icono-sumario Hace casi una década, Mundotoro alertó sobre la necesidad de una estrategia legal y de comunicación

icono-sumario Mundotoro da la bienvenida a la Fundación Por la Tauromaquia. Por coherencia y decencia, no formará parte de ella

icono-sumario En los próximos días, publicaremos un completo plan de acción. El que creemos que hay que plantear a la sociedad española.

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Hace casi una década, Mundotoro alertaba de la necesidad de una estructura de acción jurídico/legal que frenara la escalada prohibicionista en las administraciones locales y autonómicas de este país. Fue en el año 2007: nadie hizo caso a este medio cuando alertó del fin legal de las corridas de toros en Cataluña a través de la maniobra sutil de la “modificación de la ley de defensa de los animales” catalana. Lo que se escuchó de este medio en las asociaciones de toreros y de ganaderos fue solo soportable haciendo gala de una paciencia paternal infinita frente al histórico talento de este gremio. Esta redacción recuerda las presiones, mofas y vueltas de espalda cuando dijimos, también, que la extinta Plataforma de defensa de los toros en Barcelona era un aparato estéril de Balañá, una tomadura de pelo. Nadie quiere hablar de estos temas. Pero que no se hable no significa que no sean ciertos como el agua de un río.

Hace aun más de diez años, este medio alertó de una política de comunicación nueva que se alejara del contra mensaje y el discurso de defensa/ataque, y de la enumeración reiterada y pasiva de ilustres adeptos tipo Picasso, Goya, etc… o de la contratación de declaraciones parciales de intelectuales de hoy, una estrategia de mercenarios con brindis de barrera y entradas de gañote. Gentes que luego no llevaban la difusión de la tauromaquia en su día a día. Gente como el tipo de All Sports Media, que se lucró en un año de la cauta neurona de las figuras, a los que robó con zafiedad mientras los líderes de la coleta creían que habían encontrado al gurú externo de los derechos de imagen. Pedimos, antes y desde entonces, una comunicación que pasara del llanto de la defensa, de los tópicos artísticos a un discurso de toma de iniciativa, de estrategia propia.

Una comunicación que derrotara la estrategia de la creciente comunicación prohibicionista convenciendo a la sociedad española. Convencer. No vencer esta guerra de trincheras entre mensajes y estrategias de ataque/defensa que no han llevado a ninguna parte. Porque no podemos pensar en ganar, sin ejército, una guerra que, además, ya está perdida. No es un pesimismo, es la base de partida real y necesaria, la reflexión primera de la que ha de partir cualquier estrategia de comunicación positiva y con visos de calado social. La otra parte, los denominados animalistas, ya han convencido a los españoles con una comunicación sutil, inteligente y duradera en el tiempo. Ya no comunicación, ahora están ejecutando prohibiciones. Los animalistas recogen ahora el fruto comunicativo de 15 o 20 años: las gestiones administrativas que impiden o dificulten la tauromaquia.

Mundotoro da la bienvenida a la Fundación por la Tauromaquia. No sabemos su estructura ni sus recursos ni su hoja de ruta. Es reconfortante que, entre diez y doce años después de nuestro primer escrito, alguien desde dentro haya recogido nuestras dos premisas básicas: lo jurídico y lo comunicativo. No necesitamos que nadie nos diga que fuimos los ideólogos de nada, ni tampoco esperamos medalla o tributo. Es más, este editorial se hace acompañar de una decisión expresa de no participación en Fundación alguna, ni en lo personal ni como medio. Por coherencia y por decencia. La coherencia deriva de un histórico de más de una década en la que la gente gestora de la tauromaquia comete dos errores. Uno, llegar tarde. Muy tarde.

Otro, creer que dentro de la tauromaquia no hay gente apta y externalizar cuestiones básicas como la comunicación. Se externalizó la imagen en All Sports Media y el resultado ha sido una mayor depreciación de la tauromaquia en TV (el espectáculo que menos ingresa por derechos de imagen) además de abrir una brecha entre amigos “enemigos” dentro del propio toreo, que aún no se ha cerrado. Esta coherencia nos obliga a ver, decir, contar, avisar. La decencia que se aplica a esta decisión es sencilla: como medio, hemos mantenido una línea editorial que, desde hace años, el sector (no el público ni el lector, que siempre nos ha apoyado pues su mirada social y del toreo no está contaminada) tomó como argumentaciones casi lunáticas. Podemos recordar ahora la denuncia de estrategias de Anselmi Rafaeli, la estrategia de los clanes animalistas, el gran negocio de las mascotas…

Nosotros sabemos que estamos dando en la diana, pues somos objeto de persecución y objetivo prioritario: acumulamos lo que los otros, toreros, ganaderos, empresarios.. deberían acumular en su trabajo por la tauromaquia: denuncias y querellas de los grupos animalistas. No tienen ni una. Éste medio sí. Y la decencia nos obliga a seguir este camino. Nos sabemos en el camino cierto de la comunicación y de la exposición pública de los intereses de negocio de este asunto prohibicionista, porque la reacción de la otra parte ha sido rápida, directa y nada discreta: acabar con Mundotoro a través de demandas interpuestas que buscan sentencias positivas de multas cuantiosas a las que esta empresa difícilmente podría hacer frente. Pero como ciudadanos creemos en la justicia y como periodistas, en nuestro trabajo. La decencia, por cierto, también consiste en no aliarte ni formar parte de quienes, conociendo esta situación, se han dedicado a ningunear a este medio, haciendo una estúpida (y creemos que inocente y no mal intencionada) pinza con PACMA con PETA. Por ejemplo.

Como ha sido casi siempre, de forma acertada o errada, Mundotoro publicará en los días que viene, un plan de comunicación. Uno que consiste primero en saber quién es el enemigo. Con qué cuentan. Se van a divertir los lectores pues encontrarán que, entre otras cosas, son accionistas de McDonalds. Una cadena vegetariana, como se sabe. Publicaremos cifras demostrando que las organizaciones “enemigas” son subvencionadas en las comunidades autónomas con dinero público. Presentaremos balances económicos y demostraremos que existen leyes y normas en la defensa de los animales que son un retrato implícito del maltrato animal. La ley que los defiende los maltrata. Concluiremos con que vivimos tiempos de cosecha que estos animalistas hacen ahora de sus dos décadas de posicionamiento: han convencido a la nueva clase política para impedir la tauromaquia.

Trataremos aspectos filosóficos, éticos, políticos, económicos… Sus manipulaciones comunicativas, sus espurios intereses, el neo-pijismo animalista y sus corrientes, vertientes, negocios… Y, por fin, avalaremos nuestro argumento sobre a quién beneficia esta situación. Concluyendo con una idea o estrategia de comunicación hacia la sociedad española, valiente, directa, y, creemos, acertada y constructiva, eligiendo entre lo que creemos no se debe hacer (incluyendo el sutil uso del lenguaje y su relevancia en la comunicación) y lo que se debe plantear a los hombres y mujeres de este país.

¡Nos vemos en McDonalds!