icono-sumario El toreo ha perdodo la batalla por la opinión pública. Sufrimos las consecuencias de esa derrota

icono-sumario Facebook solo responde al ruido recibido desde el entorno animalista

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‘Sin serlo, lo somos’ | SOCIALIZANDOESTENCILES.ORGlinea-punteada-firma1

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La red social Facebook ha decidido incluir el apartado ‘corridas de toros’ como uno de los motivos para censurar una publicación con fotografía. Se trata de una política de actuación que nos compara, entre otros motivos citados en su amplia cláusula, con ‘la pornografía’, ‘la prostitución’ o los ‘comentarios degradantes’ hacia una persona o un grupo.

No, no es novedad. Al menos no en el día a día operativo de una referencia social que sirve como espejo de la sociedad. El toreo ha perdido -quizá no definitivamente, pero sí en este momento- la batalla por la opinión pública. Estamos condenados, como en una guerra, a ser los vencidos en ese campo. A sufrir las consecuencias de esa derrota. Porque la política de Facebook es exactamente eso.

Vernos comparados a algunos de los comportamientos más ignominiosos del ser humano es asumir que no podemos hacerlo peor en el terreno de la comunicación. Por eso insistimos en decir que no nos sorprende. Lo hemos venido denunciando durante años. La utilización hábil pero completamente capciosa del lenguaje animalista, su entrada en el día a día de nuestra sociedad, el desplazamiento de la persona en favor del animal. Facebook solo responde al ruido recibido desde ese entorno.

Sabemos que no van a acabarse las publicaciones taurinas. Ni las nuestras ni las de otros medios ni, por supuesto, las de decenas de miles  aficionados y miles de profesionales. Facebook no va a cerrar todos esos canales de comunicación. Pero hay un público indiferente, desinformado, una gran mayoría, que accede al mundo del toro por mero azar. Desde estas redes sociales. Y se encuentra con esta realidad. Que se nos pone justo al lado de hábitos violentos o delictivos.

No lo somos. Pero esa es la frustración. Que, sin serlo, lo somos.