Plaza de toros Monumental de Barcelona I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

La historia de los toros en Cataluña, sus cañerías y sus manejos en el camino hacia su prohibición, deja pequeña a cualquier historia truculenta y serviría para el gag dramático más bellaco o para el mejor guión de El Tomate. En ella, alcanzar una sola verdad es tan inverosímil como adivinar el futuro de la Monumental en sentido estricto. Hablamos de quién la va a comprar, cuánto va a costar y que van a hacer con ella. Porque, quede claro, los sucesos desde el año 2004, fecha de la modificación de la Ley de Protección de los Animales y de la votación del Ayuntamiento como ciudad antitaurina, dan pie a pensar que el meollo de la cuestión es ése. Esto, cada vez más, huele a dinero, salpicado de exorcizaciones nacionalistas y manejado con el doble lenguaje de un partido, el PSC, que jamás ha sido claro y que ahora abre la espita de la libertad de voto para terminar con la fiesta en Cataluña.

El PSC juega al juego de la gallina ciega. A torear, pero torea mal. Hace unas fechas David Pérez, el diputado bíblico que iba a terminar con Goliat, ése que lleva manejando los hilos de la Plataforma, la Federación, ése al que La Mesa del Toro sigue como si fuera el gurú sacrosanto, dice que no ha dicho lo que sí ha dicho al diario nacionalista AVUI. Que puede ser que den libertad de voto. La ha pedido el Conseller de Economía, que es del PSC. ¿De qué van? ¿Qué lenguaje usan? ¿Dónde está la firmeza de sus posiciones? ¿Por qué tanta hipocresía, tanto doble mensaje y lenguaje dependiendo de dónde y con quién hablen? Lo malo es que, hasta el día de la votación, no vamos a saber que hizo el PSC. No, lo peor es que las instituciones taurinas, con la Mesa del Toro a la cabeza, han confiado en él de tal manera que no han hecho nada porque David Pérez, el rey David, les ha dicho que ni moverse, que moverse desde Madrid está mal visto allí y que es contraproducente. Lo dicen el señor Rueda y el señor Peñato.

Les vamos a recordar lo que sí hizo  el PSC bajo el manto  del lenguaje de serpiente del rey David Pérez. Año 2004, votación de Barcelona antitaurina con ellos mandando. Ordenan voto secreto y en urna.  Mismo año, PROHIBICIÓN DE FACTO, de las corridas de toros modificando la Ley de Protección de los Animales (creo que la Mesa del Toro y otras asociaciones taurinas aún no se han enterado, LOS TOROS YA ESTÁN PROHIBIDOS EN CATALUÑA DESDE 2004).  Año 2006, ni desmienten ni afirman la compra de la Monumental por parte de (su) Ayuntamiento. Año 2008, no se oponen a la tramitación de la ILP que pide se suprima la fiesta de Cataluña. Dan libertad de voto. Y para que lo sepan público y aficionados, de 28 Iniciativas Legislativas Populares que se presentan, apenas cuatro se tramitan. Por ejemplo, una ILP sobre vivienda fue rechazada, como otra sobre transgénicos (buscando protección sanitaria en los alimentos) que, paradójicamente, fue rechazada sumando los votos de los partidos ecologistas.

El taurinismo ha estado inactivo, creyéndose a pies juntillas la supuesta estrategia liberadora del PSC y de David Pérez. Apenas comunicados y rechazos en papel escrito, pero ni una sola acción de la Mesa del Toro o de ANOET (quien pasó por la vergüenza de ver cómo Balañá no asistía a la Junta Directiva de enero de 2007, justo en el meollo de las informaciones sobre la venta del coso y la finalización de los toros en 2008 sin que lo expulsaran)  No sólo eso, sino que se ha mantenido la esperanza de los colectivos de aficionados, con sus líderes confiados en este lenguaje bífido de una fiesta que parece vendida y comprada. Pues nadie deje a un lado que el precio, alto, muy alto, de la Monumental, está en manos del Ayuntamiento dependiendo si lo declara inmueble protegido o si da paso a cualquier venta o iniciativa inmobiliaria.

No son cuentos ni cantos de sirena. En 2011 se va inaugurar en las antiguas Arenas, una ex-plaza de Balañá, un Centro de Ocio en el que propio empresario tendrá sus propios multicines. Una promoción multimillonaria. Ha habido tanto silencio y tanta complacencia por parte del sector que la vergüenza, por confianza o por desidia, es el sentimiento final. Cuando Boix, apoderado de JT dijo que Balañá pediría 300 millones de euros en concepto de indemnizaciones, el empresario se ofuscó. No creemos que Boix mienta, al contrario. Podemos pensar más allá y decir que hay, posiblemente, cantidades pactadas. Podemos decir que este sector se cruzó de brazos mientras los indicios, el desmantelamiento del emporio taurino Balañá con ventas y arrendamientos (sigue cobrando de Matilla en Barcelona) de todas sus plazas, exigían acciones.

Algo huele mal. Tan mal que alguien se ha puesto nervioso para llamar “mal nacido”en directo y en la radio a un periodista honesto como Paco March, por advertirnos a todos de esta pantomima política y empresarial. O arremeter contra Ángel Abad, del diario ABC, por escribir en la misma dirección. O tratar con chulería y suficiencia a una periodista de este medio por exigirle una respuesta de sí o no a la libertad de votoen el PSC. Ese alguien es David Pérez, el salvador de los toros en Cataluña. El apegado a la Plataforma, el viajero a las dehesas, el amigo de los taurinos de la Mesa del Toro. Cuidado.  La  sensación de que en Cataluña, desde 2004,  alguien se ha  manejado con habilidad pidiendo “calma a Madrid”,  porque una “aquí”  se puede ver como una agresión “centralista”, es ya una evidencia. Y cuidado, porque la afición y el público, cuando se abran las ventanas y dejemos entrar el aire, pedirán responsabilidades a cada cual. Este medio tiene una colección de insultos, amenazas y denuncias incluso del Colegio de Periodistes de Catalunya por nuestra línea editorial, nuestros trabajos sobre el veganismo y Anselmi, etc… Era nuestro trabajo y sabíamos que desde Cataluña se nos vendría encima un  ejército. Lo aguantamos y aún seguimos en esos pleitos.   Pero, quede claro, que  desde ese mismo trabajo y desde esa misma dedicación,  pediremos responsabilidades. Desde 2004 hasta hoy.