Es hora de hablar alto y claro. Desde hoy,  lo que es legal en Madrid es ilegal en Barcelona, algo que deberán explicarnos los políticos del PSOE, partido en el Gobierno. Una ley en el noreste, otra en el centro. Hay que hablar claro y  decirle al ciudadano español que estamos viviendo el inicio de una separación, de un nuevo encaje entre España y Cataluña al margen de la Constitución. Y que se realiza con el PSOE en el poder. Todo el esfuerzo de los políticos catalanes se dirige a tapar socialmente este hecho evidente. Temen las represalias de voto y económicas, una reacción social de los consumidores frente a lo catalán. Pero ni lo van a impedir,  ni lo pueden ocultar. Cada argumento animalista o ético derrocha hipocresía frente a la insensibilidad  de los políticos en asuntos como vivienda o sanidad, o en la corrupción de una política plena de puntos oscuros y ocultos, como el famoso tres por ciento que insinuó el gran Maragall.

Es hora de definirse. De tomar posturas en un frentismo que no hemos creado pero que nos toca vivir. Los grupos catalanes ERC, CIU, IU, y PSC se han valido de un hombre de paja, argentino de nacionalidad, Leonardo Anselmi,  para dar cobertura animalista a un deseo de no ser España, de diferenciarse, de hacerse notar como más avanzados. No utilizaron un movimiento catalán de catalanes contra los toros porque no lo hay con interés prohibicionista. La ILP no nace de cada barrio ni de cada calle de los catalanes y catalanas, urgidos por problemas superiores.Como imagen y como estrategia les ha servido hasta hora: ha sido una iniciativa de afuera, no del político catalán. Ha sido el pueblo, el ciudadano. Y su líder no es ni catalán. Esta estrategia es de credibilidad inverosímil y de un cainismo estratégico pleno de hipocresía. Pusieron al muñeco no catalán por delante.El “yo no fui”, me lo exigieron, es  una indecencia histórica.

Pero son ellos los que han abierto un frente ante “lo español”,  que tendrá un coste. Porque no se trata de reclamar dinero ni el derecho al trabajo de un hombre que abre la puerta de chiqueros de la Monumental. Se trata de un atentado contra la Constitución,  pues el toreo es patrimonio cultural y tradicional de los españoles. Guste o no. Ya no debe de haber miedo a ser acusado de fachas por decir lo evidente.  Ya es hora de decir alto y claro que los socialistas de Andalucía, de Extremadura, de Madrid y de toda España deben de hablar alto y claro y que lo hagan sin esconderse. El gobierno de España no ha defendido a un sector de los españoles y a sus legítimos derechos constucionales que son superiores a cualquier asunto de moral o ética. Esa libertad de voto es la hipocresía mayor de la democracia de este país. Esa libertad de voto que no dan para asuntos como el aborto, esa libertad de conciencia a la que apelan es, sencillamente, no mojarse los tobillos, ponerse detrás de la refriega, alejarse de las trincheras.

El sector taurino debe de retirar cualquier adquisición de productos de Cataluña, desde los de sanidad hasta sus cuentas bancarias por una lógica y coherente postura. Ni un sólo toro vendido para el Corre Bou que tanto quieren defender. El aficionado y el público también han de tomar partido si su conciencia de aficionado libre así lo anima: saber a quien votar y a quien no votaren cada elección. Por coherencia y por dignidad. Y el sector taurino debe de exigir medidas económicas, apoyarse en los grupos políticos que sean capaces de ir hasta el Tribunal Constitucional para que diga si ha lugar o no esta medida. Para que se diga si no es cierto que las transferencias de competencias a las comunidades son PARA REGULAR lo que hay y no para PROHIBIR lo que hay. Se ha perdido una batalla, pero luchar es algo que, de no hacerse, nos deslegitimaría como ciudadanos, como hombres y mujeres, como españoles. Si  ser español de derecho no es algo  esencial para que merezca la pena, es que esta fiesta no merece la pena. No somos violentos, no somos fascistas, sólo pedimos

Mundotoro hace también un llamamiento a la prensa. De uno y otro lado. Bucear en la venta de la Monumental, en los intereses de un empresario que saldrá aún más rico de esta historia de deceso, Pedro Balañá. De los intereses cruzados e incompatibles  de sus otros negocios en Cataluña. Se pide a los toreros gestos visibles en cada declaración, en cada comparecencia en los medios, pues ellos son los personajes populares a los que el ciudadano escucha.  Se pide al sector que se una de una vez por todas, que exijamos estar en Cultura.Luchar por un derecho constitucional, dejar de mirar el negocio particular, que es el que ha ayudado a este escenario lamentable. Hacer los deberes. Todos juntos. Porque,por no hacerlos, estamos ahora en el muro de las lamentaciones.