icono-sumario Como la pasada campaña, la legendaria divisa sevillana tiene, en su templo de Zahariche, otras ocho corridas de toros para lidiar en 2019

Uno de los astados de Miura, lidiados el último San Isidro I JULIÁN LÓPEZlinea-punteada-firma1

ISMAEL DEL PRADO> Madridlinea-pie-fotos-noticias

Miura es sinónimo de leyenda. De Historia pura que se cincela cada invierno en ese templo llamado Zahariche. Allí, incrustada en la sevillana Lora del Río, aguardan ya los toros que saltarán en 2019 a cinco de los principales ruedos españoles. ‘Volveremos a nuestros feudos habituales: Sevilla, Pamplona y Madrid son fijas, para Bilbao también nos han preguntado y tenemos una corrida, a expensas de lo que suceda con la adjudicación de Vista Alegre, y después del buen juego que ofreció el año pasado, seguramente también volvamos a Albacete, hemos guardado toros para ello’. Es el repóker de Miura que, como en 2018, cuenta en su camada con materia prima ‘para ocho corridas completas y varios toros sueltos para algún festejo especial o Desafío’.

‘Cuando planificamos la temporada, nosotros ya contamos de un año para otro con los toros de Sevilla, Pamplona y Madrid, porque han sido fieles históricamente a nuestro hierro, a partir de ahí, valoramos lo que tenemos en el campo y vemos cuántas corridas podemos formar, aunque estamos condicionados por el hecho de que las vacas nos paren siempre en diciembre, por lo que ahora mismo, hasta el mes que viene, prácticamente la mayoría de los toros de saca aún son utreros, van atrasados de hechuras’, explica Antonio Miura a Mundotoro, afirmando que también lidiarán una o dos novilladas el próximo curso.

‘Este año la camada es buena, seria, se intuye que va a tener mucha cara y, para aquellos que dicen que últimamente no nos salen astados de pelo colorado, hay un buen puñado de ellos y también tres toros sardos’, detalla, reconociendo que, no obstante, la voz cantante continuarán llevándola ‘los cárdenos y los de pelaje negro, a pesar de que viene muy variada’. 

Dónde parece que no harán tampoco escala este año los ‘Miuras‘ será en Francia, donde, el año pasado tan sólo lidió en Saint Vincent de Tyrosse bajo ese formato del Desafío Ganadero frente a otra leyenda: Palha. ‘En Francia, después de lo que pasó con aquella corrida de Ceret, parece que han hecho causa común contra Miura y va a ser más complicado volver de momento’, lamenta, contrariado.

En cuanto al balance de este 2018, Antonio Miura pone ‘buena nota’ al juego ofrecido por sus toros. ‘La media de toros que nos han embestido vino a ser la misma de los años anteriores, pero lo que da mayor o menor trascendencia, al final, es dónde lo hicieron y, este año, tuvimos la suerte de que en Sevilla y Albacete salieron buenas corridas, además también hubo dos toros importantes en la de San Isidro, así que tenemos que estar satisfechos, porque sólo la de San Fermín sí que salió mucho más dura’.

‘También hubo toros buenos en Úbeda, Baeza y Saint Vincent de Tyrosse, que nos dieron los premios de la mayoría de las peñas, tampoco hay que olvidar que hubo dos utreros de nota en la novillada de Calasparra’, recapitula el ganadero, quinta generación de una estirpe ganadera que jamás se vara. Porque la leyenda sigue su curso con margen caudaloso, camino de los principales puertos de España. Cinco destinos cinco. Es el repóker de Miura. Su órdago. No hay farol posible.