No me gustan los intereses que se mueven y que a veces arrollan lo que uno se gana en la plaza, que debería ser inamovible para que el toreo funcione correctamente.

El salto de novillero a matador es un salto que pocos llevan con normalidad; solo los elegidos son capaces de adaptarse rápido no sólo a la embestida del toro si no también al nivel que se exige en este escalafón.

La forma de vivir el toreo en México me parece maravillosa, a mí particularmente me encanta y no creo que esté en decadencia solo es necesario toreros, ganaderos y empresarios jóvenes con ganas de trabajar de forma futurible.

Me gusta la variedad que hay en el toreo y por supuesto que estaría abierto a matar otros encastes. Hay ganaderías, por ejemplo del encaste Santa Coloma, que me encantan y tengo bastante curiosidad por matar alguna corrida, así que espero que sea pronto.

José Cutiño es para mí más que un apoderado ya que tenemos una relación personal magnífica y su trabajo en mi carrera es ejemplar.

Los carteles sí se han abierto, pero abrirse los carteles no significa que llegar ahí sea fácil, estarán ahí quienes se lo ganen y de verdad sean capaces de competir con las altas esferas de la tauromaquia.