icono-sumario El joven novillero, que se encuentra inmerso en su recuperación del percance sufrido en Guadalajara (México), repasa las sensaciones, los resultados de su temporada y las ilusiones que le levantan el futuro

Isiegas, en Las Ventas I JULIÁN LÓPEZlinea-punteada-firma1

JAVIER JIMÉNEZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Jorge Isiegas todavía se recupera del percance sufrido en Guadalajara (México) el pasado mes de octubre. Una vez que se han retirado los puntos, al diestro maño le espera el proceso de rehabilitación, para estar a punto para la temporada 2019.

Era la tarde de su debut en tierras mexicanas, y el novillo de su presentación le arrolló en el primer lance con el capote. ‘Lo primero que te da es rabia, porque después del viaje hasta allí y que el primer novillo te arrolle nada más salir, pues es mala suerte. Luego, más en frío, te das cuenta que son cosas del oficio’, admitió.

Siempre hay algo bueno dentro de lo malo. Por ejemplo, esta temporada he tenido tardes de triunfo y otras muy duras, pero en esas circunstancias son en las que tienes que estar y afrontarlas con la mayor entereza y ánimo posible. Los momentos malos son parte de la profesión y superar los percances forma parte y está dentro del carnet de ser torero’, aseguró.

A pesar de la dureza del impacto, los médicos le dieron dos soluciones: guardar reposo durante tres meses con el brazo quieto o someterse a la operación. El diestro siempre lo tuvo claro y decidió la intervención quirúrgica, que consistió en ‘abrir toda la parte del hombro, colocar dos placas de titanio y ocho tornillos para fijar los huesos, ya que tenía la clavícula partida en tres partes’, aseguró Isiegas.

Era la primera toma de contacto con la característica embestida mejicana, ya que nunca ha tentado en el campo bravo mexicano. ‘Fue todo muy deprisa, me llamaron para la sustitución y todo fue deprisa y corriendo. Salimos de Madrid el 5 de octubre y toreábamos el 7 de octubre en la localidad mexicana de Guadalajara. Los dos días antes del festejo estuvimos viajando en avión y en autobús. Después de la operación, estuve ingresado tres días en el hospital y nos volvimos a España’, declaró.

A pesar del final agridulce de la temporada, Jorge Isiegas se muestra satisfecho con los resultados. ‘Ha sido una temporada de menos a más. En mi paso por Madrid, al margen de las orejas, fue muy bueno y di una dimensión buena, a pesar de no cortar ningún trofeo por el mal manejo de la espada. Luego, en las ferias de novilladas como Villa del Prado, Villaseca de la Sagra, Moralzarzal, y Azuqueca de Henares he podido triunfar’.

‘También, he tenido tardes buenas en Las Matas, Casarrubios del Monte, Valdetorres de Jarama o Cella… El punto más negativo de la temporada fue la mala racha que tuve con la espada, pero ya la superé. Al final de la temporada mi balance es positivo, porque al margen de las orejas, he evolucionado como torero y como persona a la hora de asumir las cosas cuando vienen de cara o en contra’, admitió.

El diestro maño combina ‘un poco regular’ su carrera taurina con la universidad, donde está estudiando Administración y Dirección de Empresas. ‘Nunca he tenido dificultad y en la universidad los primeros años los aprobé con facilidad. El problema viene cuando te ves anunciado en plazas importantes, porque todo cambia: te acuestas y te levantas pensando en el toro y cuando estás en clase, no puedes quitar tu mente de lo que amas. Al final, con lo único que encuentras sentido a tu vida es con él, pero es una promesa que hice a mis padres y tengo que seguir con ella’, afirmó convencido.

La juventud, la afición y la ambición de Jorge Isiegas hacen que el diestro ya se encuentre mentalizado para la próxima temporada. ‘Me gustaría recuperarme lo antes posible y evolucionar mucho este invierno como torero. En cuanto a lo profesional, me encantaría tomar la alternativa más pronto que tarde’, declaró ilusionado.