Está contando los días para volver. Porque el reposo y la meditación no van con el alma inquieta que habita dentro de Roca Rey. Mientras prepara el retorno, de momento más mental que físicamente, el peruano analiza, reflexiona y conversa sobre su primer año de matador, sobre su meteórica carrera y sobre su vertiginosa evolución. Pero siempre con su ciudad en el horizonte. Porque su meta más próxima se encuentra en ese 6 de noviembre, vestido de luces junto a El Juli, a los pies del cerro de San Cristóbal. Lima le espera con devoción. Acho será una fiesta.

Sobre su estado

"Poco a poco voy mejor, con muchas ganas de volver a torear. Ansioso. Si se me ha hecho largo hasta ahora, imagínate hasta Lima. Voy entrenando, caminando sobre todo, así ocupo el tiempo. Los médicos me dijeron que debía ir despacio para que no rebote lo de la cabeza. Más tarde empezaré a correr, estoy empezando a torear de salón, pero todo con mesura. Cuando el cuerpo se vaya acostumbrando le meteremos más intensidad al entrenamiento, empezaremos a torear vacas, becerros y toros a partir del 15 de octubre o así para llegar preparado a mi tierra".

Sobre su reaparición

"Me motiva volver en Lima. Es mi ciudad, es mi gente, es una plaza idónea y se va a dar la coincidencia para volver en esa fecha. Dicen los doctores que para esa fecha voy a estar muy bien, al 100%, que es como creo yo que debo de estar para salir a torear. Contento de que esa sea la plaza. Dentro de lo lento que va todo estoy ilusionado con eso. Es una motivación especial".

Sobre Acho y sobre Perú

"Es la plaza donde llevo viendo toros desde los cinco años. Para mí es algo muy grande reaparecer allí y en un cartel de esa categoría, mano a mano con el maestro Juli. Lima y todo el país entero ha sido siempre muy aficionado, pero desde que salimos Joaquín (Galdós) y yo, y desde que hacemos temporada en Europa notas el cariño de la gente, la afición no se va, notas que hablan mucho de toros, están ilusionados con su gente. No hay nada más bonito que eso".

Sobre su temporada 2016

"Siempre me he planteado metas cortas. Siempre trato de ir paso a paso. Esta temporada hubo tardes como Valencia, Madrid, Pamplona, San Sebastian, Santander... tardes que me las quedo para el recuerdo, pero uno siempre quiere más, así tenga 40 años. Esa es la ambición que se debe tener en este mundo. Está claro que me hubiera gustado acabar la temporada con triunfos importantes en Zaragoza... ir a Bilbao, que era una plaza que me llamaba mucho la atención... este parón da para pensar, recapacitar, y además de meditar las cosas técnicas y artísticas, caes en la cuenta que las oportunidades hay que aprovecharlas, que en cualquier momento un toro te puede quitar de esto, por eso, mientras dure en esto tengo que estar al 100% y para eso me estoy preparando, para ese 6 de noviembre".

Sobre su concepto y su evolución

"A todos nos gusta torear despacio. Pero delante del toro siempre busco ser yo mismo, buscar pequeños detalles que hacen faenas grandes, pero hay veces que para eso se necesita un toro que tenga clase, recorrido... y esas virtudes saltan cada cierto tiempo. Hay tardes que son claves y no puedes ir a la plaza pensando en ese toro. Tienes que ir pensando en ti, que tienes dos toros y no sabes cómo van a embestir, y tienes que salir a darlo todo".

Llegar y mantenerse

"Lo más positivo es que a pesar de la presión que he tenido este año, he conseguido disfrutar. Al principio se veía todo cuesta arriba, por las plazas que iba a pìsar, por los compañeros a los que me iba a medir. Y aún con todo he conseguido disfrutar. Sin embargo, soy consciente que cada día me van a medir más, que cada día tengo que dar lo mejor de mí, lo tengo muy presente. Pero yo mismo busco esa responsabilidad. Es la que me hace ser mejor torero cada día".

Lo que quedó pendiente

"Tengo muchísimas cosas pendientes. Trato de ser mejor torero cada día, buscar esa despaciosidad, tratar de buscar un muletazo más profundo, idear pases nuevos, tratar de innovar, que no todo sea lo mismo... para que la gente no se aburra y en una faena esté siempre pendiente de lo que vas a hacer. El toreo siempre ha sido eso y lo debía seguir siendo".