icono-sumario ‘En otras artes calidad y novedad, calidad y aire nuevo, van de la mano’

icono-sumario ‘Veinte Madrid/Barcelona en cuatro meses dejarían el clásico en una rutina.’

icono-sumario¿De verdad existe motivación artística toreando veinte tardes juntos?

dentroPaul Newman y Robert Redford I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

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Todo espectáculo, incluso todo arte, vive de dos premisas de cara al consumidor, al público o al aficionado. De una parte de la calidad de lo que ofrece. De otra, de la ausencia de monotonía o de la innovación o variación. Sucede en todo aquello que viva de su exposición al público: cine, teatro, pintura, música, televisiónEn los últimos cinco años la irrupción de actores nuevos dentro de la industria del ‘séptimo arte’ ha sido tan abundante como la del teatro, y no digamos en el mundo de la música o de las artes escritas o plásticas. Un ejemplo: los títulos más vendidos en librerías de los últimos cinco años pertenecen a autores de segunda o tercera obra escrita. Otro más: cada año, en cada feria tipo Art Basel de Miami, los promotores del mercado de arte tratan de lanzar a un 40% de artistas nobeles. ¿Y en el toreo?.

Si analizamos el panorama de combinaciones y carteles de los últimos cinco años, está claro que, de las dos premisas (calidad e innovación), una puede se que cumpla casi siempre, pero la segunda, la novedad, la ausencia de monotonía, es el déficit de la programación y la oferta taurina. En esta temporada, hasta el 15 de Julio, vemos dos parejas base de los grandes carteles. Morante y Manzanares han toreado juntos nueve tardes y están anunciados otras siete. Perera y Juli, segunda pareja, han hecho cinco paseíllos juntos y, de momento, están anunciados otras ocho tardes. Las cuatro temporadas anteriores, la combinaciones son similares.

Perera y Juli, dieciséis tardes juntos y dieciocho Morante y Manzanares en 2011. Ocho tardes los primeros en 2012 y trece Morante y Manzanares, combinaciones que subieron en 2013 para Juli y Perera, once tardes, y bajaron en el caso de Morante y Manzanares, ocho tardes. La pasada temporada estas combinaciones de pareja se dispararon hasta 20 tardes juntos Perera/Juli y 19 Morante y Manzanares. ¿Razones de esta insistencia? De un lado, que los toreros tratan de protegerse de cara a la taquilla. Y como es difícil asumir económicamente una terna de estos cuatro, los que más mandan o pueden, elijen ir juntos en una estrategia anual.

Repasando el tercer componente del cartel, nos encontramos con uno que abre, veterano que da nombre o que se admite o que no encarece. Otras veces es uno de los cuatro citados. Pero, resulta poco regenerador saber que Padilla o Finito, con todos los respetos hacia estos diestros, han entrado mas tardes en esas combinaciones que un torero como Talavante. Pero, sobre todo, lo que no se aprecia es la aparición de toreros ‘nuevos’. No decimos nombres, sólo hablamos de ‘novedades’ con algunas posibilidades para refrescar el escalafón.

No se trata de satanizar a la figuras. Es más. Siempre hemos mantenido que pese a quien le pese, hoy por hoy son los que tiran de la Fiesta. Que nadie tenga duda, pues lo hemos mantenido en el asunto de Sevilla. Pero sabemos ya que el partidario de Morante sabe ya que lo mejor es que se haga partidario también de Manzanares porque se lo va encontrar al lado de su genio. Y al revés y lo mismo sucede con la otra pareja y partidarios. ¿Esto es bueno para el toreo, para el reclamo, para su reactivación? ¿Es bueno para los propios toreros ,para su motivación artística, para su creatividad, para la rivalidad, para ambición por un hipotético centro? ¿Es bueno para los públicos? ¿De verdad existe motivación artística de parte del de al lado toreando veinte tardes juntos?.

Desde luego, que dos figuras toreen juntos es fabuloso para alguien que va a los toros. Pero nos da la impresión de que algo de endogamia se ha generado con esa troupe de aficionados que pueden ir de plaza en plaza. Los que se ven las caras entre ellos en los mismos hoteles a los que llegan los mismos toreros en combinaciones ya sabidas. Esa endogamia se ha trasladado a las redes sociales, donde existe ya una especie de compartimentos estancos de partidarios que, más que procurar por el toreo, procuran por su toreo. Es otra forma de endogamia que muchos toreros lo toman como test de su fuerza y sólo es la reafirmación de los propios seguidores.

¿Se puede cambiar esto? Claro que si. Miren Málaga y se darán cuenta de que, una vez no contratados ‘los que abren carteles’ por la gracia de Dios, quedan huecos. Es mejorable la feria, claro, pero hay nombres nuevos que pueden ser o que, de momento, se lo han ganado. Porque, este sistema de conformar ferias, prima a la novedad, si acaso, a año siguiente. Porque todo está cerrado y lo que no está cerrado está cerrado con el uno por delante, sin mencionar la moda de los mano a mano, la moda del rejoneador por delante y otras modas.

Modas que son estrategias recurrentes, ocurrencias para salir al paso de una temporada. Pero con la combinaciones binarias ya sabidas. Veinte Madrid/Barcelona en cuatro meses y otros veinte al año que viene y el siguiente, dejarían a este clásico en una rutina. En algo sabido. Da la impresión desde la coherencia y la lógica que esta de forma de combinar parejas o nombres es algo que se toma como irremediable y de forma defensiva. Irremediable porque ‘no hay mas’ y defensivo porque ‘hay que asegurar taquilla’.

Creemos que lo irremediable es fruto de una carencia y una claudicación de la promoción de toros y que lo de la ‘taquilla’ dejó de tener razón de ser. Si se colocara el cartel de no hay billetes todas estas tardes con esas combinaciones, no se podría decir nada. Pero, hoy por hoy, la taquilla que se trata de asegurar, el objetivo, ya no es el del papel acabado. Ahí están los números. Aquí hay algo que falla.

Y, modestamente, afirmamos que este arte no se puede gestionar en 2015, alejado de otras gestiones de otras artes en donde calidad y novedad, calidad y aire nuevo, van de la mano. Clooney, o Pitt, o no digamos De Niro, son actores iconos, pero cada año entran en reparto con rostros nuevos. Las parejas como Redford y Newman lo son puntualmente. La novela del consagrado convive con la del nobel y se colocan en la librerías al lado una de las otras. De los nobeles que forman cada año el cuarenta por ciento de la oferta de la gran feria Miami Art Basel, apenas un tres por ciento logran el gran éxito. Pero se trata de eso. De invertir. Probar. Dar chance. Terminar con las combinaciones binarias defensivas o conservadoras. Hasta la política ha tenido de renovarse.