Sobre Valencia hay opiniones dispares y consecuentes. Simón Casas, que ha ganado, alaba la transparencia del proceso. Seroloha hecho una campaña mediática de pago sin precedentes siguiendo el rastro del pliego de condiciones y ha puesto recurso hasta contra los espacios en blanco, los que hay entre palabra y palabra. Tiene razón en muchas cosas, porque quien lo redactó se ha cubierto de gloria. Es decir, que se le da la enhorabuena a Casas, pero a la administración de Valencia encargada de toros, que los devuelvan a la escuela. Por cierto, que ahora aparece como socio en ciernes de Serolo para esta licitación, Manolo Martín.Por lo de la puntuación de la experiencia en plazas de primera. Cumbre. Un tercero en lid calla de forma caballerosa a pesar de que ha ganado su no amigo, Taurodelta.Y Boluda echa un órdago y ha denunciado en Estrasburgosu no admisión. Todo es lícito porque son las reglas de un estado de derecho. Pero lo más consecuente es dar la enhorabuena a quien gana. Luego, que sigan las demandas.

La Diputación de Valencia ya fue condena a pagar a la empresa de Emilio Miranda un millón de euros por reclamos semejantes a los de esta licitación. No es mucho dinero. Se paga y punto. En el toreo no hay grandes sumas, a excepción de lo que facturan al año un par de ganaderos y una mano de figuras del toreo. Por ejemplo, Beca Belmonte, que también iba a Valencia con Boluda, salió del Real Madrid con una indemnización que es muy superior a los beneficios de muchas plazas de toros de primera categoría. Tenía un contrato blindado gracias a su amigo Ramón Calderón y le tuvieron que dar alrededor de un millón y medio. De euros. Ni comparación. Que pensará de esos dineros el noble de Tomás Entero.

En Santanderllegan los Chopera. Una feria con dos claves. Primero la apuesta del consistorio para hacer de los toros una referencia de la ciudad. Luego, ya asentada la programación, el toro. Subió. Y de esta subida o disparidad de tipo (toro fuerte y no fuerte). Los Chopera sabrán que toro deben de llevar a su feria, pero es una de las claves. Y hablando del toro, en TVE Luis Francisco Esplá hizo una declaraciones que tenía la obligación de ser escandalosas y han pasado como un chirimiri por un desierto. Dijo Espláque a los pitones de los toros se le saca punta. Que es una práctica bastante habitual. Y que en La Meca del toreo, en Madrid, también. Dijo que un solo roce con esos pitones hace trizas un capote sin que medie un enganchón fuerte. Pero nadie ha dicho nada.

Lo dice un icono del toreo con el toro fuerte. Un torero reverenciado, pero el silencio ha sido la respuesta. Es decir, que, o Esplá no es nadie y es mentira que sea una referencia o un gurú del toreo y de la lidia como se ha escrito y dicho. O que sacar punta a los pitones de los toros es una bromita. Fue menos contundente con las reacciones extrañas de los toros supuestamente infiltrados. Dijo no tener pruebas o constancia, pero que esas reacciones existían. Pero lo que más le preocupa a Esplácomo causa de principal de la alteración física del toro es la tablilla del peso. Ahí, según este torero, y, modestia aparte, según ha insistido tantas veces este medio, radican muchos de los males del toro.