icono-sumario ‘El toreo, con otro tipo de contrato y con otra oferta y costes podría ser rentable, claro’

‘ Las Ventas, quede claro, es el inmueble del ámbito cultural de propiedad pública mas rentable de la Unión Europea’ I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

EDITORIAL> Madridlinea-pie-fotos-noticias

Roto el silencio, todo parece escándalo, pero sólo es un silencio roto. Las Ventas, hoy y desde hace años (incluidos los últimos de la anterior empresa) desde el punto de vista empresarial, es un lugar de pérdidas. Y lo es por dos razones. Una, porque el pliego o las exigencias que la Comunidad de Madrid redactó para su gestión se tradujeron un una subasta casi especulativa. Dos, porque, además, el pliego estaba trucado: la explotación del inmueble para eventos no taurinos con un gran potencial de facturación, no se ha cumplido. Pero no es un déficit del toreo, quede claro. La explotación relativa a lo taurino jamás es la causa principal de esta situación.

La empresa actual ofertó una plica al alza en sus costes, basándose en un estudio de ingresos y gastos que se extraían de un pliego de condiciones que ofrecía la explotación íntegra del inmueble: toros y lo que no fueran toros. Hay que hacer constar que su cálculo de ingresos había sido pervertido por un truco o trampa: que la explotación ofrecida no era cierta ni posible y que sólo se podría facturar y explotar el coso con los festejos taurinos.

Las Ventas no cumple las normativas de seguridad actuales que se exigen para dar una serie de espectáculos al aire libre. El público y aficionado ha de saber que la licencia o permiso para dar toros es potestad última de la Comunidad, por ser propietaria del coso. Pero que ésta no puede visar permisos para otras explotaciones y eventos en los que el encargado de dar permiso es el Ayuntamiento. Y los peritos del mismo dicen que el recinto no es apto en cuestiones de seguridad (Es curioso, parece que la seguridad de 23.000 almas que van a los toros necesita de menos seguridad que los 10.000 que van a un concierto).

No se trata entonces de afirmar lo que algunos afirman en las redes sociales tras las declaraciones de Simón Casas, bastantes nítidas, por otra parte en lo que se refiere a este asunto. El toreo, con otro tipo de contrato y con otra oferta y costes podría ser rentable, claro. Pero es inviable que ingrese lo suficiente como para pagar el daño caudado por un contrato de explotación castrada.

Casas dice la culpa y, por tanto señala al culpable, guste o no. Y guste o no, estamos ante una situación de un más que aparente incumplimiento de contrato. La Comunidad de Madrid dio por bueno algo que no era bueno: el asunto de los eventos no taurinos, y los incluyó en el objeto y valoración de explotación y negocio. Y, dado que la explotación conjunta no ha sido posible, una gran parte de los ingresos no han sido posibles. Ergo la explotación ‘amputada’ de la plaza, es una explotación de pérdidas.

Esta perogrullada no puede hacer responsable a ‘lo taurino’ sino a una mera deficiencia. Animalistas, prohibicionistas y bucaneros enemigos del toreo no pueden argumentar que el toreo es deficitario en Madrid. Mienten. Las Ventas es un inmueble con unas características de aforo, clientes, localización, ubicación, estética… que pueden hacerlo muy efectivo a la hora de añadir a la explotación taurina otro tipo de espectáculos. Si se pudieran dar, que no se puede. Por tanto el pliego, o fue un mal cuento de la lechera o fue una sobredosis de avaricia. De la que sale perdiendo el toreo y pagando los platos rotos, el toreo. Victima, no causa.

Un día quimérico o quizá próximo, las instituciones y administraciones de las plazas tratarán al toreo y a la Tauromaquia como lo que un día los responsables de las mismas instituciones decidieron: como un Bien de Interés Cultural. Un mínimo examen sobre los derechos y responsabilidades que las administraciones (como la de la Comunidad de Madrid) tienen constitucionalmente respecto a los BIC, saca en cero en el caso del toreo. Los pliegos solo buscan el ingreso del dinero, jamás un trato de Bien Cultural. Nunca una ley fue tan ostentosamente incumplida, incluso en su vertiente de responsabilidad Constitucional. Nunca lo fue y lo fue tan en silencio, porque nadie dice nada. Roto el silencio, a ver si de una vez por todas, los pliegos de explotación de los concursos de las plazas se acomodan a algo más que al mero ingreso.

Si se acomodan a la realidad y a las necesidades de la Tauromaquia. Que es una gestión cultural/industrial que puede vivir por si sola si no se juega a estrangularla económicamente. Las Ventas, quede claro, es el inmueble del ámbito cultural de propiedad pública mas rentable de la Unión Europea. Pero ha habido y sigue habiendo un mal trato y una pésima gestión administrativo política de este coso y de tantos otros.

Sin duda alguna algo ha cambiado hacia esa mejora. El discurso del toro dentro de lo rural y su afectación hacia el voto, puede variar esta situación servil. No se trata de una ‘politización del toro’. Esta ya había llegado desde el mismo momento en el que ciertos partidos ofertaron a sus votantes la prohibición de los toros. El toreo no se politizó sino que fue politizado. Primero fue estrangulado en lo económico con pliegos de condiciones de explotación aberrantes. ¿Se imaginan al cine y al teatro, el baile, la danza, con estas condiciones político/empresariales? Habrían cerrado hace tiempo.

El toreo, en silencio, trató de ‘pagar’ su derecho a existir aceptando esas condiciones económicas brutales. Fue un siervo fiel de la norma a sabiendas de que era siervo esclavo. Pero una cosa es pagar por vivir, pagar por poder torear, y, otra muy distinta, aceptar que, encima, te prohíban. Y ante este panorama es que el toro entró en el voto y en el discurso del voto. Roto el silencio, será bueno llamar a cada cosa y coso por su nombre y esperar que el día 26 y el día 28 haya cordura. En los que van a votar y en los que saldrán elegidos.