Vídeo resumen del festejo I TOROSlinea-punteada-firma1

JAVIER JIMÉNEZ > Madridlinea-pie-fotos-noticias

Entró como cuchillo en mantequilla la espada en el cuarto toro, tras hacer El Cid la suerte que siempre se le puso en pie de guerra. Con esa misma estocada, su brillante historia habría sido aún más memorable. Lectura sin nostalgia de una corrida cuya noticia es que a Madrid, a partir de hoy, le falta otro alamar, se le cae un torero del Foro. Uno de los nuestros. Los nuestros son esos toreros que dignifican esta profesión tan entre rejas, tan entre grilletes. Los que han sabido ser señores en el sufrimiento y en los momentos de algarabía. Y los que han manejado la izquierda como pocos.

La vuelta al ruedo en hombros fue imagen del santo y seña de una corrida sin seña ni santo. Muy dispar de tipos, con un par de ejemplares para las calles, los que sacaron nobleza no tuvieron fondo. Deslucido en grado superlativo el lote de Ginés Marín, el sexto dañado en la manos. Queriendo y pudiendo poco el lote de El Cid, mientras que los de Emilio de Justo, que volvió a hacer un toreo cabal, resultaron manejables y gastados pronto.

La afición de Madrid, empezando por el 7 y su Asociación del Toro, sacaron a saludar por partida doble a El Cid antes del inicio del festejo. Sin embargo, su lote se encargó de echar por tierra una faena a la altura de tan emotiva ocasión. Ni el primero, un astado que siempre venía a media altura en el momento del embroque y que cuando le apretó, salió desentendido; ni el segundo, falto de raza y empuje, permitieron al sevillano armas faena. Hubo algún esbozo, algún natural suelto, que cantó el público. Bocetos, sin obras, pero sí con firma.

La vuelta al ruedo y la posterior salida en hombros por la puerta de cuadrillas eran un pequeño homenaje aquel torero que inmortalizó el toreo al natural con un astado de El Pilar, que entendió como pocos los toros de Victorino, que cuajó a ‘Guitarrero’, de Hernandez Plá, y que triunfó con varios toros de Alcurrucén, entre otros, de sus logros. Sólo faltó la espada, la misma que ha puesto la rubrica a su idilio con Madrid.

El lote de Emilio de Justo, feo de hechuras y grandes de tipo, tampoco ofreció muchas opciones de triunfo. Su primero, un sobrero -tras descoordinarse el titular- de Manuel Blázquez, siempre se movió, pero en busca de la querencia. Emilio de Justo lo supo apreciar pronto y plantó una faena en terrenos paralelos a tablas, dando mucho tiempo entre tanda y tanda. Cuando esas inercias se acabaron, el astado perdió fuelle y su embestida se transformó en defensiva. Algunos muletazos y naturales de frente tuvieron mucha enjundia. Parecido comportamiento tuvo el quinto, un astado grande y feo, que manseó durante la lidia y después de dos series se vino totalmente abajo. Actitud, colocación y entrega del extremeño, que emborronó una actuación meritoria por la espada.

No hay mejor adjetivo para definir el lote de Ginés Marín que deslucido. Pues ni el tercero, que embistió siempre con el pitón de afuera y sin ninguna clase, ni el sexto, con problemas en los apoyos, permitieron poco, casi ni la justificación. Antes tan pocas opciones, Ginés Marín respondió con buena actitud y colocación, pero sus faenas no gozaron de mayor eco por las escasas posibilidades de sus astados del hierro gaditano, que no sólo decepcionó en el juego, pues presentó una escalera de corrida, que puso fin a un ‘sextete’ con pocas alegrías, más allá de varios novillos y un toro.

El CID: ‘ ESTA VUELTA AL RUEDO ES PARA MÍ COMO SI HUBIERA SALIDO POR LA PUERTA GRANDE‘    

RICARDO GALLARDO: ‘SI ME QUIEREN, YO QUIERO VENIR AL AÑO QUE VIENE CON CUATRO CORRIDAS Y CUATRO NOVILLADAS’  

GALERÍA FOTOGRÁFICA DE LA CUARTA DE LA FERIA DE OTOÑO

TODOS LOS DETALLES DE LA TARDE, EN ‘EL OBJETIVO’ DE JULIÁN LÓPEZ

ASÍ TE HEMOS CONTANDO EN VIVO LA TARDE

Hierro de Fuente Ymbro - España Plaza de toros de Las Ventas (Madrid). Cuarta de la Feria de Otoño. Casi lleno. Toros de Fuente Ymbro y Manuel Blázquez (2º bis), desiguales de presentación y de poco juego en su conjunto. Faltos de raza en general. Incidencias: Tras finalizar el paseíllo, El Cid fue obligado a recoger dos grandes ovaciones. logo-mundotoro-fichas-crónicas
Manuel Jesús ‘El Cid’, silencio y vuelta al ruedo.
Emilio de Justo,
silencio tras aviso y ovación.
Ginés Marín,
silencio y silencio.

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