Con dos buenas noticias ha comenzado la feria de Murcia. Una, que José Tomás tras su cornada de Linares, sigue siendo el extraordinario torero de siempre. La otra buena noticia ha sido el comprobar la paulatina recuperación de Morante, que parece recobrar confianza tras el bache de los últimos meses. Dos buenas noticias que llegaron a La Condominaen forma de dos estupendas faenas

La de José Tomás al segundo, un toro bravo y encastado, tuvo una gran dimensión. Desde los pases por alto con los que prologó su trasteo, hasta los ayudados finales, todo fue casi perfecto. José Tomás toreó muy bien al natural y mejor aún con la mano derecha. Todo reunido, con temple, unas veces con el compás más abierto, otras a pies juntos, los muletazos surgían cada vez más despacio. Una granadina y unas manoletinas ajustadísimas fueron el postre de un menú exquisito. Al quinto, de buena condición pero desesperadamente flojo, José Tomás le toreó con temple, pero la faena nunca remontó el vuelo.

Morante había estado pelín acelerado con el tercero de la tarde, que sin tener gran clase sirvió para el torero. Esa fue una faena de más a menos. Sin embargo con el sexto, un toro manso que acabó rompiendo a bueno en la muleta, Morantelo vio más claro. Poco a poco se fue confiando y acabó toreando a placer. Los suyos fueron los muletazos más largos de la tarde, algunos arrebatados, con la muleta por el suelo y hasta el final. Morantepareció estar, después de mucho tiempo, a gusto delante de un toro y por eso acabó pasándose de faena. Pinchó recibiendo antes de cobrar una entera y el toro tardó en caer. Eso le impidió cortar las dos orejas, pero lo importante, lo esperanzador, es que Morantese pareció mucho al torero que todos esperan.

Joselito no tuvo su tarde. No estuvo a gusto y eso se notó mucho en el tendido.