icono-sumario Tercer festejo de rejones de la Feria de San Isidro

Vídeo resumen de la 3ª de rejones de San Isidro I MOVISTAR PLUSlinea-punteada-firma1

MARIBEL PÉREZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

 

 

 

Las miradas, en San Siro. Y de reojo, a San Isidro. La Champions se quedaba en casa. Pero nadie quería perderse otra Final y un derby de titanes histórico. Madrid vs Madrid. Fuego en Milán. Y en Las Ventas un España-Portugal. Al final, se impuso el equipo nacional. Y Galán logró la séptima, cuando todos estaban pendientes de la un-décima (la primera del Atletico de Madrid o la undécima del Real). Sergio Galán abrió así su séptima Puerta Grande en Las Ventas. Mayor peso tuvo la faena al exigente quinto de Pallarés, con un gran Ojeda, premiada con una oreja. Otra cortó del segundo de un encierro de Benítez Cubero y Pallarés de buen juego en la que también tuvieron peso las faenas de Rui Fernandes y Joao Moura jr, que o bien por el fallo con los rejones de castigo, por el palco o por la desbandada en los tendidos por la lluvia en el sexto, se quedaron a un paso del triunfo. Desbandada que ya se notó en el cemento a comienzo del festejo. Todo, por mirar al deporte rey...

Se coronó Rey Galán consiguiendo la séptima en el quinto. Notable fue su obra en este buen ejemplar, al que puso un solo rejón de castigo, un toro noble y con calidad con el hierro de Pallarés al que toreó con enorme temple y expresión con Ojeda, con el que dio auténticos muletazos en el tercio de banderillas y luego se metió por los adentros con mucho mérito. Sobresalió también un buen par a dos manos con Apolo que puso al público en pie. Clavó rosas con Óleo antes de dejar un fulminante rejonazo que hizo caer al toro rodado. Y el público pidió la oreja que le abría su séptima Puerta Grande en Las Ventas.

El segundo de Benítez Cubero fue un toro noble pero deslucido que acusó los rejones de castigo y quizá también el estado del ruedo y que acabó parándose. Sergio Galán tiró de esfuerzo y de su concepto clásico en una labor en la que lo mejor llegó en un perfecto carrusel de cortas con Óleo. Mató en lo alto, el público demandó la oreja y el palco la concedió.

No le ocurrió lo mismo a Rui Fernandes, quien vio cómo el presidente no le otorgaba el premio solicitado por el respetable en el primero. Había derrochado clasicismo el portugués frente a un toro con calidad y nobleza al que recibió a porta gayola a lomos de Canario. Clavó dos rejones de castigo antes de dejarse llegar mucho a su oponente con El Dorado en el tercio de banderillas. Mucho mérito tuvo el luso, con un piso nada idóneo para el toreo a caballo después de los chaparrones que habían caído durante el día. Brillante y emocionante estuvo con Etcetera, con el que clavó una banderilla muy en corto arriesgando mucho y con el que realizó espectaculares piruetas, metiéndose también por los adentros con mérito. Finalizó con un carrusel de dos banderillas cortas para terminar clavando un rejón en lo alto. Hubo petición de oreja pero el presidente, decidió no conceder el trofeo.

El desacierto con el rejón de muerte hizo que Rui Fernandes se quedara sin pasear otro merecido premio del cuarto, un toro pronto, con transmisión, al que recibió sin probaturas y con mucha verdad de salida con Etcétera. Mucha entrega y disposición hubo en su actuación y especialmente importante estuvo con Azúcar, clavando banderillas de poder a poder, con mucho compromiso y con brillantez en los quiebros. Pero finalmente el rejón de muerte cayó bajo y eso hizo que quedara sin trofeo y sin Puerta Grande.

El fallo con el rejón de muerte dejó a Joao Moura hijo sin un trofeo del tercero, al que se impuso en una labor arriesgada y emocionante dejándose llegar mucho a su oponente en las cabalgaduras. Lo dejó crudo de salida poniéndole un solo rejón de castigo de salida. Muy importante fue la actuación a lomos de Perera, con el que clavó tres soberbias banderillas en lo alto en buenas batidas al pitón contrario. Puso el colofón con Dallas en banderillas cortas, pero el desacierto en el último tercio le hizo que todo quedara en una ovación con saludos.

Arreció la lluvia de forma torrencial en el exigente sexto. Sin importarle las difíciles condiciones meteorológicas ni el barro del ruedo, Moura hijo se mostró valiente e importante en una actuación que debió tener mayor reconocimiento: el escaso público que ya quedaba cubierto con paraguas. Con muchos pies salió ese ejemplar, un astado exigente pero con clase al que saludó con Colombo. Esfuerzo encomiable de Moura entre el diluvio, clavando banderillas con enorme facilidad con Xeque – Mate, con el ruedo hecho un barrizal. Plantó cara a los elementos el portugués y toreó como si el piso estuviera seco, dejándose llegar mucho al toro y exponiendo mucho en el galope de costado. Coronó con una rueda de cortas con Dallas y mató de un rejón y descabello. En otras circunstancias, con más público, el resultado hubiera sido bien diferente a un silencio.

Hierro de José Benítez Cubero - España Plaza de toros de Las Ventas. Vigesimotercer festejo de la Feria de San Isidro. Algo más de media entrada. Cinco toros de Benítez Cubero y uno de Pallarés (5º), nobles y de buen juego en términos generales (1º, 3º, 4º y 5º aplaudidos en el arrastre). logo-mundotoro-fichas-crónicas
Rui Fernandes, ovación tras petición y silencio;
Sergio Galán, oreja y oreja;
Joao Moura jr, ovación tras petición y silencio.