Resumen de la cuarta de la Temporada Grande I PLAZAMEXICOlinea-punteada-firma1

MUNDOTORO > México (CDMX)linea-pie-fotos-noticias

Sergio Flores y La México. Un idilio que no atisba ocaso. Flores había recibido el premio Manolo Martínez al triunfador de la pasada Temporada Grande tras el paseíllo y, minutos después, justificó el porqué. Fue notable la dimensión del joven de Tlaxcala, que paseó una oreja del buen sexto tras ‘pinchar’ otra del exigente tercero. En las Antípodas, El Payo, de nuevo herido en La México. Un viacrucis, su paso por la Temporada Grande. Esta vez, en la axila derecho por el peligroso segundo de un serio y variado encierro de Xajay, con el que Urdiales, con los tres toros más descastados, no tuvo opciones.

Así, cerró plaza un cárdeno claro con más romana que sus hermanos, aunque algo más agradable por delante, acapachado. Hubo buenas verónicas a pies juntos de Flores y la media fue excelente. El quite, por el mismo palo. Brillantes, Gustavo Campos y Fernando García, que se desmonteraron con las farpas, aprovechando el buen son del ‘Xajay‘.

Brindó al tendido y, allí, en los medios, comenzó a torear en redondo. Corrió la mano por ambos pitones exigiendo al toro, con ritmo, transmisión y que lo quería todo por abajo, en muletazos de mano baja por ambos pitones. Más rotundidad, en redondo. Acortó las distancias con firmeza en el tramo final con el toro más aplomado y, en esos terrenos, convirtió las ya medias arrancadas en muletazos. El epílogo, por ceñidas manoletinas. Tras pinchazo, dejó una estocada contraria, suficiente para asegurar su trofeo.

De nombre ‘Silverio‘, el tercero fue otro toro bien presentado de Xajay, que lidió sobre los pies en el saludo de capa. A favor del toro, encastado y con celo. Se desmonteró Fernando García, en banderillas. Brindó a Antonio Pedrosa, su mentor en España desde novillero, y comenzó con poder por doblones para someter a un toro exigente, de apuesta.

Echó la moneda Flores y logró cuajarle varias tandas estimables en redondo. Hondas, rotundas, tandas de media docena de derechazos y el de pecho. Exigente el cárdeno, con aplomo el de Tlaxcala. La oreja era suya, pero la espada cayó atravesada y marró con el descabello. Fuerte ovación tras petición.

Regresaba al embudo de Insurgentes, Octavio García ‘El Payo’ tras recibir una cornada en este mismo escenario en la apertura de la Temporada Grande. Renqueante aún, pues se le abrió la herida en Querétaro apenas 48 horas antes. No volvió la cara con un segundo más estrecho de sienes y largo, que tuvo genio y se quedó además crudo tras el peto. Dibujó buenos lances con el percal y, en el primer muletazo en redondo, el toro, con mucho sentido, lo prendió de un seco derrote en la axila derecha. Pasó a la enfermería, pero regresó tan mermado como heroico para, sin preámbulos, acabar con un burel cada vez con más peligro. Silencio tras aviso.

No tuvo suerte Urdiales en su regreso al embudo tras esa faena recordada de hace dos años en su confirmación. Rompió plaza un ‘Muñeco‘ serio y bien presentado de Xajay, cárdeno y veleto, que empujó sobre un pitón en el peto y blandeó lo suyo en los primeros tercios. Lo mimó El Víctor en buena brega y Diego Urdiales, a base de provocarle la embestida siempre, pudo firmar una faena medida, porque le faltó empuje al burel pese a su nobleza, en la que dejó templados y despaciosos derechazos sueltos. Por el izquierdo, le faltó recorrido. Estocada desprendida. Silencio.

El cuarto fue un castaño muy serio y cornipaso que recibió el riojano de Arnedo con mecidas y cadenciosas verónicas. La media, superior. Luego, le faltó clase al toro, que no se empleó en exceso en los primeros tercios. Corroboró esta tendencia en la muleta de Urdiales que tejió una faena basada en el toreo al natural. Hubo dos tandas estimables con esa zurda, pero luego, el toro, desfondado, se paró y se defendió lo suyo, por lo que la faena no terminó de prender en los tendidos. Falló con los aceros y fue silenciado.

No se corrió turno y lidió dos toros seguidos Diego Urdiales para hacerse cargo del sardo quinto, una vez que El Payo no pudo regresar de la enfermería. Fue un toro muy serio, pero vacío en sus embestidas. Sin clase ni entrega, pasó una y otra vez atendiendo a los cites del español, que lo probó con oficio por ambos pitones, pero no logró calar en los tendidos. Silencio.

Hierro de Xajay - México Plaza México (CDMX). Cuarta corrida de la Temporada Grande. Un tercio de entrada. Toros de Xajay, desiguales, aunque bien presentados. Les faltó clase y fondo en el último terciom salvo al 3º, encastado y exigente, de apuesta. Incidencias: En el 3º, se desmonteró en banderillas, Fernando García, que repitió en el 6º, junto a Gustavo Campos. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Diego Urdiales, ovación, silencio y silencio en el que mató por El Payo.
El Payo,
silencio tras aviso y herido.
Sergio Flores,
fuerte ovación tras petición y oreja.