icono-sumario José Antonio Baigorri desvela los destinos de la próxima camada, a la vez que hace un recorrido por la campaña pasada

Uno de los novillos lidiados en Pamplona I SERGIO RECUEROlinea-punteada-firma1

JAVIER JIMÉNEZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Corría el año 2002 cuando José Antonio Baigorri decidió comprar 44 vacas y dos sementales de Gerardo Ortega y eliminar todas las reses que poseía, cuya prodecencia era de El Puerto de San Lorenzo.

Fue en este momento cuando el proyecto de José Antonio Baigorri empezó a construirse con mimbres de Gerardo Ortega, a los que luego se le unieron otras líneas prodecentes de Luis Algarra y Marqués de Domecq, para dar lugar al encaste actual de la Ganadería de Pincha.

Poco a poco José Antonio fue seleccionando su concepto de bravura hasta que el año pasado dio el salto a las ferias de primera con novilladas. El debut: Pamplona. ‘Lidiar allí fue una gran satisfacción, porque es nuestra plaza, somos de allí y todo lo que ocurre en ese coso tiene mucha repercusión’.

‘Luego en la novillada hubo de todo. Algunos novillos nos gustaron, pero hubo otros que no salieron como estamos buscando‘, confiesa el ganadero.

 La Ganadería de Pincha se presentó en Pamplona | SERGIO RECUERO

Después de Pamplona, la ganadería navarra lidió dos novilladas con picadores y tres sin caballos. ‘La temporada fue muy positiva, porque lidiamos dos novilladas buenas en Mugron y Lodosa. Además, en las novilladas sin picadores recibimos el premio en San Adrián y una mención especial en Aldeanueva del Ebro por no lidiarse completa‘, admitió.

Poco a poco. José Antonio Baigorri sabe que las prisas no son buenas y que en la cría del toro bravo los pasos deben ser firmes y seguros. Por eso, para la temporada 2019 en los cercados de ‘El Ontanal’ se preparan 24 novillos para festejos picados y tres novilladas sin los del castoreño. ‘Es una camada bonita, en la que lidiaremos en Pamplona, Peralta, Lodosa. Esperemos que los resultados igualen a los de la pasada campaña’, asegura el criador navarro.