El Juli, la faena de Alicante I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

JOSÉ MIGUEL ARRUEGO > Alicantelinea-pie-fotos-noticias

El Juli cortó las orejas a ‘Diablito‘, pero eso fue lo de menos. Puso en pie al público alicantino, pero tampoco eso fue lo importante. Lo que caló fueron las formas, el modo de torear y cuajar al enclasado toro de Garcigrande, la suavidad de los vuelos, la casi ausencia de toques, el compás, la manera de acompañar e irse detrás de la embestida. Toreo mecido al mejor toro de una corrida que tuvo nobleza pero no le sobró la raza.

Peleó el quinto de bravo en varas y a la muleta llegó con clase, embistiendo con ritmo y profundidad, pero El Juli lo toreó superior. Acompañando la embestida casi sin toques, pulseando y recreándose en cada muletazo, deletreados con la figura erguida y relajada, sin atisbo alguno de crispación. Hubo cadencia en las formas y sutileza en el modo de ‘acariciar’ cada una de las embestidas en las que el torero madrileño se recreó casi hasta escuchar un aviso cuando aún estaba toreando. Las dos orejas fueron inapelables. Como la vuelta al ruedo al toro, indiscutible.

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