdido en Portugal. El único ruedo donde se permite matar los toros en Portugal, gracias a una ley de excepción que lo autoriza en los días 29, 30 y 31 de agosto. Morante de la Puebla regresaba al bastión luso 27 años después. Todo un acontecimiento. Y el de La Puebla formó un alboroto. Toreó al ralentí a la verónica y repitió después en el quite por el mismo palo, tras un precioso galleo por chicuelinas. Hasta se animó con las farpas y clavó un par junto a su cuadrilla. Luego, en la faena dejó toreo fundamental caro, de muchos kilates y caras alhajas en todo un festival de remates y rúbricas. Añejo. No falló con el acero y paseó las dos orejas y el rabo.

El segundo novillo de Parladé, al que le faltó raza y soltó la cara como el primero, fue para el becerrista Manuel Luque ‘El Exquisito’. Gustó su torería y su toreo de pellizco. Incluso, para su corta edad, sorprendió su intuición sobre el ruedo, así como su desparpajo. Saludó una ovación.

Barrancos (Portugal). Novillos de Parladé, bien presentados, aunque desrazados y soltando la cara. Morante de la Puebla, dos orejas y rabo; Manuel Luque ‘El Exquisito’, fuerte ovación. Lleno en los tendidos.