icono-sumario ‘La lesión del nervio ciático es el foco de preocupación en estos momentos. Cuando me metió el pitón, quise ponerme de pie, pero la pierna no respondía a mis órdenes y me quedé sin movilidad. En ese momento, supe que era algo serio’

icono-sumario ‘Mi plazo mental, sin ser doctor, es no perderme los compromisos de noviembre

icono-sumario ‘No me pesa salir herido de Madrid porque estoy orgulloso de la actuación’

Cornada de Arturo Macías  I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

JAVIER JIMÉNEZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Arturo Macías es uno de los toreros que más ha sido castigado por los toros. Su cuerpo es un auténtico mapa, en el abundan las cicatrices propias de un hombre que se juega la vida cada tarde. Y en Madrid no podía ser menos. El diestro mexicano volvió a caer herido en Las Ventas el pasado 8 de septiembre. Un auténtico tabaco a expensas de explotar el alcance la lesión al completo.

‘Ahora mismo, lo que más me preocupa es el nervio ciático, porque todavía no puedo mover los dedos de los pies bien’, afirma tajante Arturo Macías desde la habitación del hospital en el que se encuentra ingresado tras el percance que recibió en Madrid y que le produjo una cornada de 25 cm. con grandes destrozos.

Fue una cornada fuerte que tuvo muchos desgarros musculares, además de la rotura del cuello del peroné y numerosas ramificaciones del nervio ciático. Ahora mismo me encuentro bien, aunque dolorido por el destrozo de la cornada. Espero que con el paso de los días pueda ir moviendo los dedos de los pies con normalidad. Además, me han puesto una férula que tengo que tener durante 40 días’, insiste.

Durante la conversación llama la atención que Arturo Macías apenas habla de la herida de asta de toro a sabiendas el foco de la preocupación se encuentra en esa lesión del nervio ciático. ‘La lesión del nervio ciático es el foco de preocupación en estos momentos. Cuando me metió el pitón, quise ponerme de pie, pero la pierna no respondía a mis órdenes y me quedé sin movilidad. En ese momento, supe que era algo serio’, afirma con serenidad a pesar de la gravedad del asunto.

Sin embargo, ahí también se encuentra el foco de preocupación en los médicos que se están encargando de la recuperación. ‘Los médicos han asegurado que hay que tener paciencia. Una vez que se me pase la inflamación, me harán un estudio para saber el alcance real de la lesión’, asegura.

No puede ocultar, que detrás de la preocupación existe el deseo y el ansia de volver a la cara del toro. Cuando todo el mundo piensa en el alcance real de la lesión, Arturo Macías ya tiene la mente puesta en la cara del toro. No ha salido del hospital, algo que espera que se produzca este viernes, sin embargo ya tiene la ilusión en reaparecer. ‘Mi plazo mental, sin ser doctor, es no perderme los compromisos de noviembre‘, afirma.

El momento del percance a Arturo Macías | JULIÁN LÓPEZ

ARTURO MACÍAS, OTRA CORNADA GRAVE 

La gravedad de la cornada se apreció en la plaza desde el primer momento. La hemorragia manó de la pierna del diestro y rápidamente cubrió toda la pierna hasta la media. ‘Fue una cornada grande, me sacó el músculo, me rompió la cabeza del peroné y produjo muchas del ramificaciones del nervio ciático como hemos hablado antes. Fue un golpe muy seco y eso se notó en la rotura. Imagínese la violencia del golpe para romper el hueso’, afirma.

El tono con el que refleja Arturo Macías el momento de la cornada, unido a la seguridad y el convencimiento de lo que dice, es el reflejo del concepto puro y valiente del mexicano. ‘Desde el primer momento sabía donde yo estaba y él quería cogerme, incluso yo me vi varias veces cogido antes de la cornada, porque reponía, era muy gazapón, soltaba mucho la cara… Se fue directamente a por mí. Con el pitón izquierdo me tiró y, finalmente, con el derecho me prendió’, describe. ‘No me pesa salir herido de Madrid porque estoy orgulloso de la actuación, de dar la cara y sobreponerme a las circunstancias’, afirma de forma tajante.

El cuerpo de Arturo Macías es un auténtico mapa de heridas de guerra. Cosido a cicatrices y a percances muy graves, el diestro mexicano ya mira hacia el horizonte de la reaparición. ‘Tengo 35 o 36 percances, que quitando 7 u 8 fracturas todas han sido cornadas. Además, muchas han sido graves como la El Puerto en los pulmones, la del cuello de Aguascalientes, en Sevilla... Ese es mi peaje’, concluye.

Arturo Macías, herido en Las Ventas | JULIÁN LÓPEZ


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