Vídeo resumen de la corrida del 15 de agosto I PLAZA 1linea-punteada-firma1

ALFREDO FERNÁNDEZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

La inspiración de Juan Ortega y un toro de (casi) 700 kilos fueron los protagonistas de la tradicional corrida del Día de la Virgen de La Paloma. Una fecha que tan buen “bajío” tuvo y que lanzó a muchos matadores, no pudo tener hoy continuidad por el escaso juego de un encierro con mucha romana de Martín Lorca al que le faltó raza y la clase necesaria para una plaza como Madrid.

Ortega fue el único en sacar rédito a la tarde, merced a su torería y a su sello de torero bueno, y estuvo a punto de pasear una oreja del tercero de no ser por sus fallos con los aceros. Robleño, muy por encina de su lote, contó con buenos pasajes en su primer turno. Disposición de Ritter, que volvía a Madrid después de su percance en San Isidro y se estrelló con el peor lote.

El tercero tuvo la nobleza y la raza al límite y el sevillano lo supo administrar en  los tiempos, sin apretarlo, dejando verdaderos carteles de toros. El inicio de faena con un trincherazo y un molinete tuvo compás y duende. La faena de Ortega, presidida siempre por la torería y ese aire tan sevillano de este torero, tuvo el cénit en dos tandas de naturales donde Ortega toreó muy despacio, con empaque, encajado, y con un regusto que caló con fuerza  en los tendidos.

El final por bajo tuvo el cierre perfecto a una faena de mucha entidad. Tenía la oreja en la mano pero una estocada tendida y defectuosa  y varios golpes de verduguillo hicieron que la oreja se esfumara. Aún así, el público le obligó a saludar una ovación desde el tercio. El sexto de Martín Lorca resultó el más deslucido y complicado del envío. Cortó en banderillas y llegó a la muleta del sevillano cortando, midiendo y quedándose debajo. Ortega pronto abrevió viendo la escasez de opciones del animal y no pudo reeditar el sello de su primer turno.

Abrió el festejo un toro de Escribano Martín, segundo hierro de la casa que fue protestado por su endeblez en los primeros tercios. Fernando Robleño, que recogió el cariño de la afición de Madrid por sus últimas brillantes actuaciones en esta plaza, poco pudo  hacer con un animal muy condicionado por su poca fuerza y brío. El de San Fernando lo trató con mucha suavidad y siempre a favor del animal, en una labor de torero maduro. Estocada casi entera de efecto rápido. Saludó una ovación desde la boca del burladero.

El cuarto casi rozó los 700 Kg, y teniendo nobleza, le faltó pujanza para mover su corpachón. Robleño llevó a cabo una labor sólida y siempre de buena disposición. Sobre la mano derecha alcanzó los momentos de mayor brillo ante un animal que le costaba seguir las telas. Tras una estocada y varios golpes de descabello fue silenciado.

Sebastián Ritter regresaba al coso capitalino después de su percance en la pasada Feria de San Isidro. Quiso agradecer el torero colombiano a los galenos que le atendieron, D. Máximo y todo su equipo, brindando la muerte del segundo bis de Martín Lorca, que a pesar de medirse en los dos encuentros con el picador Israel de Pedro, llegó muy parado al  último tercio. Se colocó bien Ritter, siempre echándole los vuelos, pero el toro muy agarrado al piso no le ofreció posibilidades de lucimiento y su labor no pudo tomar cuerpo. Tras pinchazo y estocada baja, fue silenciado.

El sobrero de Hdros de José Luis Osborne, estrecho de sienes, tocado de pitones y astifino, que salió en quinto lugar recordó  los oriundos toros de esta emblemática  vacada. Ritter se mostró muy seguro ante un toro que no le sobraban las fuerzas, con nobleza pero pecaba de soso e informal. Ritter, con la quietud de la que siempre acostumbra, lo intentó por ambos pitones, para traerse con los  vuelos de la muleta al de Osborne, pero la embestida del toro decía muy poco. Finiquitó su labor de cuatro pinchazos y un descabello y fue silenciado.

FOTOGALERIA DEL DÍA DE LA VIRGEN DE LA PALOMA

DETALLES DE LA CORRIDA DEL 15 DE AGOSTO

Hierro de la ganadería de Martín Lorca Plaza de toros de Las Ventas. Un tercio de entrada. Toros de Martín Lorca  el 1º, de Escribano Martín y un sobrero de José Luís Osborne (5º), bien presentados, con mucha romana y amplios de caras. En líneas generales deslucidos por su  escasa raza, fuerza y empuje, les faltó fondo al conjunto. El 3º tuvo más opciones por su nobleza y calidad. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Fernando Robleño, ovación y silencio;
Sebastián Ritter
, silencio y silencio;
Juan Ortega
, ovación y silencio.

Quizá también pueda interesarte

Cuajada corrida de Martín Lorca para el Día de La Paloma