Portugal

La buena salud de Campo Pequeno se transmite

Por Marcos Sanchidrián

Portugal se erige como un universo aparte dentro de los países taurinos. La principal diferencia radica en la ausencia de la muerte en el ruedo y de que la base de los festejos durante la temporada es el toreo a caballo. Además, la base de los carteles lo completan tanto lidiadores como ganado portugués lo que lo convierte en autosuficiente aunque haya incursiones de toreros extranjeros que dan más enjundia a determinados carteles. Cavaleiros, forcados y matadores conviven en un espectáculo único.

El epicentro del toreo en Portugal, sin duda, es Campo Pequeno. La majestuosidad de un escenario incomparable ha focalizado la atención desde su reinauguración en 2006. Lisboa marca la pauta del toreo en el país vecino. Por eso, este 2017 se ha vivido en la capital el renacer del toreo a pie.

EL TOREO A PIE COBRA FUERZA

Después de los acontecimientos de El Juli y Morante en años anteriores o el ídolo Padilla, este año los aficionados querían más. Por eso la temporada se abrió con un duelo entre 'el pirata' y Roca Rey, a lo que siguió la presencia de Antonio Ferrera, El Fandi, Juan del Álamo o el acontecimiento que supuso el duelo entre Pablo Hermoso y José María Manzanares.

Pero hubo más. Santarem, por ejemplo, unió a Diego Ventura, Morante de la Puebla y El Juli en un festejo que hizo las delicias del público. Incluso hubo vítores de '¡Torero, torero!' hacia el torero madrileño. Otro foco importante de toreo a pie está en Las Azores. Angra de Heroismo, de la que hablaremos más adelante, reunió a José Garrido, Ginés Marín, Joaquín Galdós, Álvaro Lorenzo o a Román. En cuanto a la baraja de portugueses, el escalafón lo lideró Manuel Dias Gomes y Antonio Joao Ferreira seguido de Nuno Casquinha y Paco Velasquez.

Este auge se traduce en que están empezando a salir nuevos novilleros lusos que llenan de ilusión. El que más proyección tiene y que hace temporada en España es Juanito pero hay nombres a tener en cuenta como Joaquim Rivero 'Cuqui', Joao D'Alva, Luis Silva, Paula Santos, Diogo Peseiro, Rui Jardim, Joao Carranca o Sergio Nunes.

MÁS ALLÁ DE CAMPO PEQUENO

Con Lisboa como eje de la temporada, no hay que olvidar que Portugal tiene una extensa red de plazas de norte a sur. El foco de lo taurino en Portugal se focaliza en el Ribatejo y Alentejo -delimitación del río Tajo por arriba y por abajo- pero nada más lejos de la realidad. Al norte, plazas como Póvoa de Varzim, Figueira da Foz o Bragança continuan trabajando más allá de las dificultades que imponen un fuerte brote radical. También en el Algarve podemos encontrar plazas cmoo Albufeira que es el coso que más número de festejos da al año, por encima de Campo Pequeno.

Para llegar a Las Azores hay que tomar un avión o un barco e irse a pleno océano Atlántico. Allí, en Angra do Heroismo, hay un reducto lleno de afición. Mayores y jóvenes disfrutan del toreo en la calle en todas sus vertientes: a caballo, a pie y con las pegas. Además, el ganado suele ser de las ganaderías que pastan en la propia isla como Rego Botelho o José Albino Fernandes.

Otra de las plazas más importantes del panorama portugués es Moita do Ribatejo. Tanta es su categoría que logró un mano a mano entre Diego Ventura y a Roca Rey en mayo. Más al norte se encuentra Santarem con la plaza de mayor aforo -12.500 espectadores- y el grupo de forcados más antiguo del país. No debe ser fácil juntar en el mismo cartel a Diego Ventura, Morante de la Puebla y El Juli. 'Chapeau'.

Con buena salud, Vila Franca de Xira reunió a lo más granado del toreo portugués o Évora que cuenta con el toro bien presentado como, por otra parte, es habitual en la mayor parte del país. Como un caso excepcional merece nombrar a la localidad de Barrancos, a escasos kilómetros de Olivenza, ya que es la única plaza en la que dan muerte a las reses.

No podemos olvidar a Abiul, Caldas de Rainha, Rendondo, Beja, Nazaré, Setubal, Estremoz o Alcochete entre las más de medio centenar de ruedos que tienen actividad a lo largo del año.

NUEVA HORNADA DE CAVALEIROS

El escalafón de cavaleiros está repartido entre los veteranos que aún siguen impartiendo lecciones y que llevan al público que busca lo clásico y una nueva hornada de jóvenes dispuestos a plantar batalla para escalar a la cima. El líder del escalafón fue Luis Rouxinol con más de dos décadas en los ruedos. A este rango también están cavaleiros como Antonio Ribeiro Telles, Rui Salvador o Joao Moura padre que siguen plenamente vigentes.

Con el rango de figuras se encuentran Joao Moura hijo y Rui Fernandes, mientras que arreando vienen nombres como Telles Bastos, Marcos Tenorio, Rouxinol hijo, Parreirita Cigano o Miguel Moura.

DOS FORCADOS MUERTOS EN EL RUEDO

En apenas dos semanas se viviveron dos hechos trágicos en el ruedo. Pedro Primo y Fernando Quintela fallecieron en los ruedos de Cuba y Moita do Ribatejo, respectivamente. Más cruel si cabe si recordamos la historia de Primo, un forcado de 25 años que se iba a retirar aquel fatídico 2 de septiembre.

También a consecuencia del fuerte golpe, Quintela, de 26 años, perdió la vida cuando iba a pegar al segundo intento a un toro de Prudencio. Una vez más, estos dramas obligan a recordar la grandeza de todos los que se juegan la vida en el ruedo.

Los forcados siguen siendo una de las bases de los festejos en Portugal. La ausencia de último tercio fue recompuesta por la figura del forcado que da por finalizada con la lidia de cada toro. Los mejores grupos pueden verse en Évora, Santarem, Elvas, Portoalgre o Coimbra.

LA BUENA SALUD DEL CAMPO BRAVO PORTUGUÉS

El trapío y la emoción es un binomio innegociable en Portugal. El toro tiene una presencia espectacular. Aún con las fundas que protegen a los caballos y a los forcados, la buena presentación siempre es intachable. Una virtud que tiene que ir unida a la de venirse al galope, con temperamento y prontitud. Una cualidad de selección necesaria para el toreo a caballo y para el forcado. No olvidemos que el último 'lance' en un festejo de rejones en Portugal es la arrancada hacia el forcado que está esperando en el centro del ruedo.

Las ganaderías de más renombre son Muteira Grave, los santacolomas de Vinhas, los atanasios de Louro Fernandes-de-Castro, Passanha, Varela Crujo, Manuel Veiga, (puro Torrestrella), los Domecq de Cannas Vigoroux, además del encaste predominante en el país (Pinto Barreiros), tanto en su vacada matriz como en otras como Veiga Teixeira.