Victorino Martín ha fallecido a los 88 años en su finca de Monteviejo. El legendario ganadero es uno de los ejes clave en la historia del ganado bravo de los últimos 50 años. Su mano consiguió rescatar una ganadería y un encaste que iba camino del matadero y le imprimió su sello propio, poniéndolo en todas las Ferias de España, e incluso Francia, donde también es un referente ganadero, y además algunas en América a lo largo de todos estos años.

Mundotoro ha preparado un especial paral último medio siglo. En él, recorremos su vida al frente de la ganadería, los toros que han marcado su historia, hablan los especialistas y las reacciones a la muerte de Victorino Martín.

Artículo Carlos Victorino

‘Olor a tierra en celo’

Morir está al alcance de pocos. Reconozco pocas muertes en los últimos tiempos. Anoto alrededor ausencias que no se echan de menos, hombres susceptibles de sustitución, piezas fabricadas en serie para reponer, en el exacto lugar, a la que se quiebra. No todos los seres humanos gozan del derecho a morir y del honor de morir. Sucede que nos mentimos en exceso, en unos tiempos donde la mentira incluso supera a eso indecente que llamamos piedad. Cada vez mueren menos hombres y menos mujeres. Porque no todos mueren cuando decimos que han muerto. No. Los hombres y mujeres, mayoritariamente, se diluyen. Poco a poco. Como el terrón de azúcar en un vaso de agua tibia. Los hombres se deshacen. No se mueren. Morir es la hostia. No encuentro tanta gente con el derecho a morir y con el honor de su muerte. Victorino, se ha muerto.

No es un malabarismo de palabras. No soy capaz de imaginar mayor forma genuina de servidumbre, que aquella que nos ha transformado en la no tierra, en la no agua, en el no sol. Con vértigo, y con el resultado de cómo somos hoy, hemos sobresalido en la transformación del hombre en una máquina satisfecha de ser máquina. Defensores en masa de su libertad esclava de falsos dogmas, apegados al violento trabajo que fomenta nuestra desaparición como seres humanos. Pretendemos vivir sin querer enterarnos de nuestra muerte, síntoma irrefutable de la involución del ser humano. He aquí la principal razón de que los seres humanos se deshacen. Pocos mueren. Victorino sí ha muerto.

Pero hay gente que es panadero, no por amasar dinero, sino porque le gusta hacer pan. Hay gente que es abogado por pasión al Derecho. Sólo por eso. Y hay quien fabrica toros, no por del pie de página de una foto o una barrera de primera fila social. Fabrica toros sólo por el gusto de hacerlos. Esa gente desea. Quiere. Sueña. Trabaja. Y, resulta que cuando alguien quiere y sueña y trabaja, el Mundo conspira para que pueda soñar, seguir queriendo y seguir trabajando. Un retrato de Victorino pasa por esa conspiración. Y el Mundo suele conspirar a favor de los hombres y de las mujeres que, en el caso de los toros, quieren hacer toros solo por amor de hacerlos. Porque esto implica muchas otras cuestiones.

Implica el buen uso de la tierra y de la Tierra, al saber que no nos pertenece para ser iconos de poderosos. La tierra y la Tierra jamás nos pertenece por el mero hecho de adquirir a un precio una finca. Tantos ganaderos creen que es suya. Victorino supo que la tierra pertenece a la Tierra y que nosotros, él, sus hijos, sus nietos, pertenecen a la tierra que hace la Tierra. Formamos parte de su suelo pues en su suelo vivimos y hacemos y a su suelo regresamos en un ciclo de poética ecología natural. Acá andamos de paso, pisando con cuidado de no pisar la bellota que cae, caminando por los suelos a los un día regresaremos para quedarnos. Todos regresamos a casa. A la tierra. Todos los que mueren. Como Victorino.

No hace falta ser un ejemplar fotogénico de la bohemia para serlo. Fotogénico en el sentido de noches de botella, o duelos de amor o vestidos a la moda de nadie o herrar fiestas con el hierro de la ostentación de tierra. Hay una bohemia que huele a lo que huele la madrugada, que tiene el sonido de lo que reclama el semental en celo. Hay personas que huelen a tierra, que saben a tierra, esos sabores y olores que han dado raíz a este país, como navegado siempre por nuestro adn de seres humanos. Una ganadería de bravo tiene el olor a tierra en celo. Siempre en celo de ser tierra. Eso es la ecología: en la práctica y en su descripción literaria.

Hay hombres hechos de científicos átomos, que no muere que se deshacen grano a grano, gramo a gramo, que van diluyendo su fórmula científica de compuestos naturales y químicos. Hombres que se derriten, hombres deshielo, hombres incendio, hombres sin tierra. Esa gente, cada día más numerosa, anda éxodo hacia un mundo de bárbaros, frecuentando en el camino las tabernas de las falsas, artes, de las falsas ecologías, de los falsos animalismos, de los falsarios seres humanos. Gente fabricada de partículas pegadas, de átomos encajados. Esos se deshacen, no se mueren. ¿Morir?. Morir es algo grandioso. Siento, con una certeza cada vez mas inmune a cualquier duda, que solo existe una subespecie de ser humano con el derecho a morir y el honor de morir.

Son esos hombres cuyo rostro expresa sin careta alguna, el interior de su alma. Hombres que hacen honor a la verdad de su verdad todos los días de su vida. Hombres cuyo coraje físico es idéntico a su carga moral. Hombres tierra, hombres sol, hombres agua, hombres luna. Hombres capaz de grabar con su mirada cómo la escarcha endurece la hierba y como el verano se bebe el rocío. Hombres no hechos de átomos. Hombres fabricados de historias, de sueños. Hombres hechos de relatos. Los hombres con el derecho a morir. Hombres con el honor de morir.


La mirada

Victorino Martín Andrés


Tiempos de escasez vencidos por el esfuerzo. Fuera de la naturaleza como inteligencia autóctona, sin escuela. Mirada de autodidacta. Felicidad de los que se hacen desde abajo. Quevedo en la mirada: 'Todos nacemos con los mismos cueros'. Solo que algunos los manejan mejor, intuyen mejor. Mirada de quien llega cinco minutos antes a cada lugar.

Historia de la ganadería

Cronología de la historia

1960

Los hermanos Victorino y Adolfo Martín compran a Florentina Escudero su parte de la ganadería. Fue el 18 de agosto cuando los hermanos Martín, que iban a comprar cinco bueyes y tres caballos, reciben la oferta de comprar 150 reses. Discuten el asunto y deciden aceptar. Se hacen por 1.060.000 pesetas con una tercera parte del hierro de Albaserrada, el derecho a lidiar con el nombre de Escudero Calvo Hermanos (que mantendrían hasta el año 1965) y el subarriendo de la finca La Nava.

1961

La primera novillada tiene lugar en Zaragoza el 30 de abril de 1961. El 27 de agosto del mismo año lidian la corrida de toros de inauguración de la plaza de San Sebastián de los Reyes; en el cartel: Antonio Bienvenida, Antoñete y Curro Montes.

1962

Los hermanos Martín Andrés compran la finca Los Lavajos, entre Guadarrama y Alpedrete. Dadas las condiciones de la propiedad, deciden centrar su actividad en la organización de capeas y festejos. En abril compran la parte de la ganadería de Escudero Calvo Hermanos correspondiente a Josefa Escudero (a través de su marido Vicente). Pagan 2.500.000 pesetas por 150 reses entre las que no están los machos pero sí las vacas, eralas y el semental Barquillero.

1964

Primera salida a hombros de Victorino. Acontece en Aranjuez, el 29 de junio, en una novillada a la que José Fuentes, como único espada, cortó una oreja a cada uno de sus oponentes.

1965

El 19 de junio de 1965 Victorino lidia en la que a la postre será su plaza: Las Ventas. Es una novillada con motivo de la celebración de la Feria del Campo. Los novilleros son Gregorio Tébar El Inclusero, José María Susoni y Paco Pallarés. Nuevo cambio de finca, al Mironcillo. El 24 de diciembre de 1965, el tercio de la ganadería que les faltaba por adquirir, la de Antonio Escudero, va a parar a manos de los hermanos Martín junto con la finca Monteviejo, en Cáceres.

1966

La camada del 66 se lidia a nombre de Martín Andrés Hermanos. La primera corrida lidiada en el extranjero se celebra en este mismo año, en Arlés, Francia. Las reses con el hierro de Albaserrada se lidian esta temporada, por primera vez, a nombre de Victorino Martín Andrés.

1968

Victorino se enfrenta al que probablemente sea el acontecimiento más dramático de su vida. El 2 de junio, tras una brutal pelea entre dos sementales, Hospiciano, de nueve años, y Carminero, de seis, recibe del primero nueve cornadas que le ponen al borde de la muerte. Hospiciano moriría tres días después como consecuencia de la paliza recibida. Victorino tardaría varios meses en recuperarse de las heridas. La ganadería lidia tres corridas de toros, las tres en Madrid.

1969

Primera vuelta al ruedo a un toro de Victorino Martín en Las Ventas. Fue el toro Baratero el 10 de agosto, y su matador fue Andrés Vázquez.

1972

Primera corrida en el abono de San Isidro. Fue el 25 de mayo en un mano a mano de Antonio Bienvenida y Andrés Vázquez. Una oreja por coleta a una corrida que promedió 493 kilogramos en la báscula.

1978

Victorino sale a hombros de Las Ventas, junto a Ruiz Miguel, tras la corrida del 30 de mayo. El toro Conducido acapara todos los premios de la Feria de San Isidro.

1982

El 1 de junio tiene lugar la que ha pasado a conocerse como La Corrida del Siglo. Los toros: Pobretón, Playero, Mosquetero, Director, Gastoso y Carcelero. Al cuarto se le da la vuelta al ruedo. El premio de la feria al toro más completo es para Pobretón. Ruiz Miguel, Luis Francisco Esplá y José Luis Palomar, cortaron dos orejas cada uno. Salen los tres a hombros con Victorino y el mayoral por la Puerta Grande de Madrid. El 19 de julio, en la corrida concurso de ganaderías organizada por la Asociación de la Prensa en la Plaza de Las Ventas, Ortega Cano indulta a Velador, corrido en tercer lugar, número 121, cárdeno, de 520 kilos. Es el primer y único toro indultado en la Plaza de Las Ventas.

1989

Victorino anuncia sus toros cinco tardes en Madrid, en tres corridas completas, una concurso de ganaderías y otra en la despedida de Ruiz Miguel con seis toros de diferentes ganaderías. Victorino Marín llega a un acuerdo con sus hermanos Adolfo y Venancio para quedarse en solitario con la ganadería.

1990

No lidió festejo alguno en España y toda la camada fue toreada en Francia (más de la mitad en la plaza de Nimes). Victorino quiso de esta forma hacer frente a lo que consideraba una persecución de veterinarios contra sus toros en España.

1995

Se forma una segunda ganadería con el hierro de Monteviejo y el encaste Vega-Villar, surgido hacia 1910 con vacas de Veragua y sementales de origen Saltillo. La primera corrida se lidió en Las Ventas el 20 de junio de 1999.

1996

El 18 de abril de 1996 debuta Victorino en Sevilla. En esta ocasión, el cartel lo componen Ortega Cano, Raúl Gracia El Tato y Pepín Liria.

2006

Fue la temporada que más toros ha lidiado en su historia (124) y siete toros fueron premiados con vuelta al ruedo, cifra récord en los 46 años de historia de la ganadería, tras las seis vueltas al ruedo de 2002 y las cinco vueltas en las temporadas 1999 y 2000.

2011

Se cumplió medio siglo desde que Victorino lidiara su primera res como responsable de la ganadería de Albaserrada.

2010

Durante los años 2010 y 2011 la ganadería sufre los efectos de problemas sanitarios que obligan a una reducción del número de festejos disponibles y a un reajuste en los criterios de planificación de las temporadas. Consecuencia de ésto y de un insatisfactorio rendimiento de las últimas corridas en la Plaza de Madrid, Victorino decide no acudir a Las Ventas en estas dos temporadas.

2016

Histórico indulto de Cobradiezmos en Sevilla por Manuel Escribano.

Vídeos

LAS VENTAS, 3 DE MAYO DE 1970. Encerrona de Andrés Vázquez

LAS VENTAS, 19 DE JULIO DE 1982. Indulto 'Belador'

LAS VENTAS, 28 DE JUNIO DE 1988. Encerrona Niño de la Capea

LAS VENTAS, 26 DE JUNIO DE 1989. Roberto Domínguez con 'Matador'

LAS VENTAS, 2 DE OCTUBRE DE 1989. Despedida de Ruiz Miguel

CÁCERES, 30 DE MAYO DE 1994. Mano a mano Joselito - Ponce

SEVILLA, 11 DE ABRIL DE 1997. El Tato con 'Veraniego'

MADRID, 11 DE OCTUBRE de 1998. Puerta Grande de Uceda Leal

BILBAO, 19 DE AGOSTO DE 1999. Enrique Ponce con 'Cucañero'

CASTELLÓN, 30 DE MARZO DE 2000. El Juli en Castellón

LAS VENTAS, 5 DE JUNIO DE 2002. Encabo con 'Murciano'

SEVILLA, 19 DE ABRIL DE 2007. El Cid con 'Borgoñés'

BILBAO, 25 DE AGOSTO DE 2007. Encerrona de El Cid

SEVILLA, 23 DE ABRIL DE 2009. Morante con 'Venerado'

SEVILLA, 21 DE ABRIL DE 2012. Fandiño con 'Cobratero'

BILBAO, 25 DE AGOSTO DE 2013. Diego Urdiales con 'Playita'

SEVILLA, 13 DE ABRIL DE 2016. Indulto Cobradiezmos

ILLESCAS, 7 DE OCTUBRE DE 2016. Indulto de 'Platónico'

SEVILLA, 29 DE ABRIL DE 2017. Ferrera con 'Platino'

LOGROÑO, 23 DE SEPTIEMBRE DE 2017. Juan Bautista con 'Verdadero'

La corrida del Siglo

LAS VENTAS, 1 DE JUNIO DE 1982. Corrida del siglo

1 de junio de 1982. San Isidro. Expectación por las nubes. Pasión. Entusiasmo. En el cartel toros de Victorino y frente a ellos, tres héroes dispuestos a todo, Ruiz Miguel, Esplá y José Luis Palomar. ¿El resultado? Un festejo tan extraordinario que muchos lo dieron en llamar “La corrida del Siglo”. Un grandioso espectáculo que mundotoro quiere rememorar de la mano de sus protagonistas.

Ruiz Miguel:

‘Dio consistencia a los éxitos que había tenido y moral para los que vinieron después’

Como cada año, Francisco Ruiz Miguel afrontaba la feria de San Isidro de 1982 con la intención de resolver su temporada en la monumental venteña. Ya había triunfado en su anterior comparecencia en el abono, pero aquel 1 de junio el maestro gaditano hacía el paseíllo con la intención de redondear su participación en el ciclo con una ganadería a la que de sobra conocía: Victorino Martín

“Mi vinculación con la ganadería de Victorino venía de atrás;había toreado más corridas de esta casa, había triunfado con ellas y más o menos les tenía cogido el sitio, pero lo de aquel día tuvo una trascendencia bárbara, por la rotundidad de los triunfos y la apoteósis en que derivó el acontecimiento”.

Ruiz Miguel, encargado de abrir plaza, fue también quien obtuvo la primera oreja del festejo. “Recuerdo que la gente entró rápido en la faena a pesar de abrir plaza y que a al hora de matar, el toro dobló una mano y la espada cayó un poco baja. Por eso no corté la segunda oreja. La del cuarto fue más rotunda y compacta. El toro fue mejor y le ligué series de mucha emotividad, y aunque lo pinché conseguí la oreja que me abría la Puerta Grande. Fue una tarde histórica y en lo personal aportó solidez a mi carrera, consistencia a los éxitos que había tenido y moral para los que vinieron después”.

Esplá:

‘Creo que enganchó a mucha gente no taurina el hecho de que se repitiera por TV’

Fiel a su personalísimo estilo, lacónico y heterodoxo, el matador de toros Luis Francisco Esplá, único diestro del cartel de la Corrida del Siglo en cortar dos orejas a un mismo toro, el quinto, rememora como algo “muy lejano”aquella tarde del 1 de junio de 1982, una fecha que significó para el alicantino un revulsivo definitivo en su carrera:
“Aquel triunfo fue decisivo, es como un éxito que avala el buen momento en el que te encuentras. En ese momento estaba en un momento crítico de mi carrera, porque se cuestionaba mi estancia. Llevaba dos años en buen momento pero necesitaba ese revulsivo que me confirmara y aquella tarde fue decisiva”.

Y no lo fue solo para el diestro levantino, sino también para la Fiesta, ya que la retransmisión (o repetición) del grandioso espectáculo por televisión, tal había sido la magnitud del extraordinario acontecimiento, la hizo llegar a nuevas fronteras de público, tal y como Luis Franciscoasegura: “Creo que enganchó a mucha gente no taurina. El hecho de que se repitiera por televisión constituyó un precedente casi histórico y eso hizo que se engancharan generaciones de jóvenes porque fue algo excepcional”.

Palomar:

‘Fue una de esas tardes que se dan muy de vez en cuando’

El más joven de la terna, José Luis Palomarnos cuenta que vivió ese día “como algo muy especial, tanto antes porque era muy importante ese día dentro de la feria, como después tras salir en hombros con el ganadero y los compañeros”. Ese día tuvo un significado especial para el torero soriano “fue una corrida que ha pasado a la historia, además viví la salida en hombros en San Isidro fue realmente importante para mi, a los 17 días toreé la Beneficencia también con toros de Victorino y para mi esas dos fechas fueron vitales”.
El diestro de Soria recuerda “mis faenas fueron distintas porque los toros también lo eran. Mi primer toro fue bravo y fiero, lo pude cuajar por el derecho. Al mi segundo, todo lo contrario, lo cuajé por el izquierdo, además con el peso que estaba tomando la tarde, tenía una papeleta. Al final fue todo bien, y bonito para la fiesta, escuchar los gritos de la gente gritando “torero, torero”. Una de esas tardes que se dan de vez en cuando”.

Especialistas

A lo largo de la historia no han sido muchos los matadores que se han atrevido a encerrarse con seis toros de Victorino en la plaza de Las Ventas. Mundotoro rindió en su día homenaje a los héroes que fueron capaces de triunfar en Las Ventas con los toros de la A coronada. 
Andrés Vázquez


Andrés Vázquez

En el caso de Andrés Vázquez, el tiempo no ha dulcificado la memoria. Podría haberlo hecho, porque fue el primero que se encerró con seis toros de Victorino Martín en Madrid y el primero que salió con éxito del trance. Pero no: el adjetivo que antes se le viene a la cabeza al torero de Villalpando para definir aquella tarde de mayo de 1970 es ‘complicada‘. Salió en hombros por la Puerta Grande después de cortar dos orejas y refrendó así el período quizás mejor de su larga trayectoria, pero no hay ninguna complacencia en sus palabras. Sí hay, en cambio, orgullo.

Porque -‘no lo he contado nunca‘, me dice- la encerrona estuvo a punto de no darse. Al hierro de Albaserrada le rechazaron tres toros en Las Ventas y se preparó un remiendo de tres toros portugueses ‘que no tenían ni carnet de identidad‘. 


Andrés Vázquez se plantó y dijo que era toda o nada. Hasta el Ministro de la Gobernación fue a verle para solucionar una papeleta que, con todo el papel vendido, podía derivar en desorden público. ‘ Me enfrenté a un Ministro de la Gobernación, en aquellos años‘, y lo hizo blandiendo el contrato, donde ponía sólo ‘Victorino‘. más sigue recordando de aquella tarde: no haber acertado con la espada en el sexto. Cortó dos orejas y al sexto ‘Le podía haber cortado hasta el rabo‘. Se llamaba ‘Pajarero’ y entró cuatro veces al caballo de Agustín. Díaz-Cañabate escribió en ABC que ése fue el mejor de la corrida, ‘pero yo estaba ya agotado de tanta lidia y no acerté con la espada‘. 

Ruiz Miguel


Ruiz Miguel

Fue el segundo que se atrevió a hacerlo. Una gesta en solitario con 6 Victorinos en Madrid. Aquel 19 de mayo de 1986 Francisco Ruiz Miguel descerrajó la Puerta Grande de Las Ventas en lo que fue ‘una tarde maravillosa’, tal y como la recuerda su propio protagonista. ‘La clave era tener la mente fresca’. 'Al quinto lo cuajé de verdad. Rafael Ortega, que estaba conmigo en el callejón me dijo: Llámalo a recibir… y lo pinché. Si no, le hubiera cortado las dos orejas. Ya había cortado otra oreja anteriormente y así la puerta grande quedó asegurada. La experiencia fue maravillosa’.
Sin embargo, a pesar de los buenos recuerdos, el diestro reconoce que se topó con ‘un presidente muy exigente. Era una guerra la que tenía el Palco conmigo. No me había secado el sudor y ya estaba el siguiente toro en el ruedo. Tuve que llamar al Delegado para decirle que me diera un respiro. Mi mozo de espadas me decía: Este hombre está loco’. 'Estaba en un momento clave de mi carrera, con muy buen estado físico, mental y profesional. Este tipo de gestas hay que hacerlas cuando estamos en plenitud de facultades. Es una apuesta personal de uno, un reto al alcance de muy pocos’. 
Niño de la Capea


Niño de la Capea

Niño de la Capea recuerda que aquellos días reinaba en su pensar la incertidumbre añadida de el peso de esa encerrona y de lo que conllevaba: ‘Siempre hay incertidumbre, –afirma Capea-, saber si has acertado con la decisión y dudar si vas a ser capaz o no de afrontar la tarde, si vas a poder o no… son sentimientos que afloran en momentos que recuerdo como ‘raros’ y muy personales. Las sensaciones que va a sentir Alejandro no se las puede transmitir nadie, son muy personales. A pocos días ya me convencí de que aquello tenía que ser un éxito y que iba a salir hacia adelante, aunque siempre pensando que quién me mandaría meterme en ese lío…(afirma entre risas)‘.


Llegó el día, un 28 de junio de 1988, tres meses antes de anunciar su retirada , Pedro Gutiérrez Moya mataba seis de Victorino en la Corrida de la Prensa en Madrid: ‘Me acuerdo perfectamente de que el primero de la tarde no fue nada agresivo y eso me sirvió para echar los nervios fuera, a partir de ahí me centré más en la corrida y en lo que tenía que hacer’. El salmantino logró salir en hombros, desorejó al quinto de la tarde y cortó una oreja del sexto.

Roberto Domínguez


Roberto Domínguez

‘Supuso un punto de inflexión en mi carrera, la culminación de mi ascensión después de mi reaparición dos años antes, y un refrendo a todos los que habían creído en mí’ Así recuerda Roberto Domínguez la tarde del 26 de junio de 1989, en la que, con motivo de la Corrida de la Prensa, se encerró con seis toros de Victorino Martín en la plaza de Las Ventas y abrió la Puerta Grande de la Monumental madrileña después de cortarle las dos orejas al segundo toro de la tarde.

El torero vallisoletano afrontaba la gesta teniendo muy presente el triunfo que El Niño de la Capea había conseguido el año anterior en la última edición de este festejo, una circunstancia que pesó más en contra que a favor, a la hora de tomar la decisión de lidiar en solitario el encierro de Albaserrada: ‘El triunfo de Capea el año anterior no ayudaba a tomar la decisión, sino que la dificultaba, porque era muy complicado conseguir una tarde tan rotunda. Me hizo pensármelo mucho, pero confiaba en mí y sabía que los artistas en situaciones límite es cuando damos lo máximo’.





La tarde estuvo marcada por la faena a ‘Matador’, el segundo toro de la tarde, al que el diestro castellano cuajó de cabo a rabo, pero no fue sin embargo el único asidero artístico que tuvo un espectáculo que resultó entretenido y pródigo en matices, tal y como recuerda el propio torero ‘Salvo el sexto, que fue muy complicado y el primero en menor medida, el resto de la corrida salió buena. Hubiera cortado más orejas de no fallar con la espada, sobre todo del quinto, al que pinché después de otra buena faena’.


Manuel Caballero



Manuel Caballero


‘Recuerdo que me temblaban hasta las piernas al llegar a la plaza y fue pisar la arena y venirme arriba. Quería estar sólo, comenzar cuanto antes. Llevaba sintiendo mucha responsabilidad desde casi un mes antes y especialmente la última semana, que fue la peor, pero fue comenzar el paseíllo y pasárseme todo. Me sorprendí de mí mismo’. 

'Lo importante es que tuve la suerte de cortar una oreja del primer toro. Eso ya te encarrila la tarde, quieras que no. Recuerdo también otro detalle: hablé con Andrés Vázquez y me dijo que aguantase toda la tarde con el mismo capote, muleta y espada… y el segundo me pegó una voltereta. Me fui rápido a por la muleta nada más levantarme (risas). Pero estuve tranquilo toda la tarde y al final triunfé’. Dos orejas en total, una del primero y otra del cuarto, en una actuación seria, con grandes momentos al natural y bien abrochada a espada.

Reacciones

Fotografías

De Maurice Berho

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