MUNDOTORO



Consolidación y 31 tardes

por
Marcos Sanchidirán

Madrid caminaba hacia los gloriosos 90. España funcionaba sin mirar hacia el abismo con que nos recibiría ya entrado el siglo XXI. San Isidro contaba con 21 festejos en fechas ininterrumpidas y tener un abono para la feria era un tesoro preciado de incalculable valor pero ya se había cumplido un ciclo. Manolo Chopera no quiso la prórroga y Las Ventas iba camino de un nuevo giro decisivo para la consolidación.


José Luis, Pablo y Eduardo Lozano llegaban a la élite del empresariado taurino con la sociedad Toresma, la cual presidía Fernando Fernández Tapias pero que contaba con los hermanos como máximos accionistas. El objetivo era claro, llegar al sueño de 31 tardes seguidas de toros en Madrid y consolidar el abono de la plaza más importante del mundo.


'La década de los noventa tal vez sea la más importante en la historia de la plaza de Madrid, y digo tal vez porque no hay que perder de vista a los sesenta', reconoció el propio José Luis Lozano. Y pueden dar fe de ellos después de 14 años al frente de la gestión de Las Ventas. Así lo recuerda en primera persona: 'Durante nuestros años de gestión, buscábamos y rebuscábamos en las ganaderías. No se lidiaba lo de Domecq, porque el público, que andaba muy crispado, no lo permitía y demandaba otra variedad. Salió lo de Adolfo, lo de Dolores, que entonces eran prácticamente desconocidos; se consagró Cuadri...'. En lo taurino, la década estuvo marcado por la eclosión de César Rincón, Enrique Ponce, Joselito y José Tomás. La competencia fue feroz y se vio traducido a un éxito también en la gestión de los hermanos Lozano.


La inauguración de la gestión de los Lozano en Madrid fue de postín. Un festival a beneficio de la Asociación de las Víctimas del Terrorismo donde se anunciaron Antoñete, Rafael de Paula, Curro Vázquez, Ortega Cano, Espartaco y Fernando de la Cámara que daba ya llamaba la atención como novillero. Toresma y, posteriormente Toresma 2, llegaron a organizar durante sus 14 años de gestión, 1166 festejos: 673 corridas de toros, 59 corridas de rejones, 341 novilladas picadas, 54 novilladas sin caballos, 21 festivales, 8 espectáculos de recortadores y 10 cómicos-taurinos.


Precisamente, uno de los objetivos fue recuperar Madrid como plaza de temporada. Así, por ejemplo, en 1997 se dieron 72 festejos y cinco más tras la tercera reválida en el pliego de 1998. 'Cuando se nos adjudicó el coso había 700.000 espectadores por temporada y ocho años después han ascendido a 1.400.000. Es decir que durante nuestra gestión la plaza ha ido para arriba, además de forma progresiva y consolidando las mejoras'.


La oferta de Toresma venció en el pliego de 1990. Después, accedieron a la prórroga de 1993 pero en 1994 la plaza volvió a salir a un concurso que volvieron a ganar. En 1997, la sociedad cambió de nombre a Toresma 2 y así se mantuvo hasta 2005, última temporada del tándem en Madrid. Tal y como merece la historia, el pasado mayo de 2013, José Luis, Pablo y Eduardo descubrieron una placa en el patio de arrastre de Las Ventas que reconoce su importante paso por el coso madrileño.


Nos adentramos en 2005, Las Ventas cuenta con más de 18.000 abonados y prácticamente todas las tardes se cuelga el 'No hay billetes'. Nada hacía presagiar la dureza con que la crisis azotaría a tan magno monumento.


Otras entregas:

- Todos los artífices de San Isidro (I)
- El arquitecto de San Isidro (II)
- Un terremoto en Madrid (III)
- El año perdido (IV)
- Todos los artífices de San Isidro (V)