Francia

Francia nunca falla

Por MIGUEL FERNÁNDEZ MOLINA

Francia nunca falla, pase lo que pase. Contar con el patrimonio de su múltiple idiosincrasia, tan adentrada en el torerismo -el ejemplo de Nîmes- como en la impetuosa defensora del verdadero torismo -Céret, Vic-Fézensac...-, le lleva a defender como 'bueno' un año desarrollado en un contexto de miedo. Porque, con todo lo bueno que ha habido en este 2016, esa palabra ha jugado un papel clave como elemento desestabilizador. En palabras de Juan Bautista, matador, desde este año empresario de Arles y gran conocedor del toreo en toda la República, 'se ha notado ese miedo en la asistencia a las plazas; ha habido un cierto descenso de público por el temor a los eventos públicos, a las aglomeraciones. Pero no solo en los toros, también en el turismo, en las ferias, en los eventos públicos. Lo hemos notado las grandes ciudades después de los atentados de Paris (2015) y Niza (2016)'.

Una situación 'lógica' que, para él y otros profesionales, revertirá cuando la sociedad 'recupere la normalidad'. Como el ligero descenso de espectáculos con respecto a 2015 -119 frente a 127-. Descenso engañoso, porque en realidad es un aumento en relación a 2014, 2013, 2012... Ligeros reajustes para primar la calidad sobre la cantidad en muchas ferias llevan a esa oscilación que no pasa de anecdótica.

Más allá, el cambio prometido por el toreo para el año que ya acaba atravesó como un ciclón los Pirineos. Los nuevos valores compartieron 'mesa y mantel' y en muchos casos hasta superaron a las figuras, que tanto en España como en Francia les abrieron las puertas de sus hasta ahora demasiado cerrados carteles.

Sucedió en todas partes, pero sobresalió el caso de Nîmes. Hasta cuatro alternativas se concedieron en su coliseo (Varea, Ginés Marín, Álvaro Lorenzo -los tres en Pentecostés- y Luis David Adame -en Vendimia-). Aparte, confirmaciones como la de José Garrido. Todo, mezclado con los triunfos y las apuestas de figuras como Sebastián Castella quien, tras el encuentro con Adolfo Martín en San Isidro se apuntó a lidiar 6 'adolfos' en el septiembre nimeño. El resultado final -dos orejas- no estuvo a la altura de la relevancia que tuvo el acontecimiento, en uno de los eventos del curso.

Otro de los grandes protagonistas en Nîmes ha sido el ya mencionado Juan Bautista. Tres salidas por la Puerta de los Cónsules en tres actuaciones. Pero, más allá de sus éxitos en el que quizás haya sido el mejor momento de su carrera artística -y esto no es un cliché-, Bautista ha sido otro de los referentes del 2016 al hacerse co-empresario de Arles. Le dio categoría y hasta consiguió la reaparición por un día de Luis Francisco Esplá en una goyesca que cada septiembre gana trascendencia internacional.

Por peculiar la imagen y por grandioso el resultado final, la encerrona de Enrique Ponce en Istres no puede ser una mera anécdota. Torero poco propenso a actuar en solitario, el maestro de Chiva sorprendió a todos toreando vestido de esmoquin. Antes, que no se le olvide a nadie, había bordado el toreo en una tarde que, como reza nuestra crónica va 'Para la Historia'. Estética novedosa, bandas sonoras maridadas con su muleta... Pequeños adelantos de ese proyecto artístico que asegura tener en mente. Y ocurrió, como decimos, en Istres, una feria pequeña que cada año se hace más grande. Este ciclo, con una alternativa de un peruano muy 'francés', Joaquín Galdós.

Dejó de ser novillero Galdós y su relevo lo cogieron, entre otros, dos nombres principales: Manolo Vanegas y Andy Younes. El líder del escalafón y la sensación en Francia y España. Dos nombres que pronto darán el salto al escalafón superior. Quien ya lo dio tiempo atrás es Lea Vicens, que en 2016 se ha consolidado en la zona noble del rejoneo junto a los jinetes más destacados.

Pero Francia no es solo el gran circuito y los grandes nombres. Nuestros vecinos al norte siempre han hecho gala con sobrados motivos de dar oportunidades a quienes en España están dados de lado. Muchos ejemplos en estos meses: Emilio de Justo a final de año, Alberto Lamelas, a sangre y fuego durante toda la campaña, Pérez Mota... ellos y otros tantos han hecho que sus nombres sonasen aquí y allí. .


Y es que, en las buenas y en las malas, Francia nunca falla.