icono-sumario El joven peruano repasa, apenas unas horas después, otro contundente triunfo en el coso de Acho

Galdós, en imagen de archivo I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

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Decía Benjamin Franklin que ‘la perseverancia, como la energía, conquista todas las cosas’. En ello anda Joaquín Galdós. El diestro peruano volvió a triunfar en Acho el pasado domingo. Tres orejas en el esportón y su enésima candidatura para ese Escapulario de Oro que tanto se le resiste, pero sin el que subsiste porque está ‘convencido de que acabará llegando, es cuestión de tiempo’. ‘Después del año pasado, ya no tengo prisa en ganar el Escapulario, si no lo conquisté en la feria pasada con la dimensión que tuvo mi toreo y las faenas que hice… He aprendido a no tomármelo mal ni enfadarme, antes o después llegará mi momento’, reflexiona con el aval de su clamorosa Puerta Grande.

Una tarde ‘distinta a la del triunfo de 2017’. ‘No fue ese éxito soñado que sí hubo el año pasado cuajando a mis toros con un toreo redondo, no fueron dos faenas de disfrutar, esta vez hubo que tirar de corazón, de valor, porque el lote me lo puso mucho más difícil, fueron dos toros para hombres y quise demostrar que, además de saber torear, yo tampoco vuelvo la cara cuando hay que echar la moneda al aire’, advierte.

‘El primero, de Peña de Francia, se apagó pronto, se vino a menos y, aunque me echó mano con el capote, pude arañar los muletazos suficientes para dar la cara y robarle una oreja; luego, el de El Puerto de San Lorenzo fue un toro más frío de salida, fiel a su encaste ‘Atanasio’, ese tipo de animal que si te coge en otro momento en el que no estás preparado, se te va sin puntuar, porque no regalaba nada, por fortuna conseguí hacerlo poco a poco, someterlo y me ofreció ese buen fondo que llevaba dentro’, recuerda satisfecho con el recuerdo fresco de pasear las dos orejas del astado charro.

No en vano, Galdós es el otro gran exponente de esta ‘Edad de Oro’ que vive actualmente el toreo en Perú. Pero, ¿es tan complicado asomar la cabeza cuando tu carrera coincide con una figura del toreo de la talla de Roca Rey? ‘En Lima, en todo mi país, gusta mucho mi toreo, tengo mi sitio y me valoran la dimensión que estoy ofreciendo, están muy metidos conmigo desde que me abro para el primer lance de capa, es evidente que yo aún no soy una figura como Andrés, que estoy en un segundo plano dentro del pelotón de toreros emergentes que están a un peldaño de situarse en esa condición de figura del toreo que, hoy por hoy, sólo tienen seis o siete matadores’, pondera el diestro peruano, antes de reconocer que existe rivalidad con su paisano.

‘Perú ha vibrado cada vez que hemos toreado Roca Rey y yo juntos, porque ha habido sana competencia, porque a mí me motiva aún más medirme en el ruedo con él, por eso este año quizás echo en falta en los carteles haber toreado con él, pero somos dos espadas jóvenes y, que la afición no se preocupe, puesto que seguro que vamos a compartir y dar un montón de tardes buenas de toreo juntos a la afición’, pronostica insistiendo en que se siente ‘respetado‘ cada paseíllo que trenza en el país andino ‘como también sucede en Francia’.

‘Más allá de ese elenco de figuras de las que hablábamos antes, que sí se les conoce más y la gente tiene metido ese perfil de cada uno, en España, al resto se nos agrupa en emergentes, pero no se termina de valorar la riqueza del concepto de cada uno, aquí le dan valor al sello que imprimo a mi toreo’, valora agradecido.

Estos aldabonazos refrendan los argumentos de su temporada europea, donde Galdós tuvo destacadas actuaciones en ‘Algeciras, Bayona y, sobre todo, Granada’. ‘Hubieran sido todavía más contundentes si la espada hubiera funcionado como el domingo en Acho, pero la impronta ahí se quedó y la próxima temporada tendré argumentos para regresar a esos ruedos de nuevo, porque si algo ha distinguido mi temporada ha sido la regularidad, de 23 tardes… Hubo 17 Puertas Grandes’.

Varias de ellas llegaron a las puertas de Madrid (Torrejón de Ardoz, Las Rozas, Majadahonda, Pozuelo, San Martín de Valdeiglesias…), donde ‘este año no rodaron las cosas’, pero ‘llegará‘. ‘En la periferia, con esos triunfos he logrado llamar la atención y seguro que el principal puerto también lo conquistaré, no puedo olvidar que no llevo ni tres años de alternativa, así que estoy en un puesto privilegiado para ese poco tiempo que llevo’, concluye.