Sexta de abono de la Feria de Fallas de Valencia I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

SERGIO RECUERO > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Paco Ureña, que volvía a Valencia tras cortar una oreja el año pasado, repitió marcador con la corrida de Jandilla, donde acarició la Puerta Grande de no ser por la espada en el primero de su lote. Su faena al segundo fue premiada con una merecida vuelta al ruedo, el torero murciano comentó: ‘Gran toro con mucha calidad, le ha faltado empuje por que se ha hecho mucho daño con el caballo, aún así lo he disfrutado’, se sinceraba, ‘Ha habido momentos que llenan el alma’.

La única oreja de la tarde llegó en el quinto de la tarde, Ureña expresó su toreo ante un astado que como él comentaba: ‘Tenía mucha irregularidad, pero cuando te entregas al toro, al final te lo da’. Consiguió la oreja tras una estocada eficaz y el mismo reconocía: ‘No tenía excusas con la espada, el año pasado fué muy duro para mi por mis problemas con la mano’.

Javier Jiménez, vivió situaciones de peligro en el que cerraba la tarde, en el portagayola fue literalmente arrollado y más tarde, en la faena de muleta, el pitón pasó a milímetros de su cara, por suerte no fué así y pudo salir a recibir las palmas del público tras estoquearle. ‘Había que colocarle mucho después de cada pase para que transmitiera, una pena la espada por que me está quitando muchos triunfos, había que llevar al toro muy pulsadito pero me he encontrado agusto’ comentaba el sevillano.

En el primero de su lote fue silenciado, el torero después de su actuación comentó: ‘Tenía calidad pero estaba falto de fuerzas’. ‘Ha tenido momentos buenos con la derecha, había que jugar con la distancia y la altura de la muleta. Me ha dejado estar mucho, lastima el fallo con la espada’ concluyó.

David Mora que fue silenciado en sus dos toros, también fue volteado en el segundo de su lote, del que comentaba: ‘Estaba escaso de fuerzas, lo marcaba mucho y ha sido una lástima, uno viene con mucha ilusión a Valencia y me queda pendiente’. Del astado que abría la tarde, con el que no estuvo agusto, explicaba: ‘El toro tenía un peligro sordo importante, por el izquierdo mucho mejor ya que por el pitón derecho se molestaba más y se agarraba al piso’.