icono-sumario ‘Por decencia y decoro se exige un apunte explicativo dejando claro que, en este caso, el ofendido poco puede perseguir’

icono-sumario ‘Insistiremos, en otra argumentación jurídica, que, con los requisitos de la ley 63/2003 de 30 de diciembre, los públicos de toros somos un colectivo que está siendo perseguido por razón de sus convicciones’

icono-sumario ‘Echo de menos en la nota aclaratoria de la Fundación del Toro de Lidia un ‘ánimo’ y un ‘gracias’ a Vicente y miles de vicentes que se van a seguir retratando en taquilla’

abogado511El abogado Vicente Balaguer que denunció los twets I EL MUNDOlinea-punteada-firma1

C.R.V. > Madridlinea-pie-fotos-noticias

 

 

Una jueza de Paterna rechaza en el reconocimiento por falta de trapío, la denuncia interpuesta por el ciudadano Vicente Balaguer contra un malformado ideológico, violento, delincuente y basurero, por el tristemente famoso tuit sobre la muerte de Víctor Barrio. Dice la juez que no observa delito de odio o incitación a la violencia y que, máximo, pudiera darse el caso de ser constitutivo de delito de injurias o vejación injusta grave. Y que, por tanto, sólo el ofendido y/o los herederos del torero muerto pueden querellarse. Con todos mis respetos. Yunamierda. Así, todo junto. Veamos. Dice el auto de sobreseimiento que

– ‘no exhorta a la población a cometer actos de odio o violencia contra un colectivo’

-manifestándose una opinión por parte de quien lo remite que, pudiendo constituir una injuria o vejación injusta grave, solo puede ser perseguida por el ofendido o sus herederos.

Por delante un asunto que quema las tripas al más templado y que, lamentablemente, nadie ha querido observar, criticar, señalar o denunciar. Lo de que sea ‘perseguida por el ofendido’ me parece una mierda muy grande. Aquí todo el mundo se calla, pero hay que poner los puntos sobre las ies. Leer en un auto sobre un torero muerto lo de ‘perseguida por el ofendido’, constituye una falta de respeto, una insensibilidad, un desafuero que, por sí solo, incita a quien lo lee a decir: yunamierda. Si lo que sucede es que se está citando jurispridencia o texto legal al pie de la letra, por decencia y decoro se exige un apunte explicativo, dejando claro que, en este caso, el ofendido poco puede perseguir. Porque yo puedo pensar que la jueza es una antitaurina que usa redacción para mofarse de un torero muerto. Aunque no tenga razón, da pie de forma objetiva a pensarlo y a comentarlo. Bastaba con poner que ‘en el caso que nos ocupa, sólo los herederos…’.

Me da la impresión de que todo el auto tiene esta misma medida de sensibilidad. Es lamentable que, ante un caso cuya repercusión social evidente, demostrable, contrastable, virulenta y violenta entre dos ‘colectivos‘, que creó debates plenos de insultos y amenazas entre gentes de un lado y de otro (colectivos) se diga que ese tipo de contenidos ‘no incita a cometer actos de odio o violencia contra un colectivo’. Si de verdad la jueza lo cree así, es que está en fuera de juego, que no está en este mundo o estaba ausente cuando, durante días y días, el odio, las amenazas (incluidas las de muerte) y los enfrentamientos verbales, fueron noticia destacada en medios.

Días en los que bastaba una chispa para provocar un enfrentamiento físico, que no sucedió porque los anti taurinos animalistas se abstuvieron de salir a la calle o saltar a los ruedos. Fechas después, en Zaragoza pudieron recibir una paliza severa unos tipos que, salvaron literalmente el pellejo, porque en las camisetas se leía ‘Adrián, te vas a curar’, sin que se pudiera saber jamás que lema había en las camisetas cubiertas. Me pregunto entonces si su señoría necesita a heridos graves de sangre o quizá algo más irreversible para caer en la cuenta a que estamos asistiendo a un reiterado delito de odio que está incitando a grupos sociales a el frentismo y a la violencia. Sólo que, hasta el momento, el de la tauromaquia está haciendo un favor a sociedad y jueces: es pacífico. No usa la violencia. ¿Hasta cuándo? Porque si no lo es, es porque el colectivo odiado y vejado siempre pone la otra mejilla.

Vamos con la cuestión de fondo. Desde mundotoro insistiremos, una y otra vez, en otra argumentación jurídica, la que, con los requisitos de la ley 63/2003 de 30 de diciembre, los públicos de toros somos un colectivo que está siendo perseguido por razón de sus convicciones. Es decir, lo que no recononoce la jueza. Somos un colectivo que, desde hace muchos años, en la calle, en las propias plazas de toros, en sus casas, en sus móviles, en las redes sociales, está siendo acosado por razón de sus convicciones: la tauromaquia. Un colectivo que ha hecho gala de una limpieza de manos tan pulcra, que jamás hubo violencia de su parte, siendo más en número. Pero los sucesos de Valencia con la pedrada en la frente a una señora de edad avanzada, los golpes, porrazos, agresiones, puñetazos, escupitajos, los de Tordesillas, las manifestaciones con insultos y amenazas a pocos metros de las plazas los días de corrida, los de tantos lugares, son, diga lo que diga este auto, una situación espacio temporal de violencia contra un colectivo. Demostrable y contrastable. Pero, al parecer se necesita un riachuelo de sangre o algo más para que este asunto sea admitido como lo que es.

Dicho esto, sigo animando a lo siguiente. Uno, a no tener miedo y a no callarse. Y a hacer uso coherente y acertado, descriptivo, pacífico, pero puntual y oloroso, de la palabra castellanísima ‘mierda’, con el ‘Y una’ por delante. Animo a que sigan las denuncias, muchas, de todas partes y agradezco personalmente la iniciativa de este ciudadano al que ahora le toman por tonto. No sólo no lo es, sino tiene bemoles, sentimientos y mi respeto. Animo a que todos y cada uno de los que puedan hacerlo, denuncien. A ver si es cosa o no de un colectivo.

Por estas razones, echo de menos en la nota aclaratoria de la Fundación del Toro de Lidia un ‘ánimo’ y un ‘gracias’ a Vicente y miles de vicentes que se van a seguir retratando en taquilla para financiar la lucha que se dirige desde esa entidad. A los que llenaron Valladolid para lograr la ansiada financiación, que también se llaman Vicente. A los casi seis millones de lectores de mundotoro, que también se llaman Vicente.

Comprendo que hayan tenido que aclarar que su demanda es correcta y que sigue adelante. Lo entiendo. Pero lo que no entiendo del todo es que su bufete de abogados esté en el mismo terreno de juego de la jueza. Es decir, que mantenga una estrategia en la que nosotros mismos, el bufete Cremades (los abogados de la Fundación) no nos consideramos como colectivo. Así las cosas, dejemos claro al público que todas las demandas y querellas que se interponen en actos parecidos, no tiene como querellante o demandante a la Fundación, sino a sujetos individuales (el padre de Adrián, la esposa de Barrio…) y que sus abogados, Cremades, son los abogados ‘particulares’ de estas personas. Para que se tienda mejor: en este caso y en el Adrián, la Fundación es como Vicente.

Con esta asunción o sumisión a la idea de la jueza: los públicos de toros no somos un colectivo, quien actúa es cada violentado en particular y no la entidad que debe representar socialmente al toreo, la Fundación del Toro de Lidia. Nuestra opinión es que el despacho de Cremades debería trabajar de pleno en demostrar en tiempo y forma que somos lo que somos: un colectivo perseguido por razón de sus convicciones. Sólo de esta forma la Fundación podrá alcanzar lo que persigue desde su creación, y lo que de verdad necesita el toreo: un estatus de entidad de protección y desarrollo de todos, de toda la tauromaquia. Porque, de facto y con esta estrategia de su bufete, hasta ahora, la Fundación no puede querellarse en nombre de nadie en estos asuntos de impacto social tan evidentes.

Para finalizar, no estaría de mas que Fundación y todas las demás instituciones del toreo, aficionados incluidos, se molestaran en leer el auto de la jueza. Y que opinaran al respecto. Y No estaría mal que dieran su opinión mesurada y con buen timbre sobre el auto de la jueza que nos dice que rechaza por falta de trapío la demanda de Vicente, que es uno de los nuestros, argumentando que la demanda la ponga el muerto. Sigamos calladitos porque una jueza de Paterna lo haga así. Sigan calladitos toreros, ganaderos, empresarios, aficionados, … Así nos va. Lamentablemente algunos somos excesivamente desmesurados y apasionados y estamos aquí para decir ‘yunamierda’. No sabemos si en nombre de todo el colectivo de gentes del toro, pero si en nombre de un colectivo de unos seis millones que nos leen.