La plaza de toros de Valladolid I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

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Alberto López Simón paseó sendas orejas de su lote y abrió la Puerta Grande en la quinta de la Feria de la Virgen de San Lorenzo, en Valladolid. El madrileño, que destacó con la diestra en el segundo, cuajó a un quinto, premiado con la vuelta al ruedo, del que debió pasear los dos trofeos de no ser por un metisaca previo a la estocada.  Faenón de El Cid, acero romo, de un enclasado toro de El Pilar, que lidió una importante corrida en el coso pucelano.

Bien presentado, el segundo de la tarde alcanzó a un monosabio y se ensañó con él en el suelo a la salida del peto. El de El Pilar lo hirió en la parte posterior del muslo. Después López Simón dibujó una faena en la que el toreo fundamental estuvo basado en la mano derecha. Buenos muletazos en redondo, donde el toro respondió con mayor transmisión. Certero con la espada, paseó un trofeo.

Bravo y codicioso de principio a fin fue el quinto de El Pilar. Un ejemplar que cumplió en los primeros tercios y persiguió la muleta con celo de principio a fin. López Simón, a base de dejarle la muleta muy puesta y ‘talonear’, sin perderle pasos, ligó las tandas con mucha transmisión. Hubo profundidad en muletazos de llenos de hondura y limpios. Buena faena, de premio mayor, de no ser por un metisaca previo a la estocada. Oreja y vuelta al ruedo para el toro.

El cuarto, bajo y de perfectas hechuras, fue un toro definido de salida. Se desmonteró Curro Robles en banderillas. Brindó El Cid al público y en la misma boca de riego citó con la diestra, como tantas tardes, así ligó en redondo con enorme despaciosidad y muy relajado, vertical. Largo, el de pecho. Fue el preludio de la faena de mayor enjundia de lo que va de abono pucelano. Porque cuajó, al mismo nivel de esa tanda, al enclasado toro de El Pilar por ambos pitones. Pero, el acero estuvo romo y perdió el doble premio. El tendido le obligó a dar la vuelta al ruedo. 

A pesar del viento y la menuda lluvia, rompió el paseíllo en Valladolid, abrió plaza un toro de El Pilar deslucido y sin clase, con el que El Cid nunca se encontró a gusto. Se desmonteró Lipi, en banderillas, en el tercio de su vuelta a los ruedos. Su torero pudo correr la mano por ambos pitones pese al vendaval y se impuso a la gris condición de su adversario. Incluso hubo una tímida petición, todo quedó en ovación.

Más alto, pero proporcionado y bien presentado, el tercero fue un animal que manseó lo suyo en los primeros tercios. Pese a ello, Ginés Marín trató de buscarle las vueltas en la faena de muleta, a base de dejarle la pañosa siempre puesta en el hocico. Tragó bastante el torero extremeño con un animal que tuvo cierto peligro en las contadas embestidas que regaló. Pese a ello, no hubo opción. Silencio.

Cerró plaza el ejemplar con más complicaciones del notable encierro de El Pilar. Un toro reservón y que nunca ‘descolgó’ en los engaños. Pese a ello, Ginés Marín quiso dar un paso al frente y le buscó las vueltas. Porfió sin premio, porque la falta de entrega del toro, deslucido y a la defensiva, resultó clave en el devenir de la faena. Ovación.

Hierro de El Pilar - España Plaza de toros de Valladolid. Quinta de la Feria de la Virgen de San Lorenzo. Un tercio de entrada. Toros de El Pilar, bien presentados y hechurados. Destacaron el 4º, enclasado y de dulce embestida; y el 5º, número 134, de nombre ‘Deslumbrante‘, colorado y de 482 kilos, premiado con la vuelta al ruedo. logo-mundotoro-fichas-crónicas
El Cid, ovación y vuelta al ruedo.
López Simón, oreja y oreja.
Ginés Marín,  silencio y ovación.Incidencias: En banderillas, saludaron Lipi en el primero y Curro Robles en el cuarto.

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