EEUU

El estandarte 'yankee'

Por MARIBEL PÉREZ

La primera potencia mundial sigue enarbolando con fuerza la bandera taurina una temporada más. Hoy como ayer, y desde hace más de ochenta años, Estados Unidos sigue siendo un estandarte de la amalgama de países taurinos del mundo y goza de buena salud taurina a pesar de no contabilizar en términos 'macros' en los balances finales de cada temporada. Así lo dejó patente el gigante norteamericano en 2017, en una campaña en la que los festejos siguieron proliferando en las plazas más destacadas de los lejanos Estados de California, Texas y Colorado.

Con un arraigado acervo taurino íntimamente ligado a sus ancestros lusitanos, sus tradicionales espectáculos siguen siendo fieles a la 'usanza portuguesa' -las leyes del país no permiten los festejos con sangre ni la muerte del toro- después de que en 1934 comenzaran a celebrarse tras ser exportados por una colonia portuguesa de 500.000 inmigrantes que se asentó en el Estado de California procedente de Isla Terceria (Azores) cuando escapaban de la erupción del célebre volcán Capelinhos.

Veinte plazas fijas y dos portátiles, extendidas por ocho ciudades son las que celebran corridas de toros y rejones siendo frecuentes también los llamados 'toros a cuerda', oriundos de las conocidas Sanjoaninas de Isla Terceira. California, hacia el norte del país, es el corazón y epicentro de la Fiesta taurina norteamericana. También la costa este tiene su representación en Texas, donde La Gloria, casi en la frontera con México, suele ser el coso que normalmente inaugura la temporada, como en este año.

Según los datos de los festejos que han llegado hasta nuestra Redacción, facilitados con la colaboración del periodista Juan Antonio Hernández y del fotógrafo mexicano José Amador Pelayo, grandes conocedores de la tauromaquia 'yankee', en 2017 Estados Unidos albergó al menos catorce festejos en las plazas californianas de: Stevinson, Gustine, Thornton, Artesia, Laton, Tulare o Tracy, y algunas de ellas incluso dieron varios festejos a lo largo del año.

El 90% de las corridas celebradas lo fueron de rejones, con la presencia de forcados, siendo éste un elemento muy enraizado por la herencia portuguesa. La principal figura de los rejoneadores de California es Paulo Jorge Ferreira, 'cavaleiro' portugués con quince años de alternativa que está afincado allí desde hace doce temporadas en el rancho de los Hermanos Martins, propietarios de la ganadería californiana de Açoriana. Otro rejoneador destacado se trata de Joe Correia, también asentado en California. Los toreros de a pie también hacen sus incursiones, no siendo muy habituales; sin ir más lejos esta temporada hicieron el paseíllo los mexicanos Fermín Rivera, Israel Téllez, Lupita López, Juan Antonio Adame, Pepehillo, El Galo, o el portugués Antonio Joao Ferreira.

Hasta cuatro grupos de forcados existen en California, siendo el más antiguo el de los Amadores de Turlock, con cuarenta años de trayectoria. Una formación que ha llegado a actuar también fuera de esas fronteras, como en la catedral del toreo de Portugal, Campo Pequeno de Lisboa; en Isla Terceira; en Perú y en México. Otros grupos son Aposento de Turlock, Forcados Amadores de Mercé, y Luso Americano.

Teniendo en cuenta este acervo taurino tan importante, y como no podía ser de otra manera, Estados Unidos cuenta con sus propias ganaderías. Hasta ocho divisas existen oficialmente. La más antigua de ellas es la de Pico Dos Padres, denominación portuguesa que en castellano significa Montaña de los Sacerdotes, que tiene a sus espaldas nada más y nada menos que ochenta años de antiguedad. Ubicada en Turlock, tiene una extensión de 2.500 hectáreas y cuenta también con una plaza de toros portátil propia con capacidad para 3000 espectadores. Manuel Souza, de descendencia lusa, es su propietario, y es uno de los principales empresarios taurinos del Norte de California. Otra divisa de importancia es la de Açoriana, de los hermanos Martins, ya mencionada con anterioridad.

Por todos esos motivos, aunque de poco aforo, -entre 2500 y 3000 localidades, las plazas que celebran festejos llenan siempre su capacidad. Porque la afición norteamericana es homogénea y bien conocedora de los entresijos del mundo del toro de aquel país. Y sobre todo, muy fiel. Que siga siendo así...

FOTOGRAFÍAS: LAS MEJORES TARDES DE EEUU