Manolo Sánchez en su primer astado de El Sierro, un remiendo a la corrida de Los Guateles y de Miguel Baez Litri anunciada para hoy, sacó a relucir su mejor toreo templando muy bien la embestida de un toro noble que repetía muy bien, pero que estaba escaso de fuerzas. Las series se repitieron por ambas manos y el vallisoletano pasaportó al que abría plaza con una soberbia estocada que le valió una oreja.

A su segundo, un sobrero muy blando de Sepúlveda, Manolo Sánchez le toreó muy despacio con las manos a media altura, en una faena corta pero muy templada. Mató de estocada caída y ante la insistente petición de público el presidente de la corrida le otorgó el trofeo que le sirvió para abrir la puerta grande.

Raúl Gracia El Tato estuvo muy valiente ante su primer oponente, haciendo valer su técnica y su entrega, arrancando alguna buena serie, sobre todo por el pitón derecho. Falló con el acero, lo que le privó de trofeos. Con muchas ganas inició la faena del quinto, que brindó al diestro Manolo Sánchez, y en apenas un palmo de terreno, a base de pundonor y entrega, realizó una faena con ambas manos que llegó hasta los tendidos, pero de nuevo el fallo con la espada hizo que El Tato no triunfara en Valladolid, aunque dejó muy buena impresión ante la afición pucelana.

Nada pudo hacer Dávila Miura ante el tercer toro de Miguel Baez Litri que, haciendo honor a su nombre ‘Potrito’, se dedicó a dar brincos y coces sin fijarse en el trapo. Ante el segundo de su lote, el que cerraba plaza, Dávila estuvo muy voluntarioso, entregándose por completo a un astado que repetía sin codicia, pero que era manejable. Mató de pinchazo y estocada y escuchó una cerrada ovación.