Por fin buenas noticias - Mundotoro.com

(Haga clic en las imágenes pequeñas para verlas a tamaño completo)

Lo que perdió el norte (II): Asturias

Lo que perdió el norte (II): ASTURIAS A pesar de la buena salud de la que goza la Feria de Begoña de Gijón, fruto del trabajo y la dedicación de la familia Zúñiga, el coso de El Bibio es en la actualidad la única fortaleza taurina del Principado. Asturias, que llegó a contar con plazas de toros estables en Oviedo, Llanes o Avilés, y que acogió festejos en Villaviciosa, Nava, Candás, Langreo, Ribadesella, Cudillero, Mieres, Pola de Siero o La Felguera, sólo mantiene actuvo el citado coso gijonés, que data de 1888.

Lo que perdió el norte (II): ASTURIAS Un año después fue inaugurado el coso de Bellavista de Oviedo, recinto que ha sufrido diversas reformas a lo largo de su historia y que, a pesar de estar considerado como Bien de Intnerés Cultural, no acoge festejos taurinos desde el 21 de septiembre de 2007, pues al año siguiente fue clausurada por deficiencias en su estructura. Jesulín de Ubrique, El Cordobés y Rivera Ordóñez fueron los últimos en hacer el paseíllo en el centenario inmueble cuyo futuro pasa por la rehabilitación, para lo que debería dejar de ser edificio protegido.

La dejadez del ayuntamiento ovetense contrasta sin embargo, con su afición, pues puede considerarse a la asturiana es una de las más activas del norte de España. Numerosas peñas de aficionados se dejan notar en el abono gijonés y provincias limítrifes durante la temporada, y a lo largo del año en coloquios, conferencias, actividades y viajes a ganaderías.

Su talante es respetuoso, están alejados del bullicio y la charanga de otras zonas y, además, son capaces de calibrar el buen toreo. El Club Taurino Gijonés, La peña Cocheras, El Cordobés o Julián Cañedo, son algunas de las más antiguas de la provincia.

Lo que perdió el norte (II): ASTURIAS La primera mención histórica de fiestas con toros en Asturias data del año 815, cuando el rey Alfonso II el Casto convocó Cortes en Oviedo, 'e mientras que duraron aquellas Cortes lidiaban cada día toros e bofordaban de cada día e facían muy grandes alegrías'. Posteriormente, hay noticia de que cuando el rey Alfonso VI hizo un viaje a Oviedo en 1075, en el curso del cual fue abierta el Arca Santa de la Catedral, igualmente se 'corrieron toros', interviniendo en el festejo Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, que venía con el séquito del rey. Existen además noticias documentadas de corridas con toros a lo largo de la Edad Media, sobre todo a partir del siglo XV, y en el siglo XVII, abundantísimas.

Lo que perdió el norte (II): ASTURIAS Cuenta incluso Asturias con tres matadores de alternativa: José Antonio Suárez Iglesias, nacido en Oviedo en 1828; Severino Díaz Busto 'Praderito', nacido en Gijón en 1887, de efímera carrera, truncada trágicamente en 1920, pero no de una cornada, sino de un tiro de revólver que le disparó un empresario en la terraza del café Lion d’Or, cuando le fue a reclamar beneficios.

Lo que perdió el norte (II): ASTURIAS Y Bernardo Casielles, el más importante de todos, oriundo de Gijón, donde vio la luz en 1895, si bien fue en Oviedo cuando tomó la alternativa en 1920, para confirmarla en Madrid esa misma temporada. Con Bernardo Casielles se cierra momentáneamente la nómina de matadores asturianos, pues su hermano Miguel, que también se inició en la profesión, fue corneado mortalmente en la plaza de Tetuán de las Victorias en 1934 por un toro de María Montalvo.

No es Asturias zona ganadera de bravo, esencialmente por su ubicación, pero sí cuenta sin embargo con un criador de gran predicamento, Manuel San Román Valdés, natural de Oviedo, donde nació en 1924, que poseyó desde 1970 hasta poco antes de su fallecimiento en 2004 una vacada de origen María Antonia Fonseca vía Antonio Arribas que pastó en tierras salmantinas y lidió con éxito en las principales ferias españolas. Su hierro y su simiente están ahora en la vacada que se anuncia a nombre de Vellosino.

Lo que perdió el norte (II): ASTURIAS Le harían falta a la Fiesta en Asturias personajes como él -también fue empresario de la plaza de Oviedo, entre otros cosos- que devolvieran el esplendor taurino a esta provincia y que de la salud de la que goza El Bibio se contagiara la vecina Oviedo, que la costera Candás recuperara su singular Corrida Marinera, y que varios pueblos de la comarca siguieran el ejemplo de Infiesto, único municipio asturiano que en los últimos años ha programado de manera más o menos continuada festejos taurinos en una plaza portátil.

JOSÉ MIGUEL ARRUEGO

Copyright © 2014 - Mundotoro.com. Todos los derechos reservados.
Pulse para ver la imagen más grande