La feria de Fallas va a ser un ejemplo de reacción contra la crisis, contra el miedo a no gastar en ocio. Los carteles que se avanzan, mano a mano Ponce/Juli( Zalduendo), la corrida de seis matadores, la terna del día 19, con Ponce, Manzanares y Castella y toros de Cuvillo, un cartel con mediáticos, otros con toreros estilistas, un guiño a los toristas a través de la de Adolfo Martín, y una baraja de toreros buenos para los otros carteles ( Perera, Cid, Fandi, Luque, etc…) hacen de este ciclo una visión distinta de la programación de toros. Un ejemplo: tradicionalmente el día 19, San José, al lleno si o si del patrón, la empresa se apropiaba de la fecha y hacía un cartel de presupuesto bajo. Este año es caro. Muy caro. La pregunta: ¿perderá dinero Casas? ¿Se pueden hacer ferias programadas de forma rematada, con carteles caros y llenos alicientes?. Si, se puede.

En los últimos años el toreo ha dejado de luchar por sus derechos. Es una víctima y un cómplice del juego de las administraciones que encarecen este espectáculo mucho antes de que se contrate a un torero. Primero, el canon de arrendamiento. Luego, el precio de las entradas, que lo fija la propia administración. Luego, el impuesto del IVA, que subirá ya al 18%. Ante este panorama el toreo se subvierte, se amanera y busca una fórmula para ganar dinero en la gestión empresarial. Carteles baratos, abonos que dejen dinero. Resultado: una fiesta en la qe queremos milagros pues milagro es pedirle a un torero que gane dos kilos y medio o tres toree como Romeroy que una corrida de poco más embista como una de doce o quince kilos. Milagros.

No se trata de abaratar en la programación sino de ofrecer grandeza, ilusión, ánimo para ir a los toros. Se trata de luchar y exigir que el toreo llegue a donde tiene que estar, Cultura, allí donde el IVA es exigüo, allí donde los canones de arrendamiento son livianos y hay una ayuda evidente y una mayor libertad de acción. Se trata de quitar lastre económico y lastre administrativo. Pero en vez de luchar y exigir esos derechos, se ha tomado por la vía de la claudicación: esto es lo que hay. Y lo que hay es una programación, la mayor parte de las veces pobre y sin grandeza.

Marzo va a ser el marzo de los 20. 20 que cumple Ponce de alternativa. 20 de Olivenza como feria, que ha ido creciendo al ritmo marcado por Pepe Cutiño, que lo ha bordado ahí. Este año, a falta de saber si Perera va a dos corridas o una, se va a desatar la locura. Fundi, Tomás y Perera o Castella (sábado 6 de marzo), Juli, Perera, Manzanares (domingo 7 por la tarde) Otro: Ponce, Talavante, Cayetano (matinal del día 7). Cartelazos, una programación que confirma que se puede hacer bien y que lo que se hace bien dura y tiene continuidad. Cutiño, con apoyo del ayuntamiento, lo ha bordado. Casasestá haciendo unas Fallas que merecen mucha suerte.

Y ¿ Castellón? Pues no va a ser lo mismo. Cuenta con José Tomás, si. Incluso este año Morante es casi seguro que vuelva tras cuatro años de ausencia. Muy bien. Pero da la impresión de que las razones para que Ponce y Julino estén de nuevo son ya una cuestión que se reiterará hasta al el final de sus carreras. Bueno, quizá el año que anuncien su despedida. La corrida de Victorino será para los triunfadores del año pasado, Ferrera y Bolívar y puede entrar Rafaelillo. Perera es un fijo y a la feria no le va a faltar Cayetano, Castella (sin concretar aún) Cid, Luque, Pinar, Abel Valls…Y el día 7, de apertura, la corrida de Manolo Gonzalezpara los mediáticos: Jesulín, El Cordobésy Rivera Ordóñez, ¿el remake de hace unos años haciendo furor de nuevo?