Colombia

Entre los ruedos y la Corte

Por Alberto Lopera

Colombia sigue siendo un importante bastión taurino en América. Así lo ha reafirmado la temporada del 2017 en donde las postineras ferias de las cuatro grandes ciudades: Cali, Manizales, Medellín y Bogotá se realizaron con éxito artístico y económico. Las máximas figuras del toreo presentes en todos los carteles fueron base fundamental para el éxito.

Pero no todo fue color de rosa. Los movimientos anti taurinos, dirigidos por grupos politiqueros, fueron infiltrados con sujetos antisociales que amargaron la reapertura de la plaza de Santamaría en la capital, afortunadamente controlados al final por autoridades policiales.

Sin embargo no cesan en sus proyectos abolicionistas, al extremo que el propio Ministro del Interior ha propuesto y presentado el proyecto de Ley que prohíbe específicamente las corridas de toros en Colombia, proyecto que aún sigue su curso en el Senado de la República.

La Fiesta en la provincia se ha sostenido, pero sin avanzar lo que se esperaba por causa de la prohibición a los Alcaldes de subvencionar espectáculos taurinos en festividades locales. Ante la anterior situación, por lógica, la demanda ganadera ha mermado.

Difícil momento para cerca de cincuenta ganaderías bravas que aumentan su producción ante la merma de la demanda. Además por algunos problemas fitosanitarios presentados a mediados del año, la exportación a países vecinos, especialmente al Perú, han quedado reducidas en cero.

Bajo este panorama del 2017, el nuevo año taurino del 2018 en Colombia ha iniciado con éxito esperando una total reivindicación en la provincia, y lógicamente un definitivo pronunciamiento de la Corte Constitucional ante la amenaza de derogar la Ley 916 que reglamente la fiesta de los toros en Colombia.