icono-sumario Cuatro buenos toros de la Familia Capea
Salida en hombros de Leonardo Hernández I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

MARIBEL PÉREZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

 

 

 

No había sido su primer zarpazo. Ni era la primera vez que imponía su ley cercando su territorio. Lanzando un desgarrado rugido propio del mismísimo Rey de la Selva. Pero hoy ese ensordecedor bramido sonó con una fuerza inusitada, nunca antes escuchada en la jungla madrileña. Hasta los cimientos de Las Ventas temblaron. Por una tarde soberbia, de figura, de auténtico felino carnívoro, ansioso de triunfo, y por una obra cumbre, maciza y sin fisuras. Cuajando su tarde más redonda en San Isidro. De cuatro orejas. De Puerta Grande de Oro. Se rindió Madrid a sus pies en el tercero: Rotundo, importantísimo, a un altísimo nivel frente a ese extraordinario toro de San Pelayo. Y volvió a caer después, embriagada en el buen sexto, frente al que se mostró intenso e inteligente. Estas cosas pasan cuando ruge el ‘Leopardo’.

Rugió Las Ventas con el rugido del Leopardo, en una buena corrida de la familia Capea, que enlotó cuatro buenos ejemplares, de los que destacaron ese gran cuarto y el buen sexto, y cuyos únicos lunares fueron el reservón quinto y el manso y parado segundo. Con ellos hubo de vérselas Diego Ventura, que de no marrar con el rejón de muerte también hubiera abierto la Puerta Grande. Perdió una oreja también por el fallo con el rejón de muerte y descabello Sergio Galán en el cuarto ante el que desplegó su concepto de clasicismo.

El Leopardo ya gritó con fuerza en el tercero: Rotunda, importantísima, muy emocionante y de alto nivel artístico fue la faena de Leonardo Hernández al tercero de San Pelayo, un toro extraordinario al que cuajó de principio a fin. Puso la plaza boca abajo en una actuación muy completa, de gran intensidad desde que salió al ruedo. Ya alcanzó altas cotas con Amatista, con el que toreó con temple y suavidad en el galope de costado rematando con un sensacional trincherazo por los adentros. Pero la cumbre llegó montando a Despacio, con el que clavó banderillas de frente a caballo parado en una distancia inverosímil. Con Xarope lo llevó muy cosido a la grupa en una obra cumbre también en las banderillas cortas. Un contundente y efectivo rejonazo que hizo caer al toro de forma fulminante desató la doble petición de oreja y los pañuelos del palco asomaron en un abrir y cerrar de ojos. Dos orejas de ley.

Otros dos apéndices paseó del sexto, otro buen ejemplar de San Pelayo al que firmó una faena de intensidad y sin tiempos muertos. De frente clavó banderillas con Calimocho y emocionante fue el galope de costado con Sol, con mucho ajuste. También brilló con Xarope primero con las banderillas y después en el carrusel de cortas. De nuevo muy certero y fulminante con el rejón de muerte, volvió a ser premiado con el doble trofeo. Histórico Leonardo en San Isidro. Cuatro orejas y Puerta Grande.

Ventura se impuso al manso y parado segundo de Carmen Lorenzo en una faena de exposición y de entrega llegando mucho a su oponente. Ya de salida marcó su condición el animal, saliendo distraído de los embroques con Lambrusco, con el que el sevillano clavó rejones de castigo. Hubo mucho temple en el galope de costado con Nazarí, con el que clavó con enorme verdad de frente aguantando arreones del toro. Con Remate terminó con una rueda de cortas al violín en una labor de gran mérito que sin embargo no remató con los aceros. Intensa fue la actuación de Ventura frente al quinto de El Capea, un toro reservón al que llevó con temple con Sueño, que toreó sin apenas espacio entre el toro y las tablas en momentos de emoción y mérito. Lo más destacado llegó a lomos de Nazarí en el galope de costado, muy ceñido y templado, clavando de frente y aguantando arreones con gran mérito y riesgo. Se le partió el rejón de muerte en el primer intento y todo quedó nuevamente en una ovación.

Galán saludó con Amuleto al primero de El Capea, un toro noble y con calidad aunque de poca transmisión. Muy comprometido el conquense, los mejores momentos llegaron con Ojeda, dejándose llegar mucho al astado en las primeras banderillas con temple. Clavó después de frente con Titán rematando con espectaculares piruetas. Y por último terminó con una rueda de cortas a lomos de Fado en una labor animosa. Mató de rejón en lo alto y descabello. Hubo leve petición de oreja y saludó una ovación. Muy clásica fue la actuación de Galán frente al cuarto de Carmen Lorenzo, un toro con calidad al que toreó con temple y con verdad a lomos de Apolo, arriesgando por momentos. Lo mejor fue un buen par a dos manos con este caballo antes de matar de rejón y descabello.

Hierro de El Capea - España Plaza de toros de Las Ventas. Casi lleno. Toros de El Capea (1º y 5º), Carmen Lorenzo (2º y 4º) y San Pelayo (3º y 6º), de buen juego a excepción del reservón quinto y del manso y parado segundo. Destacaron el extraordinario tercero y el buen sexto. Con calidad los restantes. Hierro de Carmen Lorenzo - España
Sergio Galán, ovación tras leve petición y ovación;
Diego Ventura, ovación en su lote;
Leonardo Hernández, dos orejas y dos orejas.