icono-sumario Tras dejar una notable dimensión en sus dos paseíllos de este año, toreará en Las Navas del Marqués, Gavilanes y La Solana, en julio, y otras ocho más en agosto

Vídeo de la preparación de Mario Sotos I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

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Es su gran objetivo. Entre ceja y ceja. Mario Sotos quiere regresar a dos escenarios en los que es consciente de que su carrera puede ‘salir relanzada’. ‘Volver a Madrid y Albacete son mis grandes alicientes, ojalá pueda conseguir hacer el paseíllo en las dos, también me ilusiona volver a Cuenca, porque me crié allí hasta los doce años, pero entrar en los carteles de esas dos primeras plazas sería fundamental para coger ambiente de cara a la alternativa‘, reflexiona.

En este sentido, el novillero albaceteño querría recibir el doctorado ‘a comienzos de la próxima temporada’. ‘Por eso, necesito dar los mayores toques de atención posibles, para despertar interés en mí, he ofrecido una buena dimensión, a pesar de la espada, en las dos novilladas que he toreado -Villamanta y Talamanca-, una con utreros de Monteviejo, y triunfé en un festival con figuras ante un novillo de Hermanas Azcona, ahora tengo un buen número de novilladas en verano y espero que sirvan para entrar en Madrid y Albacete‘, explica.

Con este objetivo hará su paseíllo en las localidades manchegas de Gavilanes y La Solana así como en Las Navas del Marqués (Ávila) este julio, luego hay otras ocho novilladas más cerradas para agosto: ‘Debo funcionar en ellas, porque es la llave para abrirme paso en las ferias de novilladas de septiembre y en Albacete, que es mi plaza, además, en Madrid, he toreado tres tardes, di una vuelta al ruedo en una de ellas y tal y como está el escalafón de novilleros sería primordial volver a Las Ventas, porque es la que pone en órbita a los novilleros ahora mismo para el resto del circuito de ferias’.

Mario Sotos, para lograrlo, se muestra convencido de sus posibilidades, apoyado en un concepto ‘basado en la pureza‘. ‘Busco siempre de torear lo más puro posible, que hay naturalidad delante de la cara del novillo, que haya verdad y que el trazo del muletazo sea lo más largo posible‘, concluye.


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