Video resumen de la tarde de El Juli I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

 

MARIBEL PÉREZ > Almeríalinea-pie-fotos-noticias

Esto es espectáculo. En estado puro. La emoción y el buen toreo se palparon en Almería en una tarde de mucho contenido. Porque la foto-finish fue para un enrazado Juli que no se dejó ganar la pelea, pero de no ser por unas romas espadas que dijeron no, Roca Rey y Ponce también hubieran hecho suya esa imagen merced a un hechurado encierro de Zalduendo que respondió y permitió el lucimiento de la terna.

Esto es lo que quiere Almería y lo que pone de acuerdo a cualquier aficionado de Norte o Sur, porque con dos grandes toros, el enclasado primero y el emocionante sexto, en un interesante y variado lote con otros dos toros enrazados, el público salió toreando de la plaza con las tres versiones más conocidas de la terna: Muy enrazado El Juli, siempre presto a la ‘batalla’, Ponce volvió a deleitar un año más a ‘su’ plaza con su majestuoso clasicismo y el cóndor peruano Roca Rey volvió a demostrar que es el mandón actual del toreo con un faenón al gran ejemplar que cerró plaza.

Lanceó con temple a la verónica El Juli al bien hechurado segundo y también a pies juntos en un bello saludo. Y se lució en chicuelinas de manos muy bajas. Fue enrazado el astado, porque en los primeros compases soltaba la cara. El Juli lo fue afianzando, poco a poco, hasta conseguir dos series profundas con la derecha, de mano baja, con poder. Incluso circulares invertidos y pases por alto a un toro que fue agradecido y que respondió. Faena inteligente y de figura que coronó de estocada desprendida. Oreja de ley.

Más hondo, pero bien hecho, al encastado quinto El Juli le instrumentó cadenciosos lances de recibo, y un acompasado quite a pies juntos rematados con una preciosa media. Dispuesto a cazar la Puerta Grande que tenía entreabierta, el madrileño brindó al público una faena de peso, que arrancó sin rectificar un palmo de terreno a pies juntos por alto. De nota. Importantes fueron las tandas con la diestra, con despaciosidad, y también las de la zurda, a pies juntos de gran calado. Concluyó de ayudados por alto una labor poderosa. Media estocada y otra oreja de ley.

Con enorme cadencia y elegancia recibió a la verónica Ponce al primero, un Zalduendo armónico y de preciosa lámina. Tuvo nobleza y clase de salida, y también en el torero quite por chicuelinas posterior. El de Chiva le brindó la faena a Jaime de Marichalar, que presenciaba el festejo desde el burladero de apoderados. Así, siguió templándolo, majestuoso, en las primeras tandas con la derecha, para después hilvanar series al natural largas, y despaciosísimas. Llegó a acariciarlo, literalmente, al dulce Zalduendo, nobilísimo. Abrochó el gran obra con sus poncinas, ligadas y con profundidad. Rubricó la faena de estocada desprendida y fue premiado con una oreja, a pesar de que se le pidió con mucha fuerza la segunda.

Engatillado y fino de cabos pero bien presentado y bonito, al cuarto lo recibió Ponce rodilla en tierra en un elegante saludo. A pies juntos el quite. Enorme mérito del valenciano, que exhibió esa difícil facilidad que atesora ante un Zalduendo enrazado. Por eso tuvieron importancia las series de naturales que firmó, con gran pulso y a cámara lenta. Lástima que una media estocada y cinco descabellos se interpusieran en su camino, porque la Puerta Grande era suya. ‘Su’ fiel Almería le aclamó entre gritos de ¡torero, torero!, y con una fuerte ovación con saludos desde los medios.

Algo más fino de cabos, al tercero Roca Rey lo saludó a pies juntos, con firmeza. Muy ajustadas las chicuelinas del quite, a compás. Brindó al público almeriense el peruano una importante faena que comenzó con emocionantes estatuarios disparando la efervescencia del cónclave. Buenas fueron las dos primeras series con la diestra ante un toro con transmisión y movilidad. Bajó el tono el toro ya en las siguientes al natural, siendo manejable, pero no lo hizo Roca Rey, que lo pulseó muy largo y con mucho temple. Después circulares invertidos en una labor de nota alta. Un inoportuno pinchazo y media estocada redujeron el premio que se había ganado a una ovación tras aviso que no salió a corresponder.

Un auténtico faenón le firmó Roca Rey al extraordinario Zalduendo que cerró plaza, excelente ejemplar con transmisión con el que el peruano rindió Almería a sus pies. Brillante fue el primoroso quite por la espalda en una actuación cumbre que había comenzado rodilla en tierra poniendo ya a revientacalderas el coso. Poderosísimas fueron las tandas con la derecha en los medios, por abajo, con mando y temple. Igual al natural, sacando en su labor de la chistera prodigiosos cambios por la espalda llevando la emoción al límite. La espada se le atravesó en dos pinchazos, antes de la estocada, y aún así paseó una oreja. Imagínense como estuvo el ‘Rey’. ¡Torero torero!, con el público en pie. Roca Rey se fue andando de la plaza, pero daba igual. Había hecho suyo el coso de la Avenida de Vilches.

Hierro de Zalduendo - España Plaza de toros de Almería. Segunda de la Feria de la Virgen del Mar. Más de tres cuartos de plaza. Toros de Zalduendo, de bonitas hechuras, de juego interesante. Destacaron el enclasado primero y el buen sexto, con transmisión. Enrazados segundo y cuarto. Encastado el quinto. Manejable el tercero. Logotipo mundotoro crónicas
Enrique Ponce, oreja con fuerte petición de la segunda y ovación tras dos avisos
El Juli, oreja y oreja
Andrés Roca Rey, ovación y oreja tras aviso.