icono-sumario El diestro albaceteño hace repaso a su temporada, a la cornada de Las Ventas y la ruptura con el que ha sido su apoderado durante tres temporadas, Manuel Amador

Rubén Pinar, el pasado 12 de octubre en Madrid I JULIÁN LÓPEZlinea-punteada-firma1

JAVIER JIMÉNEZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Rubén Pinar y Manuel Amador han decidido, tras tres temporadas juntos romper con la relación de apoderamiento que los unía. Por ello, Rubén Pinar hace balance para Mundotoro de tres temporadas juntos. ‘Si no llega el triunfo en Madrid es muy difícil abrirse un hueco en más ferias. Manuel ha hecho un trabajo de la mejor manera posible, en esta etapa he estado acartelado en Madrid, Pamplona, Albacete, Arles…., pero Las Ventas es la plaza que me hace falta para dar un giro a mi carrera y cuando las cosas no salen como uno quiere es muy difícil para el que te apodera meterte en las ferias. Por eso hemos decidido separar nuestros caminos por el bien de los dos’, afirmó Pinar.

El espada albaceteño fue uno de los protagonistas de la corrida que se celebró en la plaza de toros de Las Ventas con motivo del Día de la Hispanidad. Torería y sangre definieron su actuación en el coso madrileño, ya que recibió una cornada de la que la recuperación es ‘bastante satisfactoria, aunque va un poquito despacio debido a los grandes destrozos musculares que provocó’. ‘La noches malas, que pasamos en el hospital, y los fuertes dolores del principio ya han pasado. Ahora, sólo falta que los médicos me digan que puedo empezar la rehabilitación, para ponerme poco a poco apunto’, confiensa el albaceteño ilusionado.

El oficio y la madurez del diestro salieron a relucir con el primer toro de la tarde, que lucía el hierro de Partido de Resina. Un astado, que como comenta el propio torero, ‘con el capote por el lado derecho medio obedecía y por eso empecé con la muleta con la diestra. Sin embargo en el primer pase de pecho me pegó la cornada. Me levanté y le pegué dos tandas más, que son las que pude aguantar. La estocada no fue la que yo hubiera querido, pero di la cara hasta el final’, declaró.

A pesar de todo el tiempo que estuvo colgado del pitón, Pinar no fue consciente ‘de la gravedad de la cornada’. ‘Sentía dolor pero no pensaba que era tan profunda, por eso aguanté en el ruedo hasta el final’, afirmó.

Sin embargo, el diestro no sólo destacó en Las Ventas, sino que su nombre se ha visto anunciado entre los más destacados de ferias como la de Pamplona o Albacete. ‘La temporada ha sido de menos a más. Además de Madrid, di una vuelta al ruedo en una plaza de categoría como Pamplona. Luego, en agosto, no pisé ningún coso de relevancia, pero en septiembre, pude disfrutar del toreo y cuajar una gran feria en la plaza de toros de mi tierra. Fueron dos días en los que los toros me embistieron, las cosas rodaron y encima les metí la espada, lo que me supuso una inyección fuerte de moral. La pena es no haber podido rematar la temporada como se merece en Madrid’.

‘Lamentablemente, no ha llegado el tirunfo en Las Ventas que me hace falta, pero sí que puedo decir que no me he dejado nada dentro en la primera plaza del mundo. El balance ha sido positivo y, sobre todo, no hemos vuelto la cara al compromiso que supone anunciarse en Madrid y he estado acartelado con cualquier tipo de ganadería que nos han colocado’, aseguró.

La responsabilidad de jugársela a una carta

Pinar ha desmostrado durante varias temporadas estar en un gran momento de madurez dentro de su trayectoria profesional. Además, lo ha hecho con las ganaderías denominas duras. La clave, según el propio torero, ‘es estar muy preparado para que en cuanto haya una mínima opción de triunfo saber verla y aprovecharla’. ‘En este tipo de corrida hay que ser rápido de mente y ver un vaso de agua, dónde a veces no lo hay, pero el que realmente tiene esa capacidad es el que lo logra’.

Yo estoy luchando en esa pelea, a veces lo consigo y otras veces no, pero lo estoy intentando. Soy consciente que en mi situación, este tipo de corridas es la línea que me toca ir pisando. Ójala pueda seguir triunfando y dando la cara con estos hierros, y algún día ser capaz de dar la vuelta a la tortilla, pero eso sólo lo sabe el destino. El camino que tengo no es el más facil, pero con lucha, dedicación y constancia todo se puede’, confensó el diestro.

La madurez y el oficio están presente en Rubén Pinar en la manera con la que afronta su vida y la temporada que viene. ‘He pensando en desconectar, relajarme un poquito y recuperarme bien de la pierna. No tengo ninguna prisa. Si realmente encuentro un apoderado, que realmente me ilusione, me declinaré y si no, esperaré. Toca esperar y pensar en las oportunidades que tendré el año que viene y si realmente no surge nada, tomaré las decisiones por mí mismo’, declaró.