icono-sumario Cuando ya ha lidiado el primer festejo en la temporada de  Las Ventas y Ginés Marín indultó a ‘Español’, José Luis Pereda hijo explica la etapa de rejuvenecimiento de la ganadería y desvela los principales destinos de este año, que tiene como eje principal el coso madrileño

Dos de los toros de este año, en el campo I ALBERT DE JUANlinea-punteada-firma1

JAVIER JIMÉNEZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Todo en la vida tiene un principio y un final. El ciclo de la vida se mueve a través de continuos cambios, que dan comienzo a nuevas etapas. En esta situación se encuentra la ganadería de José Luis Pereda, tras pasar las manos de la vacada de padre a hijo. ‘El 2018 ha sido una temporada buena, en la que se ha podido observar una mejoría en el juego de los astados desde esta nueva etapa. Ha habido más toros buenos e incluso con mejores hechuras, como, por ejemplo, la corrida que lidiamos en Ciudad Real’, afirma José Luis Pereda.

‘EN 2019  hemos lidiado el primer festejo en Madrid, en la que salieron dos novillos interesantes y otro muy bueno, que se definió de salida, muy en el encaste Núñez, siempre galopando, obedeciendo y humillando. Además, en el caballo se emplearon y les dieron fuerte. Se vieron características que buscamos en esta nueva etapa como la duración, la raza y la fuerza’, asegura.

Siempre se ha dicho que el que da primero da dos veces y algo similar se produjo en esta vacada, ya que esa evolución en el comportamiento de los toros, antes citada, se pudo ver en Las Ventas, donde comenzó a lidiar la temporada 2018, en la que desde este momento nos centramos. ‘La novillada de Madrid se movió mucho y en ella salieron tres animales importantes, que destacaron por su humillación y transmisión. Lo que pasa es que es muy difícil que unos novilleros con tan pocas oportunidades triunfen con animales que tienen esos pesos y volúmenes‘, asegura.

‘Si me tuviera que quedar con una corrida en la temporada -sigue analizando el criador- destacaría la que lidiamos en Ciudad Real. En ese encierro, salieron tres toros que no me hubiera importado probarlos con las vacas. Me gustó especialmente el lote de Daniel Luque, porque salió un nº 143, que es el paradigma de toro que estamos buscando’, asegura orgulloso.

LA UNIFORMIDAD EN EL CAMPO Y EN LA PLAZA

Las buenas hechuras están presentes en toda la camada | ALBERT DE JUAN

En esta nueva etapa para la ganadería de José Luis Pereda las hechuras y la movilidad son las bases sobre las que el propietario selecciona. ‘Busco que todos los toros tenga uniformidad en el campo y en la plaza. En este proceso de cambio y rejuvenecimiento, han saltado toros que han dado más juego y con mejores hechuras, como, por ejemplo, la corrida de Ciudad Real que hemos hablado antes’, admite.

José Luis Pereda es un hombre sensato, que habla con la tranquilidad y la honestidad de quien está en contacto con el campo y con la ganadería. Sabedor de los tiempos que corren y del toreo que se realiza, en la plaza de tientas exige más a los animales en la muleta que en el tercio de varas. ‘A mí no me vale que meta el caballo empujando en el callejón y se gaste en la pelea, si luego en la muleta se para y no sirve. La faenas, actualmente, se miden en la muleta, por lo que en el caballo buscamos que cumplan, para que no se gasten’, afirma el propietario.

Esta temporada volverá a significar un nuevo escalón a superar en el proceso de rejuvenecimiento y para ello, tendrá a la plaza de toros de Las Ventas como eje de la misma. ‘Este año, volveremos a Madrid con una corrida de toros el 2 de mayo. Luego, tenemos otras seis corridas, que saldrán a plazas como Saint-Vincent-de-Tyrosse, Cabra y Motril de la Frontera’, asegura José Luis Pereda con mucha precaución, a sabiendas de que no se saben adonde se lidiarán hasta que no se embarquen.

GALERÍA DE LOS TOROS QUE SE LIDIARÁN ESTE AÑO EN EL CAMPO

Todas las fotografías que ilustran y aparecen en el reportaje y en la galería han sido cedidas por el ganadero.