icono-sumario ‘Ayer me quitaron los puntos que tenía en la cara interior del muslo, porque lo tengo abierto por los dos lados’

icono-sumario ‘No me puedo sentar y dejar caer las piernas hacia abajo, sino que siempre tengo que tener las piernas estiradas’. 

icono-sumario ‘Cuando llegué me entregué a las manos de los médicos y tuve una sensación casi placentera por la tarde que había conseguido y porque me había cogido porque me jugué la vida’

Momento de la cornada a Galdós I @GALDOSOFICIALlinea-punteada-firma1

JAVIER JIMÉNEZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Cuando la temporada sigue su transcurso existen historias calladas de toreros que han sufrido un percance. Personas que han caído y poco a poco, en silencio, comienzan a levantarse con la mirada fija en los rizos del toro. Este es el caso de Joaquín Galdós, torero peruano que sufrió uno de los percances más fuertes de la temporada en la plaza francesa de Bayona. Eso sería el 1 de septiembre y en apenas 15 días días la evolución es espectacular y la reaparición está cada día más cerca. La recuperación de Joaquín Galdós es de aquellas historias dignas de ser alabadas por el coraje y la fuerza que transmite en sus palabras. Es el discurso de un hombre que hace apenas 15 días salía con el muslo abierto de una plaza de toros, pero que hoy mira con ilusión al futuro, que de nuevo, pasa al lado del toro.

‘Al ritmo que estoy evolucionando ahora tengo fe para que el 18 o 19 de septiembre pueda volver a entrenar y reaparecer el 21 en Majadahonda‘, asegura Joaquín Galdós con total seguridad. Sí, veinte días después de sufrir uno de los percances más fuertes de la temporada de Bayona y que dejó un auténtico parte de guerra Joaquín Galdós quiere volver a la cara del toro. ‘Los médicos me dijeron que me fuera olvidando de torear en España este año. Por supuesto, sí que me dijeron que para Lima estaría preparado porque es el 10 de noviembre. Me avisaron que como el destrozo muscular es muy grande, me iba a costar mucho la rehabilitación aunque lo bueno es que yo empecé muy pronto con ella. Cuando llegué de Francia fui poco a poco, y a pesar de los fuertes dolores, haciendo ejercicios, subiendo escalones muy despacio, intentando andar con la muletas… Con estas pequeñas cosas adelanté mucho tiempo a la recuperación y ahora voy mejorando poco a poco, esperando el momento para poder ir a torear una becerra’, asegura.

Ayer me quitaron los puntos que tenía en la cara interior del muslo, porque lo tengo abierto por los dos lados. En dos o tres días espero que me quiten los puntos de la cara interna, por ahí entró el pitón y por eso hay más riesgo de que la herida se abra. El estado de la herida es muy bueno y ahora mi objetivo está en trabajar la musculatura, ganar fuerza en la pierna, estabilidad… Ayer también empecé a dejar las muletas e ir andando poco a poco’, insiste el peruano consciente de todo lo que conlleva una recuperación de este calibre.

Parece mentira que veinte días separen a un torero caído de otro victorioso. La batalla no está siendo fácil, ni los médicos apostaban por una recuperación tan breve. ‘Mi idea de reaparecer en Majadahonda no es lo más recomendable, pero tengo la necesidad de vencer a los percances, porque no es la primera vez ni va a ser la última en que me vea en una situación así. Alomejor no llegaré al cien por cien, pero ahí es donde hay que intentar que no se note nada. Cuando uno sale a la plaza, nadie tiene en cuenta todo lo que uno ha pasado’, afirma.

Por detrás del convencimiento en el discurso, Joaquín Galdós sufre intensas y dolorosas jornadas de rehabilitación. ‘Ahora mismo, me encuentro yendo mañana y tarde a la fisioterapia. Lo que pasa es que en la pierna, a la altura de la rodilla, tengo mucha inflamación y entonces no tengo mucho juego en la rodilla, por ejemplo, no me puedo sentar y dejar caer las piernas hacia abajo, sino que siempre tengo que tener las piernas estiradas. Poco a poco, voy fortaleciendo el músculo a través de los estiramientos y de pequeños ejercicios. Las sesiones son muy duras, estoy pasando dolor, pero vale la pena porque mi intención es volver a torear antes de que acabe la temporada en España. La otra opción era reaparecer en Lima, pero creo que estás cosas hay que vencerlas cuanto antes y volver a la cara del toro’, asegura el peruano.

BAYONA, UNA GRAN TARDE A LA SOMBRA DE LA CORNADA

Vídeo de la actuación del diestro en Bayona | MUNDOTORO

El momento del percance enmudeció al público presente en la plaza de toros de Bayona. El derrote seco con el que perfora al diestro peruano en el primer encuentro y la violencia con la que el astado de La Quinta voltea al peruano en el segundo embite dejaron con el corazón encogido a los allí presentes. Galdós fue consciente desde el primer momento de la gravedad del percance. ‘Primero me asusté porque en el momento que llego a la enfermería de la plaza siento una cornada que va desde la rodilla hasta la pelvis. Noté el destrozo muscular por dentro y mucho dolor. Es más, dije a los médicos, antes de que me explorasen, que tenía como mínimos dos trayectorias y una de ellas era de más de 25 cm.‘, asegura con aparente impavidez y desgarro.

El día de mi triunfo el año pasado fue cuando sucedió la grave cornada a Thomas Joubert. En esa plaza había vivido momentos que recuerdo con mucho dramatismo, también porque las cornadas en la carne de los compañeros las vivimos peor que cuando nos ocurren a nosotros mismos. Me impactó mucho esa cornada y ese día vi la profesionalidad de los médicos. Sabía que estaba en buenas manos y por mucho que tuviera que pasar diez días en la cama de un hospital sabía que mi vida no corría peligro y eso me dio una sensación de tranquilidad que cuando llegué me entregué a las manos de los médicos y tuve una sensación casi placentera por la tarde que había conseguido y porque me había cogido porque me jugué la vida’.

Además, era la última corrida de toros que toreaba este año en una plaza de primera, entonces, de alguna forma, quieres entregarte de una manera especial y por lo menos esta cornada no me hizo perderme una feria de gran importancia aunque cualquier corrida te duele ya que lo que quiere uno es torear y en el momento que estoy lo necesito’, asegura.

Llama la atención como apenas se habla de la gran dimensión que cuajó Joaquín Galdós en Bayona. Es normal que un percance de este calibre ensombrezca el resto de la tarde, pero ahora es el momento de detenernos en la gran dimensión con los santacolomeños de La Quinta. ‘Creo que al final el resultado no hace justicia con la tarde porque con la cogida la gente se asustó y luego además el toro tardó en caer. A ese toro le corto una oreja y perdí otra del tercero, porque no se echó y fallé con el descabello. Creo que la tarde fue muy completa para la condiciones que tuvieron mis toros. Estuve a buen nivel y creo que es una tarde que me a dar mucho. En España puede que tenga menos repercusión, pero fue una actuación muy importante en mi carrera. Tanto en Bayona como en Beziers son dos plazas importantes de primera en Francia y creo que he dado un paso hacia adelante como torero en ambas’, insiste.

Momento de la cornada de Joaquín Galdós en Bayona | ROLAND COSTEDOAT

El triunfo se fue en la suerte suprema en su primer toro. La raza torera de Galdós no permitía otro fallo. Por eso se volcó en la suerte. Se fue de frente, sin aliviarse y se tiró a entrar o a morir. La estocada en su total definición. La más absoluta muestra de entrega hacia el toro. ‘En mi primer toro entró media espada y me atasque con el descabello. Cuando ya pasas por eso varias veces, como por ejemplo en Sevilla, te entra un momento hasta de ansiedad porque con lo que cuesta torear un toro cabrea que por cosas pequeñas te quedes sin triunfo que es ahora mismo lo que necesito. Eso es algo que no puede pasar’.

Entonces, en ese momento, tiré para adelante y me tiré a matarlo, por eso te digo que no me afectó para nada la cornada. Sé porque me cogió y sabía que el toro me podía enganchar en cualquier momento. Hice el esfuerzo, me tiré recto y fui totalmente orgulloso por lo que había conseguido cuando iba camino de la enfermería’, afirma con cierta emoción.

LIMA, PUNTO FUERTE DE LA TEMPORADA AMERICANA

La temporada europea ya marcha hacia un declive de festejos que terminará dentro de un mes. Joaquín Galdós tiene varios frentes en su punto de mira: la recuperación, posterior reaparición y posteriormente su temporada americana. ‘Ahora mismo mi objetivo es intentar torear las cuatro corridas de toros que me quedan en España, ser capaz de llegar a esas citas y volver a medir y ponerme en el sitio, para estar al nivel de los últimos días. Coger esa confianza para así irme a Lima con la conciencia tranquila de haberme repuesto a la cornada en plazos imposibles. Para eso estoy trabajando mañana y tarde’.

‘Lima es unas de las citas claves de todo el año. Siempre es una plaza en la que me he encontrado fenomenal, a pesar de la responsabilidad que produce estar anunciado en mi tierra. Si hay una plaza que me ha podido ver en mi plenitud en los últimos años ha sido la plaza de toros de Lima. Me motiva mucho porque la gente espera mucho de mí, voy dos tardes con carteles de mucho interés, con la presión de estar anunciado con dos ganaderías familiares. Al final es una responsabilidad doble, pero cuando uno es torero, siempre lo primero eres tú y luego ojalá que el ganado de la tierra responda’, concluye.

Galdós, de camino a la enfermería | @GALDOSOFICIAL


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