Su carácter brota a golpe de sinceridad en cada palabra que pronuncia. Impone e inquieta ese tono categórico e inconformista de sus respuestas al otro lado del hilo telefónico. Le nace de dentro al hablar del bombo de un San Isidro que anuncia su nombre cuando aún resuenan los ecos de las no pocas faenas de peso que ha escrito este invierno en América reconociendo sin tapujos que le está costando 'un mundo matar a los toros en México'. A un año de cumplir veinte de alternativa, Castella explica en Mundotoro las razones que le han llevado a entrar en el histórico sorteo ideado por Casas. Morbo en el bombo, en el ruedo y en la calle. Alto y claro.

'Si el bombo se aplicara a toda la Feria, no habría San Isidro'

¿Por qué ha decidido Castella entrar en el bombo?

'Creo que es una idea muy acertada, porque eso le da una novedad a la Feria más importante del mundo. El mundo del toro necesita una evolución en varios sentidos. Y si hablamos de novedad, de innovar y de modernidad, creo que hay que hacerlo en San Isidro. El bombo fue una muy buena idea de Simón, que tomó una iniciativa estupenda al hacerlo el año pasado en Otoño, en una Feria más reducida. Esa era la Feria ideal para innovar con esa fórmula. Además, este sorteo en San Isidro está muy bien hecho porque no está concebido durante toda la Feria. Hoy en día todo el mundo quiere opinar y alguno detrás de las redes sociales con falso nombre pregunta: '¿Y por qué no lo hace con toda la Feria...?' Pues porque yo creo que Casas como empresario y gran profesional que es, sabe perfectamente que no puede hacerlo toda la Feria. Porque San Isidro no se puede hacer sin figuras y sin ciertos toreros. Y si lo hiciera con toda la Feria, obviamente que esos toreros no torearíamos en San Isidro y entonces no habría Feria de San Isidro'.

'Entrar en un sorteo no es un problema. Es modernizar el toreo'

'Más allá de que sea mi apoderado, creo que lo ha hecho perfectamente y está muy bien ese planteamiento de hacerlo con diez corridas y diez toreros que van a entrar en ese bombo. ¿Por qué? Porque ellos quieren. Los que no quieran, como está muy bien estipulado en las bases, pues dirán: 'yo toreo esa corrida que no está en el bombo y si no estoy en el bombo, hago lo que quiero, escojo lo que quiero de otras ganaderías. Considero que entrar en un sorteo no es un problema si eso es un aliciente y una novedad muy buena. Es modernizar el toreo con muy buen criterio. No creo que eso sea malo. Y para los otros toreros tampoco está mal porque además, se le está dando una oportunidad que es buena'.

'En San Isidro torearé dos tardes. No sé si más. Según me apetezca'.

¿Qué le gustaría torear a Castella en San Isidro?

'Sinceramente, las 10 ganaderías que están en el bombo me gustan, todas las he toreado en algún momento, en alguna plaza, y no tengo problema. Desde Adolfo Martín, pasando por Juan Pedro Domecq o Garcigrande, Montalvo, Jandilla, Alcurrucén... todas, no tengo problema. Después ya escogeré otras cuando me toque la que me toque en el bombo, tal y como está estipulado en las bases del sorteo'.

'Si en el bombo entraran Miura, Saltillo..., Castella quedaría fuera de San Isidro'

¿Cuántas tardes va a torear Castella en Madrid?

'De momento dos. No sé si alguna más o no. Según me apetezca'.

'Me he dejado matar en Las Ventas para hacer lo que yo quiera con mi carrera'

Suele decirse que el bombo sería inviable si se hiciera con todo tipo de ganaderías en un San Isidro completo...

'Me parece que tal y como lo ha planteado Simón, lo ha hecho estupendamente. Pero si el bombo se hiciera en toda la Feria, no me parecería bien. Ahora se ha hecho de una manera estupenda y con un buen criterio. Entonces, le da oportunidades a muchos toreros, de acuerdo. Ahora, si me dijeran: entra la de Miura, entra la de Saltillo, etc... Ahí Sebastián Castella quedaría fuera de San Isidro. Porque cuando yo quiera torear y matar Miura, será cuando yo lo decida, si quiero hacerlo algún día de mi carrera. A mí nadie me va a exigir y forzarme a torearla en Madrid, porque yo me he jugado la vida y me he dejado matar en Las Ventas para hacer lo que yo quiera con mi carrera'. .

'Hay muchas ganaderías toristas que no son bravas para nada. Para mí eso es mentira (...) Es el antitoreo'

'Hay muchas ganaderías toristas que no son bravas para nada. Para mí eso es mentira. Es mucho más brava una ganadería que se llama Juan Pedro Domecq, o Garcigrande, o Jandilla, que le das dos puyazos por arriba y le das cuarenta muletazos y embiste por abajo y con toda la verdad del toro, que otras que le pegas tres o cuatro puyazos y después se van a las tablas o empiezan a defenderse. Eso es mentira. Para mí eso es el 'antitoreo'. Por eso digo que cuando yo quiera torear esas ganaderías lo haré, cuando a mí me plazca y no porque a mí me obliguen. Entonces, por eso veo perfectamente bien hecho el bombo, con ganaderías que sí tienen opciones y entran los toreros que tengan que entrar y que así lo decidan'.

'No sé si el bombo es necesario, pero da mucho morbo'

A priori, el bombo genera morbo. ¿Era necesario como un revulsivo de cara al aficionado?

'Necesario no sé si es la palabra adecuada, pero sí que da mucho morbo por supuesto, porque siempre en el sorteo está la incertidumbre de qué va a torear o qué le va va a tocar a cada torero. Son 10 ganaderías muy distintas, aunque hay varias que sí son el mismo encaste pero otras son distintas. Y el morbo para el aficionado está muy bien porque es lo que pedía el aficionado en Otoño y llevaba pidiéndolo todo el invierno. Ahora el empresario, con muy bien criterio, se lo está dando. Es un aliciente y espero que si en Otoño fue reclamo y llevó más público, confío que así sea en San Isidro. Si tanto le gusta esa fórmula a la gente porque lo han pedido ellos mismos, ahora es el público el que debe responder en taquilla y subir al menos el número de abonados. Digo yo, porque el empresario ya ha atendido esa demanda de la gente y ya hay dos toreros que están accediendo a entrar en el bombo, dentro de unas condiciones'..

'Entrar en el bombo no añade mayor presión, para nada. En el sorteo somos todos iguales'

¿Aporta más presión al torero el hecho de entrar en el bombo?

'No. Por lo menos a mí no. Sólo el hecho de anunciarse en Madrid y en San Isidro, en esa plaza tan exigente, tan justa, tan importante y tan de verdad, ya sólo con eso se tiene la presión. Entrar en el bombo no añade mayor presión, para nada. Es cierto que sí que estás con la incertidumbre de qué me va a tocar, qué ganadería... Pero yo eso lo veo muy bien. Porque como decía antes, está muy bien planificado por parte de la empresa que el torero que va a entrar en el bombo, después si quiere entrar una segunda tarde puede decir: 'Yo quiero entrar en esa corrida'. Está genial eso, ¿no?. El torero entra en un sorteo: aquí somos todos iguales, estupendo, y después puede entrar en cualquier corrida de las diez corridas del sorteo o de las 20 que hay en la Feria'.

'Muchos creen que Juan Pedro son 'ovejitas'... Madrid siempre es Madrid'

Entonces, Madrid no es más o menos fácil con el bombo, sino que Madrid siempre es Madrid...

'Totalmente. Mira, te anuncies con Juan Pedro Domecq, y digo Juan Pedro porque muchos creen que Juan Pedro Domecq son 'ovejitas'... Pues puede salirte un toro de esa ganadería tan importante y puede hacerte pasar un rato peor que otro toro de otra divisa supuestamente torista. Porque para mí, el toro de Juan Pedro o Parladé tiene más bravura que muchas ganaderías llamadas toristas. Y eso es porque la Fiesta se está sosteniendo en gran parte por ganaderías procedentes de la rama Domecq.'

'Con el bombo salen ganando unos toreros más que otros'

¿Salen ganando todos con el bombo?

'Salen ganando quizás unos toreros más que otros. En este caso, yo voy a torear las ganaderías que quiera torear. Es cierto que voy a entrar en el bombo, de acuerdo. Pero también lo es que va a llegar otro torero que nunca ha tenido la oportunidad de torear ciertas ganaderías en San Isidro y por eso está ganando más. Pero que no se le olvide a nadie una cosa: a ese torero le van a mirar más o a exigir más que si se anuncia con una ganadería torista. Que no se olviden de eso mis compañeros, porque eso es así'.

'En América este año he hecho la temporada más cuajada en toreo. ¿De las de menos triunfo?... Pues también quizás'

Del futuro de San Isidro, volvemos al presente, porque en esta gira americana Castella ha firmado faenas de mucho contenido pero sin resonancia numérica por culpa de la espada. ¿Ha sido esta su mejor temporada americana?

'La más cuajada en toreo quizás sí. ¿De las de menos triunfo?... Pues también quizás. He pinchado muchos toros, un montón, es cierto, lo que pasa es que estoy intentando aprovechar cada toro al máximo, si tiene 10 muletazos pues 10 muletazos, o si tiene 60; pero estoy rebuscándome como torero, con profundidad, hacer el toreo despacio y hacerle a cada toro lo que hay que hacerle'.

'Aquí en México a mí me cuesta un mundo matar a los toros'

'A mí me da mucho gusto y de las cosas que yo más siento es empezar las faenas explosivamente en los medios con mucha adrenalina. Pero quizá a muchos toros no les viene bien ese inicio y no es una manera acertada de empezar las faenas de cara a que te duren más en la muleta. En América he ido buscando más mi toreo y disfrutando más delante del animal, en la lidia. Este año, yo he lidiado muchos toros con el capote, no he dejado a los banderilleros que lo hagan, como el último día de Guadalajara, en el primer toro por ejemplo. He estado yo todo el tiempo delante del toro... Busco cosas de ese tipo, estando más involucrado en la lidia y sentir el toreo en cada momento. Y la verdad es que aquí en México a mí me cuesta un mundo matar a los toros'.

'No sé por qué, pero la espada me ha costado perder muchos triunfos importantes.'

¿Y por qué se le hace cuesta arriba la suerte suprema en México?

'Ya no es por pasarse de faena, ni por nada... No lo sé..., pero me cuesta un montón. Mira, ahora estoy viviendo aquí en México, normalmente tengo mi carretón en España, aquí me he hecho uno y entro igual que en España y todo, pero me cuesta un mundo, no sé por qué. No sé si es el toro que te espera más... Sinceramente no lo sé, pero lo cierto es que eso me está costando perder muchos triunfos importantes. Por ejemplo, una tarde que fue importantísima y ahí sí que me pasé de faena, fue el 20 de enero en el toro de regalo en mi segunda tarde en la Plaza México, que lo toreé muy a placer, fue muy rajado, pero fue muy mexicano y ahí sí que tenía que pasarme de faena para seguir haciéndole faena, porque tenía más muletazos... pero después la verdad que se puso muy molesto para entrar a matar, lo pinché y me desesperé un poco. También otras tardes los he pinchado, y no sé el por qué de pincharlos así. Estoy perdiendo triunfos importantes y sobre todo, de rematar faenas que he cuajado'.

'Más allá de los triunfos, lo que me molesta después de haber toreado a placer a un toro y haberlo entendido perfectamente, es pincharlo, sobre todo por rematar una faena como se merece y por matar a un toro como se merece. Eso es lo que me da coraje, pero pero es lo que hay y voy a seguir sobre esa línea de mi toreo para llegar a España buscando eso. La verdad es que a veces es necesario un tiempo de transición, porque la gente espera que te vayas a los medios todos los días y que hagas muchas cosas, como esos inicios explosivos, etc, pero en vez de pegar dos redondos más, ahora me preocupo de dar cinco naturales más y tomar más tiempo en pegarlos. Porque es lo que siento y lo que deseo. Por eso voy a intentar hacerle entender también eso a la gente. Haciéndolo con la verdad y con el corazón, eso lo entiende todo el mundo'.

'La faena que más he disfrutado de América fue la primera tarde a un toro de Don Alberto Bailleres en Guadalajara'.

De todas esas faenas de este invierno en América, ¿con cuál o cuáles se ha sentido más torero?

'Este año fíjate que todavía no me ha salido el toro mexicano ese que te deja... Me han tocado toros importantes, buenos y bravos, pero no me ha tocado el toro que me deja vaciarme del todo. Quizá la faena que más he disfrutado, con la personalidad de México, con el sentir de aquí, fue la primera tarde a un toro de Don Alberto Bailleres en Guadalajara. Esa faena fue muy importante, y la pinché, claro, pero esa fue la que más llenó en cuanto a despaciosidad, en cuanto a poso, y demás, porque a otros toros también los cuajé, pero fueron más boyantes. Por ejemplo, en la Plaza México, hubo una faena muy importante porque logré lo que voy buscando, la parte artística, estética, profunda..., pero el toro era demasiado rajado y cuando le quería dejar su tiempo escarbaba y no es el toro que te deja olvidarte y que estás entregado aunque tenga sus complicaciones y virtudes'.

'Con el toro mexicano tienes que estar despiertísimo'.

'El toro mexicano está en continuo movimiento sin parar, de una manera y de otra, y hay que estar buscándole las teclas y no llegas a relajarte del todo porque tu mente tiene que estar pensando a ver qué le haces en cada momento, en altura... y tienes que estar despiertísimo porque en varios momentos de la faena una vez te embiste bien, otra se te quiere ir, otra con la cara alta y otra gateando, y en esos momentos que cambian tanto, imagínate como tienes que estar de despierto para tocarle las teclas para entenderlo. Unas veces lo tienes que llevar largo, otras veces tienes que codillear, otras veces tienes que estar pendiente de un montón de cosas en una misma tanda. Y esos son los toros que me han tocado. Por eso te digo que los he entendido muy bien, pero de haberme vaciado y estar a gusto, a gusto..., más bien con el primer toro de Guadalajara. En ese último toro de Guadalajara pude hacer una gran faena, fue muy bravo y parecía un toro muy español. Otro toro que toreé a placer fue el de Ernesto Gutiérrez que indulté en Cali. Y también otra faena en León a un toro de Fernando de la Mora que duró poco, pero por momentos lo disfruté mucho'.

'Para 2020 tengo varias ideas para celebrar mis 20 años de alternativa'.

El planteamiento de temporada europea, ¿será diferente respecto a otras temporadas?

'Este año no, para nada. Cumplo 19 años de alternativa, y será una temporada normal en cuanto a tardes. De intentar torear en todas partes, pero donde vaya a gusto, eso está claro. Para 2020 sí tengo varias ideas por mis veinte años de alternativa, pero no es momento hablar de eso ahora. Espero llegar (risas), toco madera. Y sí que tengo varios proyectos para entonces, pero eso se sabrá en el debido momento'.

'Me hace especial ilusión volver a Olivenza 3 años después'.

Va a compaginar las temporadas americana y española. ¿Cuándo empiezan una y otra?

'La americana terminará entre final de abril y principios de mayo y la española empezará el 10 de marzo en Olivenza, que son ya tres años los que llevo sin ir allí, es una feria de categoría y que supone el arranque de la temporada española. Después viene Fallas, que voy con una ilusión tremenda, y luego en Francia el 21 de abril en Arles, una Feria de caché y categoría. Cada plaza que piso en mi tierra es un volver a nacer, porque disfruto mucho allí, con mi afición. Será una corrida bonita porque reaparece Chamaco y será muy emotivo. Ese será el inicio de mi temporada europea.'

' No tenemos que defender la tauromaquia, sino promocionarla.'

Teniendo en cuenta la evolución de la sociedad, ¿cómo ve Castella el futuro de la tauromaquia? ¿Hace falta más unión en el sector?

'Todos tenemos que aportar nuestro granito de arena, y los toreros cada vez que haya que unirse, debemos hacerlo. Y sobre todo, lo que digo siempre y me gusta recalcarlo: No tenemos que defender la tauromaquia, sino promocionarla. La falta de información llega a los 'neutros' (los que no están a favor ni en contra), que son la mayoría, y ellos se decantan por la falta de información, no por la información buena, porque no la damos y tenemos que preocuparnos de darla, de promocionar el toreo. Si la Coca-Cola invierte en promoción es por algo, los cantantes promocionan sus conciertos a ocho meses vista. Entonces en el toreo, ¿por qué no se promocionan las corridas con más tiempo en cuanto a anunciar Ferias y carteles? La clave es invertir en ello'.

'No te voy a mentir, el tema es un poco preocupante, viendo cómo evoluciona todo. La mayoría de los chavales que viven en la ciudad no saben lo que es una gallina y que es la que pone los huevos que se comen en el plato. Por ese lado, si soy sincero preocupa, a largo plazo, aunque creo que el fin de la tauromaquia no lo veré ni yo, ni ninguno de nosotros. Pero yo soy muy optimista al 100% porque es mi vida y me daría mucha pena que no fuéramos capaces por falta de unión de cuidar nuestro ámbito que es tan importante para España porque forma parte de su personalidad'.

'Que no me cuenten cuentos los antis, que dicen que España no es toro'.

'Que no me cuenten cuentos los antis, que dicen que España no es toro, porque tú dices España y es el toro, el toreo y el flamenco. Ahora nos toca a nosotros hacer los esfuerzos y unirnos. Nos hemos dado cuenta de eso, aunque nos cuesta trabajo porque el mundo del toro es de grandes intereses personales, y de mucha rivalidad. Hay que tomar conciencia de los ataques de los antitaurinos y unirse. Cuesta trabajo, pero lo hacemos cada día más porque le hemos visto los dientes al lobo. Creo que la Fundación está haciendo un trabajo grandioso, igual que el Observatorio en Francia, y no es porque sea mi tierra, pero a raíz de eso todo el mundo ha tomado conciencia, aquí en México la Asociación de Ganaderos están haciendo una gran labor...'

'Tengo dos hijas, de 8 y 5 años, a una le gusta y a otra no le gusta que maten al toro. No le gusta, pero lo respeta'.

'La gente dice sobre un niño que está todo el día delante de su Play Station: 'No, es que no le van a gustar los toros...': Mentira. Si le das buena información, el niño va a decir 'me gusta o no me gusta', pero tengo buena información de lo que es la tauromaquia, y no es porque maten a un toro. Yo tengo dos hijas, de 8 y 5 años, a una le gusta y a otra no le gusta que maten al toro. No le gusta, pero lo respeta. No está en contra, para nada, porque la niña es inteligente. Aquí no hay ningún tonto, lo único que hay que dar es buena información y así cada uno decidirá, y si le gusta, irá. Si le explicamos las cosas a la gente, no creo que se pongan a la contra, no creo que quieran abolirlo, como los fanáticos y radicales'.

'La mayoría de la gente no conoce la tauromaquia. Si coges 10 personas, habrá dos a favor, dos en contra y los otros seis, no saben. Explícale tú cómo es el toreo, de dónde viene, cómo está cuidado el animal, con la información adecuada y los demás que digan por qué no le gustan: '¡No es que lo matan!'. De acuerdo y ¿qué más...? Por eso hay que darles la información adecuada y contarles todo lo que da el toro y los beneficios económicos que genera, y de esos seis individuos veremos cuántos se quedan a favor, cuántos en contra y cuántos neutros'.

'El animalismo es antihumanismo totalmente'.

¿Qué le diría a los animalistas?

'Para mí el animalismo es antihumanismo totalmente, es un egoísmo y una mentira total de ellos. El primero que quiere a un animal es el torero. Ellos dicen que el torero mata al toro, pero el toro puede matar al torero. Al torero nadie le ha obligado a serlo. Yo ante todo tengo el amor al toro, por eso soy torero, no por ganar dinero. Yo cuando quería ser torero quería ser el mejor. Nací con los toros de la Camarga de mi papá y yo veo un animal y me muero, porque me quedo mirándolo porque es fascinante. A nadie le gusta más un toro que al torero. Los mismos animalistas tienen un perro y lo castran. Eso es quitarle su libertad'.