icono-sumario ‘Sevilla ha sido feria de lecturas y de conclusiones de transformación que, o se tienen en cuenta, o nos tocará votar de nuevo’

icono-sumario ‘Sevilla no será ya lo que fue, como no lo será Madrid, como ha cambiado hasta Pamplona (observen que las peñas ocupan en la plaza mucho menos espacio del que ocupaban hace 15 años) y Logroño y…’

icono-sumario ‘Puede que la tauromaquia esté herida, pero viva. Uno de sus defectos pasa por su incapacidad analítica y de su coraje para exigir lo que es suyo’

portada-articulo-carlos-sevilla-y-la-gorra-19-4-16-511x280Sevilla y la gorra I SEVILLA TAURINAlinea-punteada-firma1

C.R.V. > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Mirando a Sevilla, la Tauromaquia está viva. Puede que algo herida, pero ni siquiera enferma. Está en el mismo lugar que la sociedad española de hoy, algo herida, pero ni siquiera enferma. Herida por ese goteo incesante de golferío, por una supuesta salida de la crisis de la que nadie nos muestra la puerta, ni qué hay tras ella. Herida por la ausencia de gobierno. Herida porque se va a votar de nuevo lo mismo que ya hemos votado porque nuestros políticos nos dicen que no sabemos votar. O les ponemos en el tercio al toro pastueño de la mayoría absoluta o no saben torear.

Herida porque nosotros no queremos mayorías, porque éstas roban a los que votan. Pero eso es lo que tenemos. Parecido al toreo. Sevilla ha sido feria de lecturas y de conclusiones de transformación que, o se tienen en cuenta, o nos tocará votar de nuevo. En el lado de los toreros, Juli y Morante, tanto monta, se reafirman como absolutamente imprescindibles, y no tanto los demás ‘veteranos’. Ellos llenaron y ellos dieron gran sentido al abono. Echamos de menos a Talavante.

Sobre Manzanares apreciamos que aún torea preso de una melancolía. Jóvenes. En Valencia se dio puntilla a López Simón y se encumbró a Roca Rey y aquí, numéricamente ha sido al revés, concluyendo que es pronto para dejar al lado a uno. Y se ha confirmado a un tercero que se llama José Garrido. Se confirma que esa simplificación viejos/nuevos es incorrecta pues el toreo vive de sorpresas como la de Ureña. Y de toros como el de Victorino, claro, en una feria de grandes toros sueltos, un conjunto de Daniel Ruiz y otro de El Pilar. El toro. Hemos de acostumbrarnos a la ausencia de las corridas parejas, de las camadas que dan toros para todas las plazas de primera. También el toro se transforma.

juli porta sevilla doble El Juli, en Sevilla | Maurice Berholinea-punteada-firma1

Nos interesa mucho el público, el espectador. Interesa, no sólo numéricamente sino cualitativamente, pues sus emociones y decisiones son las que han hecho que tengamos que escribir todos los nombres propios de los párrafos anteriores. Sevilla no será ya lo que fue, como no lo será Madrid, como ha cambiado hasta Pamplona (observen que las peñas ocupan en la plaza mucho menos espacio del que ocupaban hace 15 años) y Logroño y…

Este país ha puesto a decidir, a consumir, a estar, a una nueva/s generación de españoles y españolas en un momento donde las pautas de consumo, de ocio,… han variado de forma radical. Se elije, no se repite tanto, se entra y se sale. Hay que hacer un espectáculo para ese público y hacer que siga entrando y saliendo pues eso permite lo que buscamos: una permeabilidad social mayor.

El abono se antoja ya como pauta económica obsoleta. Necesario de modificar. Nadie tiene temor a perderlo, una de las grandes razones porque la que se adquiría. Hoy el abono más que una solución, es un impedimento para las nuevas ideas, para pensar más, para ofertar mejor. El abono, esa venta al por mayor se había convertido en un instrumento de venta para empatar el día que torean los toreros caros y ganar dinero con los toreros baratos, ya no sirve. Pero ¿cómo va servir un espectáculo en el que se gana dinero, no con el gran actor sino con el secundario?

morante-muleta-media-sevilla-doscolumnas-blancoynegro-690x300Morante en Sevilla | Maurice Berholinea-punteada-firma1

Hoy el abono ni siquiera fideliza públicos. Insistimos en mentiras o verdades a medias incluso en el caso de José Tomás, en donde las políticas de venta de abonos sirven para ese momento. Sólo para ese momento. Al año siguiente nadie lo saca. ¿O es que allí donde JT toreo, al año siguiente se mantuvo el abono que el dejó? ¿Málaga, Granada, León…? Es negocio puntual. Sólo dinero puntual. Y no todo va al toreo, dejemos de decir mentiras. Ser propiedad en una plaza donde torea JT es un gran negocio por el porcentaje sobre ingresos o por el canon de arrendamiento.

Porque, regresando a Sevilla, qué les parece la idea de que 26% antes de impuestos de los 100 euros de una entrada pagada para ver a JT, fueran a bolsillos de los Maestrantes. Que el 26% antes de impuestos del abono que se sacara para asegurarse la entrada para ver a JT fuera a los Maestrantes, que la misma cantidad fuera a las mismas manos de una botella de agua o de una cerveza.

Puede que la tauromaquia esté herida, pero viva. Uno de sus defectos pasa por su incapacidad analítica y de su coraje para exigir lo que es suyo. Es un guiño a la denominada Fundación: ¿necesitan dinero?. Claro, lo entendemos. Miren: dejen de pasar la gorra entre los suyos. Ese sistema de recaudación es para las misas de domingo de las iglesias. ¿Cuotas?. Si, bien. Son necesarias. Pero vayan a hacer su trabajo a los lugares donde el toreo deja un dineral.

otro paseillo 680 sevillaPaseíllo en Sevillalinea-punteada-firma1

Vayan a Pamplona y a su propiedad y sus instituciones. Vayan a exigir a los Maestrantes. A la Comunidad de de Madrid que, por cierto, no se si saben que está redactando el pliego más importante para la economía del toreo futuro. A las propiedades públicas y privadas de las plazas que, con sus porcentajes sobre ingresos o sus arrendamientos, se han quedado con una cantidad bruta sobre facturación de entre el 15 y el 30 por ciento en los últimos 20 años. Vayan a exigir en los Presupuestos Generales del Estado. Salgan del armario. Porque, ¿saben cuánto dinero es eso? ¿Le han dicho a sus clientes y públicos de cuánto dinero estamos hablando?

La respuesta es ésta: Con un quince por ciento sobre esa cantidad, habríamos logrado la financiación que el toreo necesitó para impedir su descalabro social.

Pero, de la misma forma que nuestra clase política no sabe hacer política si no le damos mayorías absolutas, las clase dirigente del toreo anda pasando la gorra y pensando que la solución genial pasa por hacer la gorra más grande. No. No se trata de gravar más a quien torea o lidia. Ni de donaciones aleatorias, que bienvenidas sean. Se trata de negociar y exigir lo nuestro, lo que generamos, plaza a plaza, institución a institución. Exigir a los que se quedan o se quedaron con el manso, las propiedades. Por ejemplo, la propiedad de la plaza de toros de Jerez de La Frontera. Miren el registro, creemos que es un tal Balañá.

No. No se trata de hacer más grande la gorra. En tal caso, la cabeza. U otras cosas.