Valtonyc, El Soro y Ruth Beitia I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

ARTÍCULO DE C. R. V. > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Lo malo de la estupidez, no es la estupidez. No. El peligro de la estupidez es su velocidad y su contagio. A la estupidez le das medio metro de ventaja y la inteligencia no es capaz de alcanzarla. O se fuga a Bélgica o larga estupideces por esa boca a velocidad del sonido de la propia estupidez. Ruth Beitia, sin quereriendo, ha lanzado una estupidez de esas que se dicen para quedar bien todos y que no te pillen en lo que de verdad piensas. Léase aquí su veloz estulticia (enlace) Mujeres, hombres, animales, todos somos seres humanos. Es, digamos,… una estupidez angelical. Fruto sin duda de que acaba de aterrizar y sólo le han dicho que están en campaña. Da gusto a todos, pues. 

Tan angelical ha sido la estupidez de Beitia que ella misma ha sido consciente y como milagro (porque la estupidez nunca rectifica) y acto que le honra, donde dijo ‘digo’ dice ‘Diego’.

Pero cuidado con dar gusto a todos porque nos sale el retrato de nuestra capacidad intelectual o inteligencia. Que hasta puede que sea escasita. Pero bien es sabido que la única condición para ser político, hoy , es abdicar de la inteligencia. Viendo a la nueva generación de políticos, sólo su combate cuerpo a cuerpo para demostrar quién es más estúpido hace del paisaje un espectáculo casi humorístico. Quién nos iba a decir que la política iba a ser el arte de demostrar en público quien es mas tonto.

Hay otra estupidez, más de barrio (el nacionalismo sólo es el barrio por el barrio, o por el barro) nada angelical, una estupidez revestida de la más cobarde violencia verbal. Lo que el fugado de la justicia española, Valtonyc ha dicho sobre El Soro.

El Código Penal se ha quedado pequeño para ciertos delitos, porque, pregunto ¿qué es más violento, pegarle un meco a un estúpido o llamar a filas a la tribú para solicitar que le corten no se qué a un hombre? Y le ha quedado pequeño porque, una vez más, desde el más escrupuloso análisis jurídico, estamos ante un caso de incitación a odio contra un colectivo: el de los toreros y la Tauromaquia. Además, es el mensaje de odio hacia El Soro, por pertenencia a un colectivo, el de los toreros, dirigido a otro colectivo, el de los antis, y a través de un medio global como es Twitter.

Si yo digo que a ‘X’ mujer hay que partirle las piernas por el hecho de ser mujer, ¿qué delito cometo? Si lo digo en la misma ecuación por ser gitano, o musulmán, o católico o invidente, o negro, cometo el mismo delito. Ergo si yo digo que a un ‘X’ hay que arrancarle la cabeza por el hecho de ser torero (colectivo), he de cometer el mismo delito. Pero no se apuren, que esta simple ecuación de inteligencia no va hacer que ningún político caiga en cuenta de ello. La epidemia de estupidez es ahora lo cool. Manda cojones. Ser inteligente, hoy, es un mal de sillón de psiquiatra.

Por finalizar. ¿Qué clase de país es Bélgica al que acuden fugados todos los estúpidos y todos los delincuentes? Bien pensado, siempre ha de haber un lugar en donde ellos mismos entren en cuarentena. Si usted conoce a un estúpido, lo mejor que puede hacer por su alma es aconsejarle Bélgica. Porque, no es discutible, esto se ha convertido en un lindo, hermoso e insistente concurso de estupideces. De tontos.