icono-sumario El criador toledano puso en lo más alto la ganadería de El Ventorrillo y, tras venderla en 2005, volvió a lidiar en Madrid con otra divisa de su creación: El Montecillo

El ganadero Francisco Medina I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

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El ganadero Paco Medina ha fallecido esta madrugada del sábado al domingo a los 85 años de edad en Toledo, después de una larga enfermedad, que le había acompañado en sus últimos meses de vida. Los restos mortales del actual propietario de El Montecillo, hierro de su creación, y alma mater de El Ventorrillo, su gran aportación como ganadero, serán velados en el Tanatorio de la Ciudad Imperial.

Medina comenzó su aventura como ganadero en 1992, fecha en la que adquirió una punta de reses a Juan Pedro Domecq. Desde ese momento, comenzó a cincelar su sueño en sus dehesas de la localidad toledana de Los Yébenes. Allí, en El Robledo de los Osillos formó una gran ganadería que puso en lo más alto en poco tiempo, merced a sus éxitos ganaderos en Madrid.

En buena medida, esos triunfos comenzaron a fraguarse en las múltiples y notables novilladas lidiadas en el coso venteño, donde numerosos utreros fueron ovacionados, amén de ser gran protagonista en la célebre tarde del impactante debut en San Isidro como novillero de Alejandro Talavante, pusieron en órbita su divisa.

Y es que el torero extremeño mantuvo un especial idilio con el hierro de El Ventorrillo. Así, Talavante se encumbró definitivamente en Madrid con ‘Cervato‘, un bravísimo ejemplar al que cuajó al natural en 2011, que fue premiado con la vuelta al ruedo. Tampoco conviene olvidarse de ‘Cantinero‘, otro toro de nota, lidiado en 2003 por José Ignacio Uceda Leal en el coso neomudejar. O de ‘Fantasmón‘, al que Matías Tejela desorejó en el San Isidro de 2004.

Colocado el hierro en la elite ganadera en apenas una década, Paco Medina optó por vender toda la ganadería y su finca al empresario Fidel San Román en 2005 después de una oferta que él mismo calificó de ‘irrechazable’. Tan sólo se quedó con una punta de unas 70 vacas sin tentar y 4 sementales. A partir de esta materia prima, formó El Montecillo. Su actual ganadería.

Con ella, volvió a lidiar en San Isidro en 2011. Y es que fue ‘su’ Madrid, pues a Medina se le puede definir como ‘ganadero de Madrid’, donde volvió a lograr la mayor notoriedad con este nuevo hierro tanto en novilladas -donde destacó la lidiada en la Feria de la Comunidad de 2013 con Emilio Huertas como protagonista- como en corridas de toros.

Desde Mundotoro queremos transladar a su familia y amigos nuestras más sinceras condolencias por tan triste pérdida. Descanse en paz.