Queridos reyes magos… I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

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Queridos Reyes Magos (se traduzca por queridos, o no, papás, mamás, abuelitos y demás):

Yo no quiero hiperregalos ni ser niño hiperrregalado porque es cansino abrir tantos regalos. Yo lo que quiero es no tener que andar en esa trabajera de quitar el papel a hostia (perdón señores Reyes) limpia, con su papel celo, con su lacito, rosa para Anita, azul para Pepito, que con tanto celo ponéis en esos envoltorios que valen más que el regalo es si mismo. Esa regañina de desenvolver en diecisiete segundos lo que habéis envuelto con amor supuesto en horas y horas de preparativos de regalía que regala por reyes y regala porque como no me veis casi nada por vuestras ocupaciones, entendéis que hiperrregalando me hiperqueréis. 

Yo no quiero un perrito de casa, mucho menos un gatito de casa. Yo no los quiero porque si ya los abrazos son los que son y los besos son menos de los que son los abrazos, que son los que son, me caga la verga tener que compartirlos con una mascotita. Mi amigo Juanito, que no tiene una hermanita como yo, se ha vuelto loco y anda diciendo que Thor es su hermana. Thor es una perra a la le que pusieron nombre masculino por dos cosas, una porque su papa, al comprarlo, como buen abogado de ciudad, no sabia distinguir cola de rabo y rabo tenía pero cola y bolitas, pues no, vaya. Además, su papá dijo que de todas formas se lo iban a cortar, la cola y las bolas. Así que el sexo se lo ponían ellos, el que les daba la gana. Y se quedó hembra siendo macho y le dicen Thor y Juanito le dice su hermanita.

Yo no quiero eso, Rey Melchor, ni quiero oro, porque mi mamá le pide a mi papá desayunos con diamantes que se los cambia por diamantes sin desayuno. El desayuno lo hace con una amiga de mamá que suele llevar unas faldas muy cortas y no pasa frío. Mi mamá traduce frío por una palabra que se llama vergüenza. Eso pone colorado a papá, pero yo no me entero muy bien que tiene que ver  la falda corta de la amiga de mamá, la palabra vergüenza de mamá, y el color rojo de mi papá. Se lo pregunté en el patio del cole a mi amigo Juanito y me dijo que todo ha de ver con el sexo. Busqué en el diccionario la palabra sexo y hablaba de cosas raras que no tienen nada que ver con faldas, con los desayunos de papá con la amiga de mamá, ni con los diamantes que regale sin ser cumpleaños papá a mamá. Otro lío como el de Thor.

Yo no quiero, rey Gaspar, que…, por cierto, señor Gaspar, que hay un niño en clase que le llamamos Gasparcito que el pobre no tiene la última Play y le hacemos burla, ayer si le dais esta noche una, que sin Play no podemos juntarlo, a Gasparcito. Le decía, no quiero incienso que mi mamá ya lo pone en casa a todas horas y la casa, perdón por las discordancias, dice mi papá, huele a salita de espera de casa de putas. Que en eso mi mamá dice que papá es experto. Experto quiere decir que sabe mucho. De putas o de incienso,  no sabría decirle. Pero que no me traigas incienso ni nada de eso que huele a lo que mi casa ya huele. Por cierto, Thor, el perro hermana de Juanito huele a la colonia que su mamá. Porque, dice, que como es hembra y es hermana, ha de oler como de la familia. y no como perro que es hembra. Otro lío.

Yo no quiero, Rey Baltasar, mirra. En un programa de la tele que me dejaron ver hace unas noches, porque así papá y mamá podrían hablar de sus cosas, importantes, porque se ponen muy serios y gritan, cosas de olor a putas, de diamantes y de desayunos con la amiga de mama, pues un señor en la tele decía  que el rey negro (me perdona usted pero no tengo conocimiento para llamar negro a lo que es negro sin escribir la palabra negro), lo que llevó a Belén era una sustancia flipante. Yo estuve muy atento, y resulta que hablaban de canarios, o canarias o canabís, otro señor le dijo marijuana, a la mirra. Que servia para flipar, ósea que no era para el niño Jesús, que es tan pequeñito como lo era Thor, el pero hermanita de Juanito, cuando lo compraron. Hago un alto que me preocupa, pues si de chiquito a Thor le cortaron cola y bolas, no vaya a ser que se las corten al niño Jesús. 

Yo lo quiero, señores reyes, es, primero, que le digan a la gente que no quiero gente pasando frío en las calles, que es muy triste. Yo no quiero llamar a Thor hermana de Juanito, que me lío. Yo quiero que mi casa huela a casa, que mi papá  no se gaste tanto en diamantes, que desayune menos fuera de casa, que veamos cine en el cine y no en el ordenador, yo quiero querer a mis amigos aunque no jueguen Play, quiero que me quieran y para eso, señores reyes, quiero que ustedes existan. Necesito que existan y que vengan todos los años. 

Si, ya se que les han prohibo los camellos por maltrato  (San Claus, y dido San porque siendo macho el señor Claus no voy a haber lo que Juanto con Thor, como es americano, dicen que paga por usar renos a Podemos y así se callan) y que han tenido que subcontratar a pajes rumanos y peruanos para los repartos. Le he dicho a Anita, mi hermana, que no le pidamos nada. Porque yo lo quiero, señores reyes, es todo eso que que no cabe en un paquete, ni se envuelve en papel, ni se le pone un paso azul o rosa. Yo lo quiero, es que ustedes sean reales. Reyes, y Magos, Mas magos que reyes.  Porque lo que yo quiero, es que, si existen, y si son magos, me ayuden a ser torero.  

(en Memoria de Adrían, el niño que se nos fue este año). Con respeto y cariño a sus padres.